Pablo Bereciartua: “Vaca Muerta, la minería y el agro son importantes, pero la Ciudad aporta más del 20% del PBI”
o.- (Gonzalo J. Zanotti) El ministro de Infraestructura y Movilidad de CABA repasó el plan que lleva adelante la gestión de Jorge Macri. Con eje en transporte, el objetivo es avanzar hacia una Buenos Aires policéntrica que permita reducir el tiempo de viaje de los ciudadanos y mejorar la calidad del servicio. Las obras activas y el proyecto para desarrollar el monorriel en General Paz.
Con el objetivo de reducir los tiempos de movilidad de las millones de personas que viven y transitan la Ciudad de Buenos Aires, el gobierno de Jorge Macri impulsa la construcción de nuevos corredores de transporte eléctrico, obras viales y la ampliación de la red de subterráneos. En diálogo con Ámbito, el ministro de Infraestructura y Movilidad, Pablo Bereciartua, brindó detalles del plan y anticipó: “La Ciudad tendrá un récord de obras e inversión en los próximos 18 meses”. Además, se refirió al cronograma de construcción de la línea F, las obras en la Dellepiane, el TramBus y el proyecto para desarrollar el monorriel en la General Paz.
Pregunta: Usted destaca habitualmente la importancia de las ciudades en la economía actual. Durante 2026, CABA presupuestó una inversión de 20 puntos en obra pública, superior al promedio histórico. ¿Qué importancia tiene la Ciudad para la Argentina y qué lugar ocupa la obra pública?
Pablo Bereciartua: Por primera vez en la historia, las ciudades justifican más del 80% del PIB mundial. Somos un país muy rico en recursos naturales y tenemos una enorme oportunidad con Vaca Muerta, la minería, además del agro que es fundamental en nuestra economía. Pero los datos muestran que los países con mejor calidad de vida y los más modernos son aquellos que tienen ciudades muy relevantes. Es donde se compite en términos de la economía del conocimiento, que es la principal característica de las economías modernas en este siglo y la que genera el mayor nivel de bienestar. Argentina tiene una gran oportunidad porque tiene una ciudad de características globales como es Buenos Aires, que tiene su propio capital identitario. Actualmente, hay una competencia creciente entre las ciudades por crear y desarrollar capital humano, pero también por atraerlo y retenerlo. En ese sentido, la infraestructura cumple un papel importante porque permite que el capital identitario sea un activo de competencia.
P.: ¿Cuánto aporta la Ciudad de Buenos Aires al PBI nacional?
P.B.: Actualmente más del 20%. Vaca Muerta, la minería y el agro son importantes, pero en esa liga está la Ciudad de Buenos Aires por su característica global que, dada su importancia, puede traccionar al resto de las ciudades del país. Argentina tiene más del 90% de su población en centros urbanos, por eso son importantes las obras en infraestructura y movilidad. Si vemos los premios Nobel de Economía de los últimos 25 años, desde Paul Krugman, Paul Romer, William Nordhaus, Joel Mokyr y Philippe Aghion, hablan de la importancia de las ciudades en la economía.
P.: En términos de infraestructura y movilidad, ¿cuál es la realidad de la Ciudad si se la compara con las principales capitales del mundo?
P.B.: Buenos Aires es una ciudad extraordinaria. Fue elegida como la más atractiva para visitar en todo el mundo y en diversos indicadores, como vivir y estudiar, suele estar en el top 10. Sin embargo, en términos de movilidad estamos en el top 50. Hoy se destinan en promedio 83 minutos por día en transporte. Nuestro objetivo es devolverle un 25% de ese tiempo, es decir, unos 20 minutos por día. Desde la gestión de Jorge Macri trabajamos para darle tiempo a los ciudadanos y que eso se traduzca en mayor libertad para vivir mejor, para crear y para lo que cada uno disponga. Somos conscientes de que estamos lejos de las ciudades que tienen los mejores indicadores. Todavía hay mucho para mejorar.
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Pablo Bereciartua sobre el Gobierno nacional: “La dirección es correcta, pero tiene que ser con las personas adentro y con protagonismo de la obra pública”
P.: Usted fue Secretario de Obras Públicas de la Nación en el Gobierno de Cambiemos. Durante la gestión de Javier Milei la inversión en obra pública cayó sustancialmente. ¿Cómo ve ese panorama y cómo afecta el contexto nacional a los proyectos de la Ciudad, tanto a la hora de salir a tomar deuda como de impulsar obras?
P.B.: Durante este Gobierno, la Ciudad salió dos veces al mercado y emitió dos bonos. El último tuvo la mejor tasa de la historia del distrito, basado en evaluaciones que hacen actores externos y que ven a una ciudad bien administrada y creíble. También creo que somos creíbles en licitar la línea F, la obra más grande de la historia de la Ciudad. En la gestión de Mauricio (Macri) fue el Maldonado y se desembolsaron u$s 370 M financiados por el Banco Mundial. La más importante del primer gobierno de Horacio (Rodríguez Larreta) fue el Paseo del Bajo por u$s 750M, pero dos tercios los pagó Nación y en su segundo mandato no se hicieron obras. En la línea F se desembolsarán u$s 1.500 M y por ahora lo estamos haciendo solos.
P.: Y con respecto a la dirección que tomó el país, ¿considera que es la correcta?
P.B.: Pensamos que la dirección es la correcta y es muy destacable el apoyo social que ha habido para normalizar la economía, con el costo que está generando y a pesar de que aún falta. También coincidimos en cuanto al protagonismo que debe tener el privado. Pero creemos que los gobiernos tenemos que crear esos incentivos y una parte importante para eso lo ocupa la infraestructura. Si fuese por la economía austríaca no hubiésemos hecho la obra del Maldonado. ¿Cómo hacíamos para que la paguen los privados? Hoy las inmobiliarias te cuentan que las propiedades se revaluaron hasta 30 veces y Palermo es uno de los lugares más atractivos de la Ciudad. Los u$s 370 M han vuelto multiplicados por 100 veces en inversión, empleo, turismo y recaudación.
Hay que estabilizar la macroeconomía, pero también abandonar el mito de que los países funcionan controlando cuatro variables. Eso es erróneo. Es necesario dar la conversación sobre la estrategia real de crecimiento del país. Creo que debe ser inclusiva, con las personas dentro y con un protagonismo enorme de la inversión en infraestructura. Una parte principal lo va a aportar la infraestructura pública, que no debe ser pensada como un costo, sino como una palanca de desarrollo para el sector privado. (ámbito.com; 19/08/2026-00:00hs)
