Minería y biodiversidad: el desafío de producir y conservar al mismo tiempo
o.- (Diego Andrich). En una nueva edición del ciclo de charlas virtuales de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), especialistas de EXAR y Fundación ProYungas compartieron experiencias y estrategias vinculadas a la conservación de la biodiversidad en zonas productivas de la puna argentina.
La charla giró alrededor de una idea central: hoy ya no es posible pensar el desarrollo productivo y la protección ambiental como dos mundos enfrentados. Desde ProYungas remarcaron que, si se quiere trabajar seriamente en temas ambientales a gran escala, el sector productivo debe ser parte de la solución y no visto únicamente como un problema.
En ese contexto, Alejandro Brown y Alfredo Grau, de ProYungas, presentaron el programa “Paisajes Productivos Protegidos”, una iniciativa que la fundación viene desarrollando desde hace más de 15 años y que en los últimos tiempos creció fuertemente con apoyo internacional. Actualmente el programa trabaja con cerca de 70 empresas y ya supera las 3 millones de hectáreas bajo esquemas de conservación y manejo sostenible.
Durante la exposición, los especialistas pusieron el foco en el caso del Salar Rincón, en Salta, donde comenzaron a trabajar junto a Río Tinto. El área, ubicada a más de 3.700 metros de altura, combina producción minera con un sistema de lagunas de enorme valor ecológico y paisajístico.
Los expositores describieron una región de alta fragilidad ambiental, con presencia de flora y fauna adaptada a condiciones extremas, restos arqueológicos y paisajes volcánicos únicos. Según explicaron, uno de los grandes desafíos es generar planificación a largo plazo en un contexto donde la puna ya muestra señales de calentamiento y reducción de precipitaciones.
Desde ProYungas señalaron además que gran parte de la biodiversidad argentina se encuentra hoy en territorios vinculados a actividades productivas y no únicamente dentro de parques nacionales o áreas protegidas tradicionales. En ese sentido, sostuvieron que la minería puede transformarse en un actor clave para generar información científica, monitoreo ambiental y herramientas de conservación regional.
Luego fue el turno de EXAR, representada por Lucila Lasry y Patricia Condori, quienes presentaron el enfoque ambiental y social que la empresa desarrolla en sus operaciones de litio en Jujuy.
Las representantes explicaron que la compañía trabaja bajo un modelo de “coexistencia” entre producción responsable, conservación de la biodiversidad y respeto por las comunidades de la puna. Según detallaron, la estrategia incluye estándares ambientales internacionales, monitoreos permanentes y articulación con organismos públicos, universidades y comunidades locales.
Sistema de monitoreos ambientales participativos
Uno de los puntos más destacados fue el sistema de monitoreos ambientales participativos, que EXAR realiza desde 2017. Estos monitoreos se llevan adelante de manera trimestral y cuentan con participación comunitaria, técnicos externos y autoridades provinciales. La empresa señaló que actualmente participan más de 40 veedores comunitarios por año, muchos de ellos jóvenes de las comunidades cercanas.
Además, la compañía presentó distintas iniciativas vinculadas a investigación y desarrollo, entre ellas un laboratorio de propagación vegetal y un vivero experimental orientado a la conservación y futura reforestación de especies nativas.
Otro de los proyectos destacados fue la creación de una guía digital de flora y fauna de la puna, desarrollada junto a comunidades locales. El material no solo reúne información técnica sobre especies de la región, sino también usos ancestrales y medicinales transmitidos por pobladores mayores de las comunidades.
Durante la ronda de preguntas también se abordó el rol de las autoridades públicas en los monitoreos ambientales y la necesidad de generar datos comparables entre distintas operaciones mineras de la región.
Desde ProYungas remarcaron que uno de los desafíos futuros será integrar toda esa información para construir herramientas regionales de planificación ambiental y conservación de largo plazo.
La charla dejó como conclusión una idea clara: en territorios tan sensibles como la puna, la discusión ambiental ya no pasa únicamente por producir o no producir, sino por cómo hacerlo, con qué controles y con qué nivel de participación social y científica. (El Pregón Minero)
