Madres Mineras… sus luchas sin “miedos” y “sin culpas” Entrevista a Edith Flores, desarrollando Mujeres Mineras y un cortometraje “MUJERES CALERAS

Madres Mineras… sus luchas sin “miedos” y “sin culpas” Entrevista a Edith Flores, empresaria, docente de Geografía y Vicedirectora de una escuela sanjuanina y sumado a esto ahora desarrollando Mujeres Mineras y un cortometraje “MUJERES CALERAS

o.- El Pregón Minero, como todos los años, aprovecha los festejos por el Día de la Madre para entrevistar a mujeres que se desempeñan en distintos trabajos de la actividad minera.
Esta vez fueron dos mujeres solamente, y ambas -al contrario que otros años, no trabajan en mina, no exploran, no conducen camiones de enorme porte, no deben defender su derecho a un baño de mujeres ni tienen que enfrentar situaciones difíciles por alejarse del hogar por períodos que aunque por calendario pueden ser cortos, a nivel afectivo y de responsabilidad hogareña resultan muchas veces eternos.
Tampoco deben hacerse fuertes ante algunos compañeros varones que pueden llegar a sentirse por derecho ¿propio y/o consuetudinario? dueños de un ámbito exclusivamente varonil; aunque sí deben hacerse respetar en espacios donde la problemática de género se ha dejado de lado (o no tanto) compitiendo en base a calidad de conocimientos y experiencia.
Una de ellas, es la directora ejecutiva de WIM en Argentina, Mercedes Rodríguez y la otra, Edith Flores, una empresaria, profesora de Geografía y Vicedirectora de Escuela que por esas vueltas de la vida tuvo o quiso hacerse cargo de una calera… empresa minera al fin.
Tanto Mercedes como Edith no dudaron en responder a corazón abierto las preguntas que les formulara otra mujer -periodista ella- que también sigue luchando por un espacio que ya ni siquiera es de tinta, un espacio virtual como lo demanda el tiempo presente.
Las dos, además de trabajar para, con y en la minería, tienen en común su deseo de ayudar: “Nuestra tarea es mejorar las condiciones de acceso y permanencia de las mujeres y minorías en el sector minero” expresa la Directora Ejecutiva de Women in Mining Argentina.
Y Edith, como docente, busca siempre que el proceso de enseñanza- aprendizaje (¿deformación? profesional lo llaman) que pone en práctica como ejecutiva esté siempre presente y por supuesto “al servicio de los demás”.
Aunque ambas se desenvuelven en espacios diferentes, sus consejos a futuras mujeres mineras se pueden reducir a dos consideraciones fundamentales:
1° Perder el miedo a luchar por lo que consideran fundamental para sus vidas.
2°Capacitarse para desarrollar un trabajo de excelencia acorde con las necesidades actuales de la actividad minera.
A continuación se transcriben la entrevista realizadas
Entrevista a Edith Flores, empresaria, docente de Geografía y Vicedirectora de una escuela sanjuanina y sumado a esto ahora desarrollando Mujeres Mineras y un cortometraje “MUJERES CALERAS… mucho para hablar y transmitir.
El Pregón Minero: ¿Qué tal, un poco de tu vida? Sabemos que sos docente de Geografía y Vicedirectora de una escuela sanjuanina pero al mismo tiempo empresaria de una Calera. ¿Cómo uniste la docencia y el rol de “empresaria”?
Edith Flores: Desde niña el juego más recurrente fue el de “maestra en el aula “ y la Geografía el tema que me despertaba interés, así por la curiosidad de la dinámica de la tierra y la sociedad, me convertí en docente.
Ser docente de alma, en el rol que te encuentres no dejas de buscar una enseñanza–aprendizaje en cada proceso de tu vida, por tal motivo, cuando tuve que desempeñar un rol de “empresaria” pude aplicar estrategias y metodologías para socializar nuestro mineral, encontrar clientes consumidores y establecer acuerdos de trabajos y ventas.
Fue la docencia la que unió la Geografía y la actividad minera a mi vida, y es quien busca siempre un aprendizaje significado al servicio propio y para los demás.
EPM: -Ser empresaria minera no es común y menos dirigir los destinos de una empresa que pertenece a esta actividad que se consideró eminentemente masculina. ¿cuándo te hiciste cargo cómo percibiste la mirada del otro hacia Vos?
EF: Tuve dos etapas dentro de la minería. La primera cómo esposa de un empresario minero reconocido en el ámbito y la segunda como la Mujer en la Minería.
En la primera, fui más docente que minera, solo acompañaba como esposa porque para mi suegro, las mujeres no debían incluirse en negocios y menos en minería.
En la segunda etapa, encuentro la posibilidad de hacerme cargo de la administración de una cantera en la que mi padre estuvo al frente enseñándome todo, hasta que sufrió un ACV y tuve que seguir sola. Esos obreros distinguían la cantera de La Patrona, la que no veían nunca por el yacimiento, porque mi padre creía en “la mujer no entra en la cantera “.
A partir de esto, comencé mi lucha por tener obreros para trabajar porque todos se fueron, decían que no se iba a poder trabajar allí si yo seguía entrando a la cantera y toda la extracción se detuvo.
Busqué sacerdotes, brujos y empresarios dedicados a la extracción para revertir esta suerte y no lo lograba, hasta que un día fui sola a la cantera y hablamos entre ella y yo, de mujer a mujer, desde ese momento empezaron a abrirse los caminos y obtuve contratos de abastecimientos para luego, encontrar una buena oferta de negociación para el servicio de extracción, hasta que llegó la pandemia y todo volvió como al principio.
En periodo de aislamiento, comenzamos junto a Lucía mi hija, a utilizar la virtualidad para hacer encuentros y talleres para dialogar de “empresas en pandemia “y aplicar diferentes temas de conversación con invitados especiales, un programa que me llamó la atención fue el de “Mujeres Empresarias “desde donde nació el proyecto Mujer en la Minería.
EPM: Presentaste junto a un equipo, el cortometrajes “MUJERES CALERAS” ¿cuál fue el objetivo de este cortometraje? ¿tuvo algo que ver con tu experiencia personal?
EF: El objetivo que persigue el cortometraje es percibir las dificultades, limitaciones, mitos y creencias de culturas pasadas dentro del sector minero calero, para visibilizar el rol de la mujer durante el proceso de desarrollo de la industria y de la comunidad minera, para ir fortaleciendo la inclusión de la mujer en la actividad y la aceptación social de la minería como factor de progreso.
Este objetivo tiene que ver con todo lo vivido para poder incluirme dentro de la minería y porque mi hija eligió seguir dentro de este sector. Eso empujó más mi idea de buscar mujeres mineras, para visibilizar la tremenda lucha que tuvieron que atravesar y así reflexionar hoy sobre lo vivido por la comunidad de Los Berros, a través de un cortometraje, generando opinión sobre los logros alcanzados y fundamentalmente de las transformaciones que aún faltan por conquistar.
EPM: Llevando la docencia en la sangre como creo la llevás Vos ¿Qué pretendiste enseñar a través del corto y qué aprendiste de ello?
EF: El cortometraje tiene relatos de los protagonistas de la época artesanal calera, con un trabajo rústico y de producción para subsistencia familiar, con mujeres que no se reconocían como obreras mineras por la sobrevaloración del hombre para la actividad, y las comprendo, porque a mí muchas veces me criticaron la capacidad y hasta llegué a creer que quizás no lo lograría por lo sola que me sentía. Pero cuando mi hija me dijo que ella iba a entrar en la minería, quería que no se sintiera así.
El cortometraje me unió más a mi hija, a familias completas mineras y a otras empresas vinculadas a la minería y eso nos ayudó a observar que muchos están en búsqueda de ayuda, sean hombres o mujeres y que la actividad minera ha crecido a una velocidad muy distinta a lo que la comunidad lo ha hecho, y que la educación y/o preparación formal es el puente para la inclusión, por eso nos hemos unido a la Universidad Nacional de San Juan y la Superintendencia de Trabajo.
EPM: El domingo es el Día de la Madre y no podemos dejar de preguntarte: ¿cómo vez a una mamá minera en esta época? ¿Cuáles son las dificultades que sigue teniendo o puede tener una mamá minera en los diferentes ámbitos de la industria?
EF: La mujer de hoy al igual que la del pasado, debe reconocerse como tal si está dentro del trabajo minero, y hacer valer dentro de su entorno inmediato familiar “que la mujer no deja a sus hijos para trabajar, ella trabaja para no dejar a sus hijos “… porque desde allí comienzan las primeras críticas y obstáculos.
Hoy la mujer puede hacer muchos trabajos que el hombre realiza dentro de la minería, pero ella no cede sus tareas de su hogar, por una carga de culpa y/o responsabilidad que la sociedad le señala: la que abandona su hogar y lo que su ausencia genera, obligando a la mujer, a pensar en un trabajo “por un tiempo “ y/o a renunciar ante algún inconveniente en su entorno familiar.
Esa primera barrera, es una de las más difíciles para la mujer contemporánea, donde el desarrollo económico se logra “en perjuicio de sus hijos”, y así lo trata la sociedad, como que todo es porque la madre no está en su hogar, siendo todo lo contrario.
Porque todo los demás es fácil de resolver, porque están los vínculos para elegir formación educativa y las normas para la inclusión de la mujer en la minería, como también el hombre minero acepta el trabajo mixto, hemos encontrado conciliar los mitos y creencias con estrategias que están haciendo desaparecer esas ideas, pero aún hay una gran conquista que lograr ante la sociedad para entender que:
La Mujer en la Minería “trabaja para no dejar a sus hijos “
EPM: Aunque -de a poco- se está perdiendo ese tabú que impedía a la mujer acceder a un puesto dentro del ámbito minero ¿Te resultó difícil correr ese techo que se sustentaba en creencias milenarias? ¿Cómo se puede articular la condición de mujer y por ende posible madre y la empresaria y más en una Calera? ¿Qué has podido lograr? ¿esos logros su pueden generalizar hasta el grado de que lleguen a una obrera minera?
EF: No ha sido fácil es verdad, y creo que lo he logrado por mi resiliencia y mi formación en la educación que me ha proporcionado muchas herramientas para armar proyectos y concluirlos.
He superado mis propios miedos y he conocido las angustias y limitaciones de otras grandes mujeres de la comunidad calera, he reconocido la fuerza de la montaña y he utilizado todo eso, para fortalecerme y comprender el pensamiento de muchos que aún no me han aceptado dentro de la minería; como también el gran logro es tener a mi hija acompañando el objetivo.
Sí, creo que junto a Lucía he podido llegar con el mensaje a muchas mujeres, porque juntas somos el espejo de muchas de ellas con familia, que se rompen en llanto silencioso y que sueñan un mundo mejor para la generación de los y las que vienen.
Somos hoy una herramienta que tienen las voces del pasado para hacerse presente, y somos el presente de mujeres con sueños de un futuro mejor.
EPM: Siendo madre, ¿qué le dirías a una mujer que quiere ingresar a la industria minera pero siente cierto resquemor?
EF: Que busquen entre sus habilidades las herramientas para incluirse en todos los sectores que deseen estar, y cuando decidan lo que les gusta, busquen adquirir la formación profesional para realizar un trabajo con eficiencia y con garantías de reducción de riesgos.
Esta formación -además- les ayudará a adquirir la convicción de que lo que hacen lo hacen bien; a reconocer las diferencias con el otro/a y a identificar su perfil profesional para tener su vida sobre una base de proyecto que sólo se modificará de acuerdo a sus propios convicciones y necesidades, y así impedir que ingrese la duda o la incertidumbre.
Reconocerse como mujer minera y comunicar a su entorno el aprendizaje que obtiene y las dificultades que afronta, para generar la opinión y la reflexión, que alimente un pensamiento minero crítico en búsqueda de soluciones y mejoras que favorezcan a que las mujeres puedan no sólo ingresar en la minería, sino permanecer en ella.
Para leer la entrevista a Mercedes Rodríguez, Directora Ejecutiva, Women in Mining Argentina lo puede hacer aquí (El Pregón Minero, 15/10/2023)

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