Los industriales piden más ayuda y Caputo les dice: “Saben que tienen que cambiar”
o.- La UIA quiere que le reconozcan su rol y que baje el costo argentino. En un acto por el Día de la Industria, al que Milei y Kicillof vaciaron de funcionarios, el presidente de la entidad, Martín Rappallini, dijo que “hoy no alcanza con estabilizar la economía, hay que desarmar las distorsiones que hacen caro producir” y “no pedimos volver atrás, pedimos un puente para poder llegar”. El ministro Luis Caputo señaló que “la mayoría de los empresarios entiende que tiene que haber un cambio. Cuando se quiere tildar de financiero a este Gobierno, yo creo que es exactamente lo opuesto. Financiero era el modelo anterior”, dijo el ministro.
Por un camino en el que los techos de tejas dieron lugar a los techos de lata y está salpicado de corralones y talleres mecánicos, en el corazón de Los Polvorines, la Unión Industrial celebró ayer el Día de la Industria. La sede del festejo fue el laboratorio Elea, de las familias Sigman, Gold y Sielecki. Esa elección no fue casual, dado que Elea es un laboratorio de capitales nacionales que se opusieron al tratado por patentes, uno de los compromisos que asumió el gobierno de Milei ante EE.UU. por el acuerdo comercial.
La planta resalta en su modernidad. Elea emplea a 1.400 personas y trabaja en dos turnos a pleno con una producción de 90 millones de unidades por año.
El acto estuvo vaciado de funcionarios, tanto del gobierno de Javier Milei como por parte de Axel Kicillof y con fuerte presencia del frente empresario con dirigentes de primera línea. “La industria es transformar y multiplicar. No le quita nada a ningún otro sector para crecer”, dijo Martín Rappallini frente a los 300 industriales. Y agregó que es la que le “está poniendo el hombro en la estabilización”.
Señaló que “la economía no puede medirse solamente por la evolución de la inflación. Tenemos que mirar la actividad”, destacó, y llamó a incluir a la industria en el país a desarrollar. También pidió mirar la micro y no solo la macroeconomía. Y le reclamó al Gobierno “un puente” entre la economía que queda atrás y la economía competitiva que pretende construir,
Rappallini tuvo un apartado contra las “formas” del debate público al apuntar sin mencionar al Presidente y sus ministros: “Debemos dejar atrás las descalificaciones y las agresiones hacia quienes producen. Podemos tener diferencias, incluso debatir qué políticas necesita la Argentina, pero el respeto tiene que ser parte fundamental de nuestra convivencia democrática”.
Horas más tarde el ministro Caputo, respondió en un acto de la Fundación Libertad: “Entiendo perfectamente las frustraciones que todo cambio genera. Entiendo que cada uno defiende sus intereses. A mí, como ministro de Economía, me toca defender los intereses de los 48 millones de argentinos, no de algunos empresarios en particular”.
Rappallini había señalado que “un país puede tener capital, incluso recursos naturales y en consecuencia, riqueza acumulada. Pero cuando pierde su capacidad de transformar, también pierde su capacidad de generar riqueza”.
Sostuvo que EE.UU. y muchos países se dieron cuenta de que “necesitan industrias, reconstruir cadenas de proveedores, repatriar su producción, desarrollar tecnologías estratégicas y recuperar capacidades productivas”.
El dirigente hizo un racconto de los últimos años: “Durante las últimas décadas, la Argentina construyó un modelo en el que el Estado pretendió convertirse en el principal motor de la economía y fue ocupando, progresivamente, el centro de su funcionamiento”. Según Rappallini, este contexto hizo que se deteriore la competitividad de quienes producen.
“Impuestos, regulaciones, costos logísticos e infraestructura deficiente, restricciones financieras, distorsiones de precios y permanentes cambios de reglas fueron acumulándose hasta hacer cada vez más difícil competir desde la Argentina. Por eso, llegamos a hoy con una estructura profundamente distorsionada – llamada costo argentino que tenemos que transformar si queremos crecer”.
Un país no es rico solamente por los recursos que tiene. Es rico por su capacidad de transformarlos”.
Hoy no alcanza con estabilizar la macro: hay que desarmar las distorsiones que hacen caro producir”. Los industriales no pedimos volver atrás, estamos pidiendo un puente para poder llegar”.
Añadió: “Los números muestran que en materia de producción, estamos 10% por debajo de 2022, con sectores que caen entre 25 y hasta 30%. Este mal desempeño también se refleja en el mercado de trabajo. Desde agosto de 2023, la industria perdió 90.000 puestos de trabajo asalariados registrados. En estos últimos dos años, mientras los servicios aumentaron un 400% y el nivel general de precios cerca de un 190%, los precios industriales crecieron tan solo un 140%. La industria fue uno de los principales pilares de este proceso de desinflación. La industria le está poniendo el hombro en la estabilización”. (El Cronista, Buenos Aires, 03/09/2026)
Los industriales piden más ayuda y Caputo les dice: “Saben que tienen que cambiar”
