Las petroleras de EE.UU. duplicaron sus ganancias por la guerra en Medio Oriente
o.- Energía más cara. Exxon y Chevron registraron beneficios récord en el segundo trimestre impulsados por el salto del precio del petróleo tras el conflicto en el estrecho de Ormuz.
Las principales compañías petroleras de Estados Unidos obtuvieron ganancias multimillonarias durante el segundo trimestre del año, impulsadas por el fuerte aumento del precio internacional del petróleo tras el estallido de la guerra entre Estados Unidos e Irán, un conflicto que alteró el comercio energético global y encareció los combustibles en todo el mundo.
La escalada bélica, que ya lleva seis meses, afectó el tránsito por el estrecho de Ormuz, un corredor estratégico por el que, antes del conflicto, circulaba cerca del 20% del petróleo y del gas natural comercializados a nivel mundial. La reducción de la oferta llevó al barril de Brent, referencia internacional, desde unos u$s 70 hasta más de u$s 100 durante gran parte de marzo, abril y mayo, con un pico de u$s 126.
El encarecimiento del crudo elevó los precios de la nafta, el diésel y el combustible para aviones, incrementó los costos para consumidores y empresas y provocó episodios de escasez y racionamiento en algunos países, como Australia, Nepal y Sri Lanka.
Exxon y Chevron dispararon sus beneficios
En ese contexto y según lo publicado por The Washington Post, Exxon Mobil informó que obtuvo una ganancia neta de u$s 14.530M entre abril y junio, un incremento interanual del 105%, mientras que sus ingresos ascendieron a u$s 116.020M, un 42% más que en igual período del año anterior.
Por su parte, Chevron casi cuadruplicó sus beneficios al registrar una utilidad de u$s 12.070M, un salto del 385% respecto del segundo trimestre de 2025. Sus ingresos crecieron 56% y alcanzaron los u$s 70.060M.
El fenómeno no se limitó a las compañías estadounidenses. Según la organización ambiental Global Witness, las seis mayores petroleras europeas obtuvieron en conjunto u$s 22.000M de ganancias durante el primer trimestre, un 43% más que un año antes.
“Hay sectores en todo el mundo para los que esta crisis está siendo muy rentable, y los productores de petróleo son uno de ellos”, afirmó Patrick Galey, responsable de combustibles fósiles de la organización.
El debate por las ganancias extraordinarias
Las utilidades récord reactivaron el debate político en Estados Unidos. Legisladores del Partido Demócrata impulsan un proyecto para aplicar un impuesto a las ganancias extraordinarias de las grandes petroleras a partir de 2026.
La iniciativa, presentada por el senador Sheldon Whitehouse y el congresista Ro Khanna, propone gravar a las empresas que produjeron o importaron al menos 300.000 b/d durante 2025 mediante un impuesto equivalente al 50% de la diferencia entre el precio actual del petróleo y el promedio registrado el año pasado.
“Es justo aplicar un impuesto a las ganancias extraordinarias en lugar de recortar los programas de alimentación para los niños”, sostuvo Whitehouse.
El legislador también remarcó que el precio promedio de la nafta en Estados Unidos volvió a superar los u$s 4 por galón, frente a valores inferiores a u$s 3 antes del inicio del conflicto.
Las refinerías, entre las grandes beneficiadas
Especialistas del sector señalaron que las empresas integradas, que además de producir petróleo cuentan con refinerías, fueron las que más aprovecharon el nuevo escenario.
Tom Seng, profesor de Finanzas Energéticas de la Texas Christian University, explicó que los márgenes de refinación alcanzaron niveles históricamente elevados. Según detalló, una refinería que compra un barril de petróleo a unos USD 80 puede obtener actualmente entre USD 50 y USD 60 de margen, cuando en condiciones normales ese beneficio oscila entre USD 20 y USD 25.
“La rentabilidad de la refinación se disparó. El precio actual del petróleo responde a la guerra con Irán, pero mientras tanto las refinerías están ganando dinero a manos llenas”, afirmó.
No todas las empresas ganaron con la crisis
El economista Timothy Fitzgerald, especialista en la industria petrolera de la Universidad de Tennessee, advirtió que el impacto no fue uniforme.
Mientras las compañías estadounidenses, con producción fuera del Golfo Pérsico, lograron vender su petróleo a precios mucho más elevados, varias empresas de Medio Oriente enfrentaron problemas por daños en instalaciones, mayores costos logísticos y dificultades para exportar petróleo y gas natural licuado.
Fitzgerald también señaló que las refinerías estadounidenses se beneficiaron porque operan cerca de su capacidad máxima y porque parte de la infraestructura energética de Medio Oriente y Rusia resultó afectada por el conflicto.
Sin embargo, sostuvo que el costo final termina trasladándose a consumidores y empresas.
“Quienes pagan son los usuarios de la energía: quienes cargan combustible, compran diésel o adquieren pasajes de avión. Pero prácticamente todos los bienes incorporan un costo energético, y ahí es donde empieza a sentirse el impacto sobre la inflación”, concluyó. (BAE, Buenos Aires, 31/07/2026-17:38hs)
Las petroleras de EE.UU. duplicaron sus ganancias por la guerra en Medio Oriente
