La UIA minera pone el foco en los proveedores: “El verdadero salto económico no está solo en extraer minerales”

La UIA minera pone el foco en los proveedores: “El verdadero salto económico no está solo en extraer minerales”
o.- (Diego Andrich). En un contexto donde la minería argentina acelera inversiones y proyectos vinculados al litio, cobre, oro y plata, la Unión Industrial Argentina (UIA) realizó un encuentro centrado en uno de los debates que empieza a ganar peso dentro del sector: cómo desarrollar una cadena de valor local capaz de acompañar el crecimiento minero sin depender exclusivamente de proveedores externos.
En la apertura del evento del Departamento Minero de la UIA reunió a referentes industriales, funcionarios y proveedores, y dejó una definición compartida entre los principales oradores: el desafío ya no pasa solamente por abrir minas, sino por construir un ecosistema productivo alrededor de ellas.
Durante la apertura, el presidente de la UIA, Martín Rappallini, sostuvo que la minería puede convertirse en uno de los grandes motores económicos de Argentina, aunque remarcó que el desarrollo requerirá “diálogo”, “productividad” y “seguridad jurídica” para atraer inversiones de largo plazo. También insistió en la necesidad de que más empresas industriales argentinas logren integrarse a la futura cadena minera.
Rappallini planteó además que la discusión minera debe avanzar desde la idea de “licencia social” hacia un “consenso social” más amplio sobre el impacto económico de la actividad. En ese sentido, destacó el efecto multiplicador que la minería puede generar sobre empleo indirecto e inducido en las provincias, mencionando desde servicios hasta comercios locales vinculados al movimiento económico que producen los proyectos mineros.
Por su parte, el presidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros, Roberto Cacciola, definió al encuentro como un “punto de partida” para fortalecer el vínculo entre minería e industria nacional. Cacciola advirtió que el crecimiento del sector exigirá capacitación, construcción de consensos y una articulación mucho más profunda entre empresas mineras, proveedores y clusters regionales.
“El foco tiene que estar en generar empleo de calidad”, señaló el dirigente empresario, quien además remarcó que el desarrollo minero argentino todavía enfrenta un camino “sinuoso y difícil” antes de consolidarse plenamente.
Uno de los discursos más orientados hacia el futuro del ecosistema proveedor llegó de parte de Franco Mignacco, presidente del Departamento Minero de la UIA. Allí apareció una idea que atravesó gran parte del encuentro: la minería no debe medirse solamente por el volumen exportado, sino por su capacidad de generar tecnología, servicios, innovación y entramado industrial local.
Mignacco sostuvo que Argentina atraviesa “una etapa histórica” para el sector, apoyada en proyectos ya aprobados y en nuevas inversiones proyectadas hacia 2035. Según explicó, el crecimiento esperado demandará infraestructura, energía, logística, automatización, ingeniería y servicios industriales, abriendo una ventana inédita para los proveedores nacionales.
El mismo también puso como referencia el caso australiano y el desarrollo de las llamadas METS (Mining Equipment, Technology and Services), un ecosistema de empresas tecnológicas y de servicios mineros que complementa la actividad extractiva tradicional. Según indicó, este segmento genera en Australia más de 81 mil millones de dólares y emplea niveles similares a los de las propias compañías mineras.
“El verdadero salto económico no se da solamente exportando minerales”, afirmó Mignacco. “El verdadero valor agregado aparece cuando alrededor de la minería se desarrolla una red competitiva de tecnología, ingeniería, servicios e innovación”.
Sin embargo, el propio informe presentado durante el encuentro también advirtió sobre varios desafíos pendientes: homologaciones técnicas, certificaciones internacionales, financiamiento competitivo, costos logísticos y acceso a equipamiento de alta tecnología. A eso se suma otro punto sensible para el sector: la fragmentación regulatoria entre provincias y la necesidad de construir reglas claras y previsibles para inversiones de largo plazo.
El inicio del encuentro dejó una señal clara sobre el momento que atraviesa la minería argentina. Más allá de los proyectos extractivos, empieza a instalarse dentro del debate empresarial una pregunta más amplia: si el país será capaz de desarrollar un ecosistema industrial y tecnológico alrededor de la minería o si volverá a limitarse únicamente a exportar recursos primarios. (El Pregón Minero)

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