La situación de Acindar se pone heavy metal
o.- Las políticas de Milei redujeron la producción de la planta. La acería vuelve a parar por una semana. Sueldos congelados y suspensiones para los trabajadores.
La acería que el grupo ArcelorMittal posee en la localidad de Villa Constitución, la ex Acindar, notificó a sus empleados que parará la producción y los suspenderá desde el lunes hasta el viernes de la semana próxima como consecuencia de la caída de las ventas que repercuten en la producción. Los trabajadores perciben mediante ese mecanismo el 80% de sus salarios, que “están congelados desde hace 22 meses”, dijo a Rosario/12 Sergio Acosta, miembro de la comisión interna de la fábrica. La ausencia de obra pública, de planes de vivienda y del consumo interno en general lleva a la planta a sobre stockearse y tener que detener la producción.
La crisis de producción de Acindar es hija de las decisiones políticas adoptadas por el gobierno de Javier Milei. Se divide en AM (antes de Milei) y PM (pos-Milei). “Seguimos en 650.000 toneladas (de acero), eso es más o menos lo que está sucediendo, entre 600 y 650 mil, sobre un promedio de 1.200.000, 1.300.000”, explicó Acosta sobre el ritmo de producción.
–¿En qué momento fue eso?
-“Antes de Milei se estaba produciendo eso”, respondió el obrero.
Una de las consecuencias del parate se soporta sobre el salario de los trabajadores de la planta, que se ubica en unos 900 empleados de las distintas áreas de la fábrica de ArcelorMittal. “Nosotros estamos con un sistema de suspensión por el que nos pagan el 80% del sueldo, así que cobramos el 80% del sueldo porque vamos a suspensión”, explicó el miembro de la comisión interna de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de la seccional Villa Constitución.
Ese porcentaje de descuento, destacó Acosta, se practica “sobre el salario de la UOM, que hace 22 meses que estamos sin paritarias, es un salario casi congelado”. En la planta de Acindar la comisión interna consigue acuerdos particulares para mejorar las condiciones salariales de sus representados. “Vamos arreglando todos los meses, estuvimos tomando algunas medidas de fuerza para acomodar el salario, a cuenta de la futura paritaria. Pero el básico está congelado, hace 22 meses que no hay aumento salarial”, detalló.
El parate de la semana próxima afecta sólo a la parte de la acería de la planta villense. Eso implica la suspensión de entre 200 y 300 trabajadores, que son los que se desempeñan en ese sector. “Lo que para es la acería, donde se funde el acero. En ese sector hay entre unas 200 y 300 personas”, sobre un total de 900 empleados. Cerca de un tercio del personal.
Acosta aclara que “no es el único sector que ya viene con suspensiones. Ahora para la acería, pero tenemos por ejemplo la planta de reducción directa que la tenemos parada hace dos meses” y con su personal con suspensiones rotativas, y salarios al 80%. “La parte de alambre vas teniendo suspensiones rotativas también todos los meses, un grupo trabaja, un grupo sale suspendido. Venimos hace dos años con suspensiones”, señaló Acosta a este diario.
Una serie de decisiones oficiales adoptadas a partir de que el presidente Milei se hizo cargo del Gobierno explican el presente de la acería y de sus trabajadores, dicen estos últimos. La caída del consumo interno, la ausencia de un plan de obras públicas, la inexistencia de programas de construcción de vivienda y, en menor medida, la apertura importadora.
“La empresa aprovecha el momento, no es que no. Pero después objetivamente hay una caída de la producción porque no hay demanda”, dijo Acosta, para agregar que “al no haber obra pública, al no haber consumo interno, lo que nosotros llamamos ‘ferretería’, que es alguien que a comprar para hacer una reja, pero hoy se prioriza pagar la tarjeta de crédito para comer que comprar un fierro para hacer una reja”.
En esa línea, agregó que “al no haber un plan de vivienda, que no se hagan casas, bueno, entonces tiene que ver principalmente con la caída de la producción”. En relación a las importaciones, el trabajador de Acindar explicó que el acero de origen chino que ingresa al país “hoy no es lo principal”.
“Si bien ha entrado algo de acero chino, pero no es lo principal el ingreso del acero. El problema que tenés es el producto ya terminado que ingresa. Por ejemplo, entran heladeras de Chile, de China, de donde sea, y esas heladeras se hacen afuera y entran acá terminadas, por ende no necesitás acero para fabricarlas”. El planchón para los refrigeradores se produce en Techint.
Pero en Acindar sí se fabrica “amortiguadores de autos. Al no haber producción de autos en Argentina hoy, el que ingresa de China o de Brasil hace que no fabriquemos más amortiguadores”, detalló, del mismo modo que ocurre, dijo Acosta, con el pelo de acero para cubiertas que se produce en la planta de Villa Constitución. “Todo eso no lo hacemos más porque la cubierta hoy te sale más barata comprarla en China o en Paraguay”, señaló.
De todos modos, el dirigente de la UOM explicó que los más afectados son los trabajadores, que sufren el recorte salarial por las suspensiones y el congelamiento de sus ingresos por ausencia de paritaria nacional de los metalúrgicos.
La empresa, en cambio, “se acomoda, no pierde plata, porque reduce la producción” a las necesidades de un mercado menguante. Al tratarse de una empresa global, ArcelorMittal “va moviendo su economía en función de cada país” y, si le conviene, trae a Argentina la producción de Brasil o a la inversa. Entonces les plantean a sus trabajadores: “Traemos el material de afuera o tenemos que achicar costos internamente. Achicar costos internamente, una parte somos nosotros”, cerró Acosta. (Página 12, Buenos Aires, 12/06/2026-0:20hs)
