La Ley de Glaciares destrabaría inversiones por u$s 40.000 millones
o.– Las mineras dicen que la norma despeja ambigüedades que generaban incertidumbre y frenaban proyectos.
La modificación a la Ley de Glaciares para habilitar la explotación de metales en ciertas zonas críticas, algo que antes estaba prohibido, es interpretada por las empresas mineras como “una señal positiva para el futuro productivo de la Argentina”, que permitirá “destrabar inversiones relevantes”.
Según la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), u$s 40.000 M podrían destrabarse, lo que a su vez habilitaría a quintuplicar las exportaciones en una década.
Desde esta mirada, la actualización normativa permite establecer criterios más precisos para la identificación y protección efectiva de los glaciares y del ambiente periglacial, clarificando dónde es posible desarrollar actividades productivas bajo estrictos estándares ambientales, técnicos y de control.
“Esto contribuye a despejar ambigüedades que durante años generaron incertidumbre, manteniendo la protección de los recursos hídricos”, agregó CAEM y valoró el respaldo político amplio que obtuvo la norma, con el apoyo explícito de buena parte de los gobernadores de las provincias cordilleranas.
Por su parte, el ministro Luis Caputo escribió ayer en la red social X que con la nueva ley habría u$s 165.000 M de despachos al exterior hasta 2035. “Hay provincias que cambiarán para siempre”.
La cámara sectorial coincidió y apuntó que, tomando los proyectos más avanzados, la Argentina podría pasar de exportar u$s 5.000 M anuales a u$s 25.000 M en 2035.
“La Argentina podría duplicar lo que genera con el agro. Ya lo hace Chile, con más de u$s 50.000 M de exportaciones mineras al año, 10 veces más que la Argentina. Es el primer productor mundial de cobre, y nosotros no tenemos ni siquiera un proyecto de gran escala de cobre produciendo”, destacó la cámara minera.
Así, los más avanzados proyectos generarían inversiones si se sostienen condiciones internacionales y adecuado contexto país. Solamente en cobre, las principales iniciativas que prometen inversiones
durante los próximos 10 años son:
•u$s 18.000 M de Vicuña (BHP y Lundin), en San Juan.
•u$s 13.300 M de Glencore, en San Juan y Catamarca.
• u$s 5.250 M de First Quantum, en Salta.
• u$s 2.700 M de McEwen Copper, en San Juan.
• u$s 600 M de San Jorge, en Mendoza.
De las seis iniciativas de cobre más avanzadas, tres están en San Juan (Vicuña, Pachón y Los Azules), dos en Catamarca (MARA, Taca Taca) y uno en Mendoza (PSJ).
Actualmente, la minería genera 100.000 puestos de trabajo con posibilidad concreta de duplicarlos cuando se pongan en marcha los proyectos más avanzados, adelantó CAEM, y agregó que el sector tiene, además, salarios que triplican el promedio del sector privado registrado.
Desde la Cámara añadieron que un proyecto minero de gran escala contrata un promedio de 800 proveedores en su etapa de construcción y más de 500 en su etapa productiva.
Además, el 80% de sus necesidades de bienes y servicios se cubre con proveedores nacionales, por lo que resaltaron que eso colabora a que la minería mantenga una balanza comercial netamente positiva, generando las divisas que necesita el país.
En ese sentido, las provincias “no mineras” también hacen su aporte: la cadena de valor requiere de bienes industriales, especialmente de clusters de desarrollo industrial. Provincias como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, ente otras, serán clave para la expansión del sector minero.
Con la reforma a la Ley de Glaciares, las provincias más beneficiadas serán Salta, Jujuy, Catamarca, serán las provincias (ya no la Nación) las que deberán elaborar el inventario de los glaciares a ser protegidos.
Hoy la minería genera 100.000 puestos de trabajo.
San Juan y Mendoza. En sus territorios hay más de 1.500 cuerpos glaciares o periglaciares que están registrados en el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA). Hasta ahora, en esas zonas estaba prohibida la explotación minera.
Pero la reforma establece que solo van a quedar bajo protección estricta aquellas formaciones que demuestren un “aporte hídrico relevante y verificable” a una cuenca.
Así, algunas zonas periglaciares que hoy tienen protección podrán ser redefinidas como formaciones que no cumplen una función hídrica relevante. El IANIGLA deberá actualizar el inventario nacional de glaciares cada cinco años, utilizando los datos provistos por cada provincia. (Clarín, Buenos Aires, 10/04/2026)
