La calma del dólar ya no depende solo del agro

La calma del dólar ya no depende solo del agro
o.- (Agustín Maza) Suman la deuda de provincias y empresas y Vaca Muerta. El dólar se mantiene en calma, por varios factores que incrementan la oferta.
La estabilidad que muestra el dólar ya no se apoya solo en el ingreso de divisas por la liquidación del campo en esta época del año. El Gobierno ve con entusiasmo que aparecieron nuevos motores que suman oferta a una cosecha récord: el regreso de empresas y provincias al mercado de deuda y el salto exportador de Vaca Muerta en un contexto de precios internacionales altos por la guerra en Medio Oriente.
En ese escenario, el Banco Central (BCRA) acumula compras por casi u$s 9000M en lo que va de 2026 y el tipo de cambio mayorista se mantiene en torno a los $ 1400, con una baja nominal cercana al 4% desde el cierre de 2025.
El agro, la deuda corporativa, las emisiones provinciales y el boom energético permitieron reforzar la oferta de divisas, incluso en un escenario en el que el Gobierno evita volver a emitir deuda en el mercado internacional. A la vez, distintos informes privados empiezan a detectar un cambio más estructural en el frente externo: la estabilidad cambiaria comienza a depender menos solo del calendario agrícola y más de un flujo diversificado proveniente de la energía, el financiamiento y las exportaciones industriales.
Según la consultora Invecq, el mercado de obligaciones negociables (ON) recuperó dinamismo tras la volatilidad financiera de febrero y marzo. La reapertura comenzó en abril y en mayo se aceleró: las colocaciones ya superan los u$s 1600M.
Entre las operaciones más relevantes se destacaron las de Pampa Energía, Arcor y Mercado Pago. También volvió a emitir la ciudad de Buenos Aires, con una colocación por u$s 500M.
En abril, algunas provincias aprovecharon la baja del riesgo país y la mejora financiera: Chubut colocó u$s 650M al 9,45%; Córdoba, u$s 725M al 9,75%; Santa Fe, u$s 800M al 8,10%, y Entre Ríos, u$s 300M al 9,55%.
Esas emisiones implican oferta futura de divisas. Las ON hard dollar cuentan con hasta 180 días para liquidar parcialmente los dólares en el Mercado Libre de Cambios (MLC), lo que garantiza ingresos futuros.
El nuevo ciclo de financiamiento, además, muestra un fuerte sesgo hacia la energía. Según Invecq, el 47% de las emisiones corporativas de mayo correspondió a firmas vinculadas al sector. El dato refleja cómo Vaca Muerta no solo gana peso exportador, sino también capacidad para atraer financiamiento externo.
La dinámica acompaña el crecimiento de la producción petrolera. Un informe de GRIT Capital destacó que Neuquén alcanzó en abril una producción récord de 628.924b/d, con una suba de 3,13% mensual y de 36,18% interanual. La provincia ya explica más del 70% de la producción petrolera y las empresas aceleran extracción para completar el uso del sistema Oldelval y ampliar exportaciones.
El crecimiento del crédito en dólares también empieza a reflejar esa dinámica. Según Quantum Finanzas, el financiamiento en moneda extranjera al sector privado pasó de representar 1% del PBI en noviembre de 2023 a 5,8% en mayo de 2026, impulsado por el blanqueo, el aumento de depósitos en dólares y las emisiones corporativas. En ese período, los depósitos privados en moneda extranjera saltaron de u$s 14.000M a u$s 39.000M.
En paralelo, el agro volvió a acelerar la liquidación, impulsado por la cosecha gruesa y la baja temporal de retenciones anunciada por el Gobierno. GMA Capital estimó que el flujo de divisas del sector rondaría los u$s 2300M en mayo.
Eso ayudó a explicar la aceleración de las compras del Banco Central. Según GMA y Econviews, el Central ya acumula adquisiciones por unos u$s 9000M en 2026 y el tipo de cambio sigue estable.
Sin embargo, el mercado reconoce que el aporte del agro sigue siendo marcadamente estacional y perderá fuerza en el segundo semestre. Ahí es cuando gana relevancia la energía. Según GMA Capital, el complejo energético acumuló exportaciones por u$s 9003 M en los últimos 12 meses y exhibe una volatilidad muy menor a la del agro. Mientras las exportaciones agrícolas muestran oscilaciones superiores al 20%, el flujo energético tiene una volatilidad cercana al 7,4%. En la consultora definieron el fenómeno como un posible “cambio de motor” del superávit comercial. “La energía no solo empieza a aportar más dólares; también podría modificar la calidad del flujo externo con mayor previsibilidad”, analizaron.
J. P. Morgan destacó el cambio en la composición del frente externo. Señaló que el superávit energético acumulado en los últimos 12 meses alcanzó un récord de u$s 9100 M y estimó que podría ampliarse hasta u$s 13.500 M hacia fin de año, si los precios internacionales del petróleo siguen altos. La entidad elevó su proyección de saldo comercial para 2026 de u$s 15.500 M a u$s 18.000M.
En el mercado aún miran con atención los riesgos: tasas altas en Estados Unidos, la necesidad de recuperar acceso al financiamiento soberano y los vencimientos de 2027, año electoral. En el corto plazo, los flujos juegan a favor del Gobierno. (La Nación, Buenos Aires, 26/05/2026)

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