Impulsan gravar extracción de combustibles fósiles para paliar los daños climáticos

Impulsan gravar extracción de combustibles fósiles para paliar los daños climáticos

o.- La tasa global se propone recaudar unos u$s 900.000 M hasta el año 2030.
Un grupo de organizaciones ecologistas propone que los países de la OCDE, y en especial los miembros del G7, pongan en marcha una tasa por tonelada de dióxido de carbono emitida en el proceso de extracción de combustibles fósiles, con el objetivo de recaudar u$s 900.000 M hasta el año 2030.
La Tasa por Daños Climáticos (CDT, por sus siglas en inglés) gravaría “la extracción de cada tonelada de carbón, barril de petróleo o metro cúbico de gas, calculada a un ritmo constante en función de la cantidad de dióxido de carbono (CO₂) equivalente que contenga el combustible fósil”, según se explica en un informe llamado “El impuesto sobre daños climáticos. Una guía sobre qué es y cómo funciona”, en línea con la campaña Stamp Out Poverty (Acabar con la pobreza).
La publicación coincide con la primera reunión del equipo directivo del Fondo de Pérdidas y Daños para ayudar a los países en desarrollo en su respuesta a los daños climáticos, que se puso en marcha en la Cumbre COP28 celebrada el pasado diciembre en Dubái (Emiratos Árabes Unidos).
El texto propone que la mayor parte de los ingresos (80%) se transfieran precisamente al Fondo para Pérdidas y Daños. Si se introduce únicamente en los estados del G7, de donde proviene un número considerable de compañías internacionales de petróleo y gas, el impuesto por daños climáticos podría recaudar u$s 540.000 M para finales de la década. “Estas cifras podrían pagar la reconstrucción y recuperación de los daños causados por el Ciclón Freddy, que desplazó a más de medio millón de personas en el sur de África en 2023, más de 1300 veces”, señalan las organizaciones ecologistas.
Implementación
El resto, cerca de 200.000 M quedaría reservado a un “dividendo nacional”, para apoyar a las comunidades con la transición climática en los países donde se impone el impuesto, los principales productores de crudo.
Según los autores del texto, el impuesto pretende acelerar la eliminación de los combustibles fósiles al hacer que su producción sea más costosa, fomentando el cambio hacia energías renovables y otras alternativas más sostenibles. Para ello, cada año el impuesto irá sumando u$s 5 para encarecer la extracción de cara a finales de la década y cumplir con los planes de descarbonización nacidos de la COP21 de París.
Los autores del informe argumentan también que este impuesto podría introducirse fácilmente en los sistemas fiscales existentes. Primero, con una tipo inicial de cinco dólares por tonelada de CO₂ equivalente, aumentando u$s 5 por tonelada cada año. De esta manera, y si se introdujese durante 2024 en todos los países de la OCDE, se podrían recaudar un total de u$s 900.000 M de aquí a 2030. Posteriormente, de esa cantidad, 720.000 M se destinarían al fondo, mientras que los 180.000 M restantes irían a parar al “dividendo nacional”. (BAE, 29/04/2024)

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