Guerra contra Irán
Infraestructura crítica y activos energéticos clave en Oriente Medio, bajo fuego por la guerra
o.- (Paul Burkhardt BLOOMBERG) El transporte marítimo a través del Estrecho de Ormuz se detuvo casi por completo. Por allí transita más del 20% del petróleo consumido en el mundo.
El extenso conflicto en el Golfo Pérsico ha causado graves interrupciones en la infraestructura crítica y los flujos energéticos globales, mientras la guerra de los Estados Unidos e Israel contra Irán repercute en la región por cuarto día consecutivo.
El transporte marítimo a través del Estrecho de Ormuz se detuvo casi por completo al comenzar la semana, seguido por el cierre de la mayor instalación de exportación de gas natural licuado (GNL) en Qatar y la refinería de petróleo más grande de Arabia Saudita. Este martes, Irak comenzó a paralizar su producción de crudo en una de las mayores crisis del sector desde que comenzó el conflicto.
Por las aguas del estrecho de Ormuz transita aproximadamente el 20% del consumo mundial de petróleo (unos 20 a 21Mb/d). Y es el corredor principal para el 20-22% del suministro global de GNL, con Qatar como el exportador más dependiente.
El estrecho es la única salida marítima para gran parte de la producción de Arabia Saudita, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irán.
Estos son algunos de los principales activos afectados hasta el momento:
Planta de GNL de Qatar Drones iraníes atacaron una instalación energética en Ras Laffan, lo que obligó a QatarEnergy a detener la producción de GNL el lunes, equivalente a una quinta parte del suministro mundial. Los precios del gas en Europa se dispararon por segunda sesión consecutiva, subiendo hasta un 48% el martes. La compañía también detuvo la producción de aluminio, productos químicos y otros derivados.
Refinería de Ras Tanura
La refinería de Aramco, que procesa 550.000 b/d y es una de las más grandes del mundo, cesó operaciones tras un incendio “limitado” causado por los restos de dos drones interceptados. Los precios del combustible en Londres han extendido su racha alcista tras registrar el lunes en la apertura de mercados el mayor salto en 4 años.
Irak cierra sus yacimientos Los tanques de almacenamiento en Irak están alcanzando su capacidad máxima debido a que los buques cisterna ya no retiran el crudo. Esto ha provocado que el país comience a recortar una producción que podría alcanzar los 3 Mb/dsi los barcos siguen evitando la carga en el Golfo Pérsico por motivos de seguridad.
Puerto de Omán
Un ataque con drones alcanzó un tanque de combustible en el puerto de Duqm. Según los informes, los daños se limitaron a la zona portuaria, salvando una refinería cercana en el Mar Arábigo.
Terminal petrolera de Fujairah. La caída de restos de un drone interceptado provocó un gran incendio en el centro de comercio de los Emiratos Árabes Unidos, siendo este el segundo fuego reportado el martes. VTTI suspendió operaciones en su terminal y refinería citando las hostilidades regionales y no un ataque directo.
La instalación, uno de los mayores centros de almacenamiento con participación de Vitol y Adnoc, pretende reanudar su actividad cuando las condiciones sean adecuadas.
Central eléctrica de Kuwait Los restos de una interceptación causaron un incendio en la planta de desalinización de agua y energía eléctrica de Doha Occidental. El fuego dañó un tanque de combustible mientras se realiza una evaluación de seguridad en el resto de los equipos.
Ataques al transporte marítimo Tres buques -Skylight, MKD Vyom y Hercules Star- fueron atacados el domingo cerca de la entrada del Golfo Pérsico. Un tripulante del MKD Vyom murió en el incidente. Asimismo, un petrolero del programa de adquisición de combustible militar de EE.UU. resultó dañado en su muelle, causando la muerte de un trabajador del astillero y heridas a otros dos.
Centro de datos de Amazon Objetos no identificados impactaron el domingo en un centro de datos de Amazon en los Emiratos Árabes Unidos, interrumpiendo el servicio. Los bomberos cortaron el suministro eléctrico.
Incendio en el puerto de Dubai Jebel Ali, el puerto de contenedores más concurrido fuera de Asia, registró un incendio en un muelle causado por restos de interceptaciones aéreas. El incidente ha impulsado un aumento en las tarifas de flete, ya que las compañías navieras han comenzado a incluir recargos por riesgo de guerra. (Clarín, Buenos Aires, 04/03/2026)
La guerra y el escudo de Caputo
o.- El ministro de Economía admite que el conflicto en Medio Oriente puede tener consecuencias, pero también que “el mejor escudo para la Argentina es el orden macroeconómico”
La escalada de la guerra en Medio Oriente volvió a sacudir a los mercados globales y el Gobierno buscó enviar señales de estabilidad, aunque empiezan a percibirse cada vez más pistas de alerta. El ministro de Economía, Luis Caputo afirmó que el “mejor escudo” para la Argentina frente al conflicto internacional es el orden macroeconómico. El riesgo país llegó a rozar los 600 puntos, el Banco Central empeza a comprar menos reservas y los números del frente externo muestran, mes a mes, rojos cada vez más impactantes.
Durante un discurso en Córdoba por el aniversario de la Fundación Mediterránea, Caputo sostuvo que el país atraviesa una etapa inédita de disciplina económica. “Es la primera vez que tenemos un presidente con la vocación política para que haya orden macroeconómico”, afirmó, al tiempo que defendió el superávit fiscal y la estrategia económica del Gobierno.
Caputo vinculó la estabilidad de precios con ese esquema de política económica y señaló que el equilibrio fiscal funciona como la principal ancla frente a shocks externos. Según su visión, la consistencia macro permite amortiguar impactos provenientes del escenario internacional, incluso en un contexto de volatilidad global provocado por el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente.
El ministro también planteó que la política cambiaria se mantendrá sin modificaciones. Ratificó el esquema de bandas para el tipo de cambio y aseguró que el programa de acumulación de reservas se está llevando adelante sin afectar el precio del dólar. “Nada va a cambiar en la política cambiaria”, insistió.
Caputo sostuvo que la baja del riesgo país depende de múltiples factores. A su juicio, los fundamentos económicos no son el problema central, sino la denominada “posición técnica” del mercado de bonos -la relación entre oferta y demanda- y el componente político que, según afirmó, aún pesa en la percepción de los inversores.
Bonos bajo presión
Mientras el ministro buscaba transmitir calma, los mercados reflejaron un clima mucho más adverso. La escalada del conflicto en Medio Oriente provocó una nueva ola de aversión global al riesgo que impactó también sobre los activos argentinos.
Los bonos soberanos en dólares registraron caídas generalizadas. Entre los más afectados se destacaron el Global GD35, que retrocedió alrededor de 1 por ciento, y el Global GD29, que cayó cerca de 0,8.
El indicador elaborado por JPMorgan Chase llegó a rozar los 600 puntos básicos durante la jornada, su nivel más alto desde diciembre. Hacia el cierre de la rueda recortó parte de las pérdidas y finalizó en torno a las 573 unidades, apenas por encima del día previo.
La tensión internacional también golpeó a las acciones argentinas. El índice S&P Merval retrocedió 0,2% en la Bolsa porteña y, medido en dólares, cayó 0,8%, ubicándose en su nivel más bajo desde fines de octubre. Desde el máximo del año, el índice acumula una baja cercana al 18,5%.
Las empresas argentinas que cotizan en Nueva York también operaron en rojo. Los ADR registraron pérdidas de hasta 6,6%, encabezadas por Irsa, seguidas por caídas en BBVA y Edenor.
En el frente cambiario, el Banco Central de la República Argentina mantuvo su racha compradora en el mercado oficial, aunque con un resultado más modesto que en jornadas previas. La entidad acumuló 40 ruedas consecutivas con saldo positivo en el Mercado Libre de Cambios, pero en esta ocasión adquirió apenas u$s 17M.
La cifra representó menos del 5% del volumen operado en el mercado cambiario, muy por debajo del ritmo que el propio organismo había fijado como referencia al inicio del programa de acumulación de reservas.
Al mismo tiempo, las reservas internacionales registraron una caída significativa. El stock bruto descendió u$s 382 M hasta ubicarse en 46.135M. Según fuentes oficiales, la mayor parte del retroceso se explicó por la baja en la cotización de activos financieros que integran las reservas, en particular el oro.
Las estimaciones privadas muestran que, al descontar pasivos y compromisos, las reservas netas continúan en terreno negativo.
En paralelo, el dólar volvió a mostrar presión alcista en el mercado local. La cotización superó nuevamente los $ 1400 y cerró cerca de los 1415, en un contexto donde persiste la demanda de divisas por parte del sector privado.
Según los datos oficiales, las personas humanas compraron en enero unos u$s 3103 M en términos netos. La formación de activos externos se consolidó así como uno de los principales canales de salida de divisas del sistema financiero. (Página 12, Buenos Aires, 04/03/2026)
Para el CEO de YPF, el conflicto en Medio Oriente no hará subir el precio de la nafta
o.- Horacio Marín dijo que la petrolera tiene una política para evitar aumentos abruptos del combustible
Luego de la intervención de los Estados Unidos en Irán y del posterior “cierre” del estrecho de Ormuz, los precios internacionales del petróleo han experimentado una mayor volatilidad y el barril llegó a superar los u$s 80.
S obre el impacto que esto puede tener en el precio de la nafta en la Argentina, el presidente de YPF, Horacio Marín, dijo que no habría un alza repentina, sino que dependerá de lo que suceda en los próximos días. “En este momento, en que hay 15 millones de barriles que no pueden salir del estrecho de Ormuz, hay un aumento fuerte del petróleo, hoy estaba en los u$s 82”, contó en declaraciones a Radio Mitre, y agregó: “Tenemos una política de precios que vamos promediando, lo llamamos moving average, que va corriendo a lo largo de los días. Lo que tratamos de evitar es pasar al consumidor precios de manera muy rápida”.
Y continuó: “Esto es muy impredecible. Si los precios del petróleo se mantienen altos durante meses, sí va a terminar impactando en el surtidor, como va a impactar en todo el mundo económicamente, pero va a ser muy lentamente”.
Así, por caso, si el precio del barril se mantuviera en u$s 85 durante cuatro meses, habría un efecto en los valores, pero si alcanza los u$s 100 y al día siguiente vuelve a u$s 70, “prácticamente no va a haber impacto”.
Sí aclaró que hay aumentos por el alza de los impuestos, principalmente el que grava los combustibles líquidos (ICL). “Aumentó el impuesto 1%, pero nosotros hacemos aumentos muy lentos. Podemos ver el consumo en tiempo real de todas las mangueras de la República Argentina”, reforzó.
Por otro lado, dijo que el conflicto podría potenciar el atractivo por los recursos argentinos, debido a la creciente necesidad de seguridad energética en todo el mundo. Como afirmó Marín, episodios como la guerra entre Rusia y Ucrania ya han aumentado el interés por Vaca Muerta, dado que el país está lejos de las zonas de guerra. “Eso favorece muchísimo el abastecimiento por ser un proveedor seguro. Nosotros ya lo habíamos visto cuando fuimos a buscar mercados para el GNL”, agregó.
En cuanto a cómo los acontecimientos en Medio Oriente podrían afectar a los contratos argentinos relativos a las exportaciones de GNL, Marín dijo que habría que esperar a ver su impacto en el mundo financiero, pero añadió: “No lo estamos viendo hasta ahora. Nosotros seguimos con el programa. Estamos haciendo los documentos finales para empezar el proceso de financiamiento del proyecto argentino de GNL”.
La guerra podría potenciar el atractivo por los recursos argentinos
Dado que todo esto tiene lugar durante Argentina Week, Marín destacó la importancia del evento para atraer inversiones al país, y concluyó que es “muy importante para la Argentina, porque hay mucho interés, muchísimos inversores que van a ir, y se va a mostrar en la Argentina la posibilidad de crecimiento no solo en energía, sino en los diferentes sectores”. (La Nación, Buenos Aires, 04/03/2026)
Peligra una “privatización” de Milei por la guerra contra Irán
o.- (Santiago Spaltro) Una de las reformas económicas del gobierno de Javier Milei corre riesgo; la privatización de las importaciones de Gas Natural Licuado (GNL), que el Gobierno quiere implementar a partir de este invierno.
El ataque de Israel y Estados Unidos contra Irán, que se extendió a una guerra en todo Medio Oriente, disparó los precios de la energía en el mundo, con múltiples impactos sobre la Argentina. Uno de sus efectos más inmediatos está relacionado con los precios spot del gas licuado, que treparon en Europa casi un 85% en dos días hasta superar los 20 dólares por millón de BTU luego de que Qatar, el principal proveedor global -aunque no de Europa- suspendiera temporalmente su producción.
El Gobierno está en pleno proceso de privatización de la gestión de importaciones de GNL, que siempre desde 2008 se canalizaron a través de la empresa pública Energía Argentina (Enarsa). El Estado plaonificaba y ejecutaba las compras de energía, más caras que la producción local, y la revendía a las distribuidoras y al sistema eléctrico, haciéndose cargo de la diferencia de precios con subsidios.
Complica privatizar la importación de GNL sin subsidios.
La intención oficial es que un solo comercializador agregue la demanda y el sistema funcione sin la intervención estatal, para lo cual es que los privados paguen los precios reales de abastecimiento y se los trasladen a los usuarios -hogares, comercios, industrias y el sistema eléctrico-, sin subsidios.
La idea era factible con un gas licuado a entre u$s 10 y u$s 12, tal como se ubicaba hasta la semana pasada, pero mucho más difícil de concretar con el combustible casi al doble, por su eventual impacto en las facturas residenciales en el invierno, el momento de mayor consumo en el año.
El Precio Anual Uniforme (PAU) del gas se estableció en u$s 3,79 por millón de BTU y refleja solamente los costos de abastecimiento con la producción nacional, principalmente de Vaca Muerta.
Progresivamente, el gas importado va reduciendo su participación -por el desarrollo de obras como el ex gasoducto Néstor Kirchner y el crecimiento de las energías renovables-, pero sigue siendo necesario estacionalmente entre mayo y septiembre. Se estima que se necesitarían entre 20 y 25 cargamentos de GNL este año, contra los 41 que se trajeron en 2022.
Los hogares consumen entre 15 y 20 Mm3/d en promedio durante el verano y su demanda se quintuplica en los días más fríos del invierno, se requieren 100 millones.
La otra cara que tiene el aumento de los precios internacionales de la energía es el efecto sobre las exportaciones de Argentina. El bloqueo de Irán al Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial, provocó un alza de 18% en el crudo. (Clarín, Buenos Aires, 04/03/2026)
Un nuevo escudo nuclear y envío de portaaviones: el conflicto contra Irán finalmente despierta a Europa
o.- (Luisa Corradini, corresponsal en Francia) Nueve países ratificaron su presencia militar en Medio Oriente; Francia envía el portaaviones Charles de Gaulle al Mediterráneo, en las próximidades de la región
El ataque estadounidense-israelí en Irán fue la gota que hizo rebasar el vaso. Tras cuatro años de guerra en Ucrania, las repetidas amenazas rusas de holocaustos atómicos y la voluntad manifiesta de la administración Trump de abandonar sus antiguas alianzas, Europa finalmente despierta.
Esta semana, no solo la idea de un escudo nuclear común pareció por fin materializarse, sino que los europeos –Francia en particular– ratificaron una presencia militar en Medio Oriente para “defender” a sus aliados y hacer “respetar el derecho de navegación”.
“Estados Unidos e Israel han decidido lanzar operaciones militares, llevadas a cabo fuera del derecho internacional, lo que no podemos aprobar. Queda claro, sin embargo, que la historia nunca llora a los verdugos de su pueblo. Ninguno será lamentado”, aseguró Emmanuel Macron ayer en un discurso televisado en el cual el presidente francés anunció que Francia respetará sus acuerdos de cooperación militar con la mayoría de los países de Medio Oriente –actualmente bombardeados por Irán– otorgándoles protección antimisiles y antidrones.
Recordando la presencia milenaria francesa en la región, el mandatario también anunció el envío del portaaviones Charles de Gaulle al Mediterráneo, así como una iniciativa conjunta –con otros países europeos– para asegurar el derecho de navegación en Ormuz.
Macron calificó de “error estratégico de Israel” el envío de tropas al Líbano y, finalmente, insistió en la necesidad de poner fin a las acciones militares y volver a la mesa de negociaciones.
Anteayer, desde la base naval bretona de l’Ile Longue, el presidente francés había puesto los cimientos de una disuasión nuclear europea. Pero esta vez no fue un discurso más, ni un nuevo “ofrecimiento” ignorado como en 2020. Esta vez fueron actos. Y ocho países aceptaron participar: el Reino Unido, Alemania, Polonia, Holanda, Bélgica, Grecia, Suecia y Dinamarca.
Macron inauguró así una “disuasión avanzada” que permite el despliegue temporal de capacidades nucleares francesas en países aliados europeos, pero manteniendo un control estrictamente nacional de la decisión nuclear. Al mismo tiempo, anunció el fortalecimiento del arsenal atómico francés.
“He ordenado aumentar el número de cabezas nucleares de nuestro arsenal”, anunció el jefe del Estado, antes de precisar: “No comunicaremos más sobre las cifras de nuestro arsenal nuclear, a diferencia de lo que pudo haber sido el caso en el pasado.”
Y en una fórmula destinada a provocar reacciones, resumió: “Para ser libre, hay que ser temido.”
Macron presentó esa nueva “disuasión avanzada” como un dispositivo pensado a escala continental: “La disuasión avanzada que proponemos es un esfuerzo distinto, perfectamente complementario al de la OTAN, tanto en el plano estratégico como en el técnico”, dijo.
El jefe de Estado agregó que Francia podrá hacer “despliegues circunstanciales” de medios estratégicos vinculados a la disuasión nuclear “en nuestros aliados europeos”.
Según el presidente, el Reino Unido, Alemania, Polonia, Holanda, Bélgica, Grecia, Suecia y Dinamarca podrán acoger “fuerzas aéreas estratégicas” del Ejército del Aire francés, lo que les permitirá “desplegarse por todo el continente europeo”.
También anunció que París, Londres y Berlín van a “trabajar juntos en proyectos de misiles de muy largo alcance”.
Poco después de su discurso, Francia y Alemania publicaron una declaración conjunta comprometiéndose “a tomar medidas concretas este mismo año, incluyendo la participación de Alemania en los ejercicios nucleares franceses, visitas conjuntas a sitios estratégicos y el desarrollo de capacidades convencionales con sus socios europeos”.
“Cuando Varsovia habla como París, cuando el nacionalista y euroescéptico flamenco Bart De Wever adhiere sin dudar y cuando el canciller alemán Friedrich Merz deja de actuar en solitario y firma una declaración conjunta sobre lo nuclear, es que el mundo realmente ha cambiado”, analiza Jean-Dominique Giuliani, presidente de la Fundación Robert-Schuman.
Desde el punto de vista estratégico, esa lista de países tiene una importancia fundamental, ya que incluye a Gran Bretaña, signo evidente de un espectacular desacople de ese país con Estados Unidos.
Contrariamente a Francia, única potencia europea nuclear totalmente independiente, Gran Bretaña depende de Estados Unidos tanto en el terreno técnico y logístico como estratégico, aun manteniendo una autonomía decisional formal.
Gran Bretaña utiliza el sistema de misiles Trident II D5, alquilado a Estados Unidos. Los misiles son mantenidos y reemplazados regularmente en la base estadounidense de King’s Bay, en Georgia. El diseño y mantenimiento de los misiles, así como algunos componentes de las cabezas nucleares (como el tritio), dependen de Estados Unidos.
Aunque el Reino Unido posee sus propios submarinos nucleares (clase Vanguard y futuro programa Dreadnought), el mantenimiento de los misiles y algunos aspectos logísticos también dependen del apoyo estadounidense.
Desde el punto de vista político, ese desacople del Reino Unido con Estados Unidos se hizo evidente también esta semana, cuando el primer ministro británico Keir Starmer decidió prohibir inicialmente a Estados Unidos usar la base militar británica de Diego García, situada en el océano Índico, para atacar Irán.
Tras padecer las “furias” de Donald Trump, que lo acusó de haber tardado en autorizar el acceso a ese sitio estratégico, Starmer afirmó el lunes haber actuado en “el interés nacional del Reino Unido”. Entre líneas, los analistas políticos vieron la firme voluntad del premier británico de no cometer el mismo error de su antecesor laborista Tony Blair, que siguió ciegamente a Estados Unidos en su ataque contra Irak en 2003, actitud que terminó costándole su carrera política.
Después de esa primera negativa, Londres aceptó el domingo que Washington usara bases británicas para atacar sitios de misiles iraníes, incluida la de Diego García.
Pero Gran Bretaña no es el único país que ha tomado explícitamente distancia de Estados Unidos. España dio esta semana un paso más en esa dirección, después de que el primer ministro Pedro Sánchez impidió que Washington utilizara las bases españolas para su operación contra Irán.
Por su parte, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, rechazó la invitación de Macron de sumarse al pilar europeo de la defensa, provocando la consternación de la oposición.
“No es un detalle técnico, es una elección política precisa. En el momento en que se fortalece el pilar europeo de la defensa, Italia elige la ausencia. Y cuando Europa acelera, quedarse quieto significa retroceder”, afirmó Sandro Gozi, eurodiputado de Renew Europe y secretario general de los Demócratas Europeos.
“Quedarse afuera no es realismo, es renuncia. Es la elección de quien prefiere perseguir los eventos en lugar de contribuir a escribirlos. Así se debilita el peso de Italia en Europa y se acepta una progresiva irrelevancia, precisamente en los expedientes que definen el futuro global”, agregó Gozi.
En su discurso, Macron trazó, sin embargo, una línea roja, repitiendo que la disuasión francesa “debe permanecer como un intangible francés” y afirmando que “no habrá ningún reparto de la decisión última ni de su planificación, ni de su implementación. (La decisión última) pertenece únicamente al presidente de la República”, concluyó.
En el marco del rearme francés, Macron también anunció que el futuro submarino nuclear lanzador de misiles “se llamará el Invencible y navegará en 2036”. (La Nación, Buenos Aires, 04/03/2026)
Guerra en Medio Oriente: el petróleo saltó otro 5% y el índice del miedo alcanzó un récord en tres meses y medio
o.- Las acciones se hundieron fuerte a lo largo y ancho del mundo. El crudo Brent llegó a superar los u$s 83 por barril.
Se recalentó el impacto de la guerra en los mercados.
La tensión en los mercados globales recrudeció este martes ante las preocupaciones que genera una posible extensión de la guerra en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz, el lugar por el que pasa una quinta parte del petróleo que se comercializa a escala global, anunciado por Irán. Las principales bolsas del mundo profundizaron sus derrumbes y el precio del crudo pegó un nuevo salto, mientras el dólar se fortaleció.
En Europa, el Euro Stoxx 50 cayó 3,6%, el DAX alemán se hundió 3,6%, la bolsa de Milán se desplomó casi 4%. En tanto, en Wall Street, el Nasdaq perdió 1%, el S&P 500 bajó 0,9%, y el Dow Jones mermó 0,8%. Durante la jornada, el denominado “índice del miedo” (VIX) llegó a pegar un salto de casi 20%, que lo ubicó en máximos desde mediados de noviembre.
Federico Filippini, Head of Research & Strategy de Adcap, aseguró que este conflicto podría ser más intenso que el episodio previo de 2025. Analistas estiman que podría extenderse entre 1 y 2 meses. ” Irán no puede imponerse militarmente, pero sí tiene capacidad para elevar el costo económico, en particular si logra afectar los flujos energéticos a través del Estrecho de Ormuz”, explicó.
Para este experto, la apuesta de EE.UU. sería un eventual cambio de régimen desde dentro, tras la “decapitación del liderazgo” sin una invasión terrestre.
¿Cuáles son los posibles escenarios de cierre? hay tres posibles: tregua con negociación (potencial intercambio de límites nucleares/misiles por supervivencia del régimen), el cual consideró “poco probable”, tregua sin concesiones (estatus quo, similar a episodios previos), el “escenario base”, y el tercero, cambio/colapso de régimen, con elevada incertidumbre sobre el sucesor y riesgos de inestabilidad, el menos probable.
“Este escenario ya gatilló cierto risk-off global, con monedas y bonos emergentes bajo presión”, amplió.
El precio del petróleo volvió a pegar un salto
El petróleo Brent escaló otro 4,8% este martes y acumuló su tercer avance diario consecutivo, mientras el agravamiento del conflicto bélico de Estados Unidos e Israel con Irán y las amenazas al transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz aumentaron los temores de interrupciones en el suministro procedente de Oriente Medio.
De esta manera, los futuros del crudo Brent europeo alcanzaron los u$s 81,46 por barril, luego de haber superado los u$s 83 más temprano. El lunes, ya había experimentado un salto de casi 7%.
Un cuarto de la producción de petróleo a nivel mundial pasa por el estrecho de Ormuz, comprometiendo los costos energéticos a nivel global.
En tanto, el crudo West Texas Intermediate de EE.UU. avanzó 4,8% hasta los u$s 74,67. En la sesión anterior, el contrato había tocado inicialmente su nivel más alto desde junio de 2025, pero luego redujo su avance al 6,3%.
“Sin una rápida desescalada a la vista, el estrecho de Ormuz efectivamente cerrado e Irán mostrando su disposición a atacar la infraestructura energética de la región, los riesgos al alza persisten y aumentan cuanto más se prolonga el conflicto”, dijo Tony Sycamore, analista de mercado de IG, en una nota.
Cierre del estrecho de Ormuz
La guerra aérea de EE.UU. e Israel contra Irán se amplió el lunes, con Israel atacando el Líbano e Irán respondiendo con ataques contra las infraestructuras energéticas de los países del golfo Pérsico y contra los petroleros en el estrecho de Ormuz.
Los petroleros y los buques portacontenedores también están evitando la vía marítima, después de que las aseguradoras han cancelado su cobertura para los buques, mientras que las tarifas de transporte de petróleo y gas a nivel mundial se han disparado.
La preocupación por el tránsito por la vía marítima aumentó después de que los medios de comunicación iraníes informaran el lunes de que un alto cargo de la Guardia Revolucionaria Iraní había declarado que el estrecho de Ormuz estaba cerrado y había advertido de que Irán dispararía contra cualquier barco que intentara pasar.
El dólar se fortalece ante potencial riesgo inflacionario
En el mercado ven que si el conflicto se prolonga en el tiempo, existen riesgos inflacionarios en EE.UU., lo cual podría llevar a la Fed a abandonar sus recortes de tasas. A su vez, esto fortalecería al “billete verde” a nivel global.
Este martes el índice dólar, que compara a la moneda estadounidense con una cesta de divisas, subió un 0,5% a 98,995, tras alcanzar previamente un máximo de más de tres meses. Estados Unidos se considera cada vez más un refugio relativamente seguro, respaldado por su mayor grado de autosuficiencia energética y datos económicos generalmente resilientes, según algunos analistas. Esto se mantiene, aunque la reciente volatilidad del mercado y los cambios en las alineaciones geopolíticas han suscitado un debate sobre la durabilidad de la condición de refugio del dólar a largo plazo. (ámbito.com; 03/03/2026-18:52hs)
Batalla por los recursos del planeta: Petróleo, gas y uranio: el botín que busca Trump en Irán
o.- (Adhik Arrilucea) Los ataques de Washington sobre Teherán forman parte de una estrategia política que busca hacer frente al incipiente declive energético al que se deberá enfrentar EE.UU. con el ocaso del ‘fracking’.
Ocurrió antes en Caracas, ahora en Teherán. EE.UU. ataca junto a Israel el Estado de Irán y trata de derrocar el régimen teocrático. Pero el asesinato del ayatolá Ali Jameneí poco tiene que ver con un proceso de democratización en el país persa. El interés de Washington reside, en realidad, en los recursos naturales del territorio islámico, que posee una de las mayores reservas de petróleo y gas natural, controla el estrecho de Ormuz –uno de los enclaves críticos en el transporte de hidrocarburos– y tiene en marcha un programa nuclear que Trump y Netanyahu siguen muy de cerca.
“Resulta bastante evidente que detrás de la motivación del ataque a Irán están los hidrocarburos y, más en concreto, las reservas de petróleo y de gas que atesora”, declara a Público Luis González, portavoz de Ecologistas en Acción. De acuerdo con el informe Statistical Review of World Energy del Instituto de Energía, produjo el 5,2% del petróleo mundial. Fue junto a Irak el quinto mayor productor, tan solo por detrás de EE.UU. (15,9%), Rusia (12,3%), Arabia Saudí (11,1%), y Canadá (6,2%).
En cuanto al gas natural, Irán ocupa el cuarto lugar en el ranking con una producción del 5,1% en el 2024. Sigue así a EE.UU. (49,2%), Arabia Saudí (11,7%) y Canadá (5,3%). No obstante, Antonio Turiel, físico e investigador del CSIC, matiza que el país no juega un papel tan relevante en materia gasística porque “no tiene una gran capacidad exportadora”. En conversación con este medio, explica que “la mayoría del gas lo exporta por un gasoducto que va hacia Turquía y luego tiene la exportación que tiene de gas natural licuado (GNL), como otros países, pero comparación con el resto de la zona, no es un gran exportador porque no tiene infraestructuras suficientes”.
La pugna de Trump por el control de los recursos
Un análisis del Real Instituto Elcano –realizado semanas antes de los últimos bombardeos sobre Irán–, apunta que las exportaciones de gas “tienen crecientes dificultades para cumplir los contratos con Armenia, Turquía y, hasta la reciente imposición de sanciones estadounidenses, con Irak”. El mismo estudio remarca que “las sanciones estadounidenses al petróleo iraní exigen descuentos al alza en el precio de sus exportaciones, mayoritariamente destinadas a China, que alcanzaron los nueve dólares por barril en enero de 2026”.
La política de sanciones de EE.UU. es una estrategia más en su pugna por el control de los recursos. Sus ofensivas en este horizonte no han cesado desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025. Desde sus anhelos expansionistas hacia Groenlandia –vergel de minerales estratégicos y tierras raras– hasta el secuestro de Nicolás Maduro en Venezuela –donde se encuentra de una de las mayores reservas de petróleo, además de coltán y oro–.
El declive energético de EE.UU. frente a China
De acuerdo con Turiel, los últimos ataques contra Irán tienen que ver con “reforzar la hegemonía de Israel en la zona”, pero sobre todo, con “garantizar el acceso privilegiado a los recursos del petróleo, igual que han hecho en Venezuela, porque Estados Unidos empieza a tener un problema muy serio”. Y es que la gran apuesta de EE.UU. durante las últimas décadas ha sido el fracking o fracturación hidráulica. Esta técnica consiste en perforaciones profundas del suelo y quebrar las rocas subterráneas, conocidas como shale, para extraer de ellas gas natural y petróleo. Pero “los pozos de fracking van a entrar en declive” muy pronto, adviete el experto.
La Administración de Información Energética de los Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés) prevé una “moderada” reducción de crudo para el 2026. En concreto, la entidad pronostica una producción media de 13,5Mb/d, 100.000 menos con respecto al promedio de 2025. La empresa de inversión Goehring & Rozencwajg, dedicada a la investigación en el sector de los recursos naturales, también apuntaba en su informe del pasado mes de agosto que la industria estadounidense podría estar acercándose a su “crepúsculo”.
El declive del fracking no es ajeno a la Administración Trump, que ve a China como su principal competidor como potencia mundial. “China es claramente un elemento a batir”, destaca Luis González. El gigante asiático “importa una cantidad elevada de sus hidrocarburos, que es deficitario”. En este sentido, el ecologista analiza que la estrategia trumpista no solo consiste en aglomerar recursos, sino también en impedir que sus contrincantes geopolíticos puedan acceder a ellos.
¿Una amenaza nuclear?
El gas natural y el petróleo no son los únicos recursos de Irán. El país persa inició en los años cincuenta su programa nuclear. De hecho, es junto a Emiratos Árabes Unidos el único estado de Oriente Próximo con generación de energía atómica –si bien apenas representa el 0,6% de la producción mundial–, según el Instituto de Energía. Israel y EE.UU. ya atacaron Irán el pasado mes de junio. La justificación de los beligerantes fue que pretendían frenar el desarrollo de armas nucleares, aunque estas no han sido encontradas ni declaradas por parte de Teherán.
De acuerdo con informaciones oficiales del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Irán ha declarado 22 instalaciones nucleares. Un informe de mayo de 2025 de la entidad destacaba que “la rápida acumulación de uranio muy enriquecido es motivo de grave preocupación” y señalaba que Irán era “el único Estado no poseedor de armas nucleares del mundo que está produciendo y acumulando uranio enriquecido al 60%”, un nivel cercano al necesario para la fabricación de armas. No obstante, el mismo documento recalca que el OIEA “no tiene indicios creíbles de que en el Irán se esté llevando a cabo un programa nuclear estructurado no declarado”.
El programa nuclear iraní “es un elemento que ha estado detrás de los conflictos constantes con el país persa”, valora el portavoz de Ecologistas en Acción. Se trata de “intentar que Irán no tenga la capacidad de fabricar la bomba nuclear –como parece que tiene Israel y que desde luego tiene Estados Unidos–”. En los ataques del 2025, se reportaron daños en las instalaciones de Natanz e Isfahán, pero no el OIEA informó de que no hubo accidentes radiológicos. Ante la escalada bélica de Israel y EE.UU. contra Irán, el papel de la energía atómica en el país persa recupera su centralidad, aunque sea como justificación de ataques enmarcados en una pugna por el control de los recursos naturales. (Página 12, Buenos Aires, 04/03/2026)
