Gran minería chilena gasta u$s23 mil millones: gestión legal en contratos emerge como optimization pendiente
o.- ( Agustín de Vicente). La minería chilena optimiza constantemente productividad, costos, seguridad y desempeño operacional. Sin embargo, existe una zona crítica menos visible donde la eficiencia aún rezaga: la gestión legal asociada a contratos y abastecimiento de proveedores.
Según Cochilco, 26 operaciones mineras que representan el 96% de la producción de cobre reportaron un gasto de u$s23.147M en adquisición de insumos durante 2023. A pesar de esta magnitud de recursos, la revisión contractual y la coordinación legal-procurement muchas veces operan bajo modelos tradicionales, con procesos manuales, criterios poco estandarizados y baja trazabilidad.
Brecha operacional en función legal
Mientras procurement debe responder a la velocidad del negocio minero, la gestión legal sigue siendo frecuentemente un cuello de botella. Las operaciones enfrentan cientos o miles de contratos, anexos, órdenes de compra, comunicaciones, claims y revisiones recurrentes que no requieren el mismo nivel de especialización ni proveedor legal.
“La minería es una industria que mide y optimiza prácticamente todo: productividad, costos, seguridad, energía, abastecimiento y desempeño de proveedores; sin embargo, muchas veces la gestión legal asociada a contratos y procurement sigue operando bajo modelos tradicionales, con procesos poco trazables y difíciles de escalar”, señaló Andrés Jara, abogado y fundador de Alster, firma especializada en servicios legales alternativos (ALSP) y aplicación de tecnología en procesos legales.
Right sourcing: distribución inteligente de demanda legal
A nivel internacional, empresas están recurriendo a modelos alternativos de servicios legales y automatización para enfrentar mayor demanda con recursos limitados. El reporte “State of the Industry Report” 2025 de CLOC (gremio influyente en gestión de operaciones legales globales) reportó que el 83% de los departamentos legales espera mayor demanda y el 63% identifica la carga de trabajo y capacidad de recursos como su principal desafío.
La solución no es reemplazar firmas tradicionales ni equipos internos, sino distribuir mejor la demanda: asuntos estratégicos y alto riesgo para especialistas; procesos repetitivos, de volumen y estandarizables, para modelos más eficientes basados en talento, procesos y tecnología, lo que se denomina “right sourcing”.
“La pregunta no es si se necesita menos rigor jurídico, sino cómo se organiza mejor la demanda legal. Si procurement debe responder a la velocidad del negocio minero, el área legal no puede ser quien frene el proceso. La segmentación de la demanda es clave: reservar alta especialización para asuntos críticos y gestionar procesos estandarizables con modelos más eficientes, tecnología y trazabilidad. Esa conversación ya está ocurriendo en el mundo, y la minería chilena no puede quedar fuera”, agregó Jara.
Impacto en fricción operacional y riesgo
En minería, donde procurement y abastecimiento son funciones críticas para mantener operaciones en marcha, mejorar la gestión legal-contractual puede traducirse en beneficios operacionales tangibles: reducir fricciones, acelerar ciclos de revisión, mejorar trazabilidad y liberar tiempo de equipos internos para asuntos de mayor complejidad.
Además, optimizar la función legal puede disminuir riesgo de relaciones no reguladas o impactos financieros derivados de procesos desorganizados o con baja visibilidad. En una industria donde cada proceso se mide y se monetiza, la función legal comienza a ser parte de la conversación sobre productividad.
Próximos pasos: estandarización y tecnología
El desafío para la gran minería chilena no está solo en seguir optimizando la operación, sino en mirar aquellos procesos que sostienen el negocio y que muchas veces quedan fuera del radar de eficiencia. Ordenar la demanda, distinguir entre asuntos estratégicos esporádicos y procesos habituales, estandarizar criterios y sumar tecnología puede permitir a las compañías reducir fricciones, mejorar tiempos de respuesta y liberar capacidades internas para temas de mayor complejidad.
La experiencia internacional demuestra que las operaciones mineras con mejor integración entre áreas legal y procurement logran ciclos más rápidos, mayor trazabilidad y equipos internos enfocados en decisiones estratégicas en lugar de revisiones repetitivas. (Reporte Minero, Chile)
