Furia de Colombia por la tarifa de Ecuador al transporte de crudo
o.- Bogotá. El gobierno criticó el descomunal incremento en medio de la guerra comercial que lanzó Quito vinculada a razones de seguridad.
En medio de crecientes tensiones comerciales entre Quito y Bogotá vinculadas con la seguridad fronteriza, el gobierno colombiano rechazó ayer la decisión de Ecuador de aumentar en un 900% la tarifa de transporte de crudo colombiano a través del Sistema del Oleoducto Transecuatoriano,
El incremento en la tasa fue anunciado por la ministra de Ambiente y Energía ecuatoriana, Inés Manzano, que indicó a medios locales que la tarifa aumentaba de tres a u$s 30 por barril. La medida rige desde el 23 de enero, según una resolución firmada ese día.
“Esta decisión del gobierno ecuatoriano es una nueva agresión al pueblo. Ahora elevan unilateral y arbitrariamente el precio del transporte de crudo por uno de sus oleoductos violando, nuevamente, compromisos previamente adquiridos”, reprochó el ministro de Minas y Energía colombiano, Edwin Palma, en un comunicado.
Palma aseguró que la “retaliación” de Ecuador es una “oportunidad” para buscar soluciones que eviten a futuro ese tipo de acciones.
“Convoco a los gremios petroleros afectados a que seamos creativos y antes de pensar cómo está pensando el gobierno ecuatoriano, en la retaliación contra nuestro pueblo, pensemos en cómo hacemos para hacer de esta situación, una oportunidad para seguir transportando y exportando ese crudo en medio de otras condiciones logísticas en beneficio de nuestro país”, dijo el ministro en X.
Palma aseguró que mientras Colombia propuso un “diálogo” con su vecino, en medio de las tensiones, la respuesta ha sido la agresión, al tiempo que confió en que “la diplomacia y el diálogo franco sirvan para retornar a la normalidad en beneficio de nuestros pueblos”.
Ecuador justificó el incremento como una medida recíproca a la decisión de Colombia de suspender indefinidamente la exportación de energía eléctrica hacia Ecuador desde el pasado viernes.
Ambos países se han impuesto medidas mutuas desde la semana pasada, cuando el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, reprochó a Colombia su falta de reciprocidad en el cuidado de las fronteras binacionales –donde operan grupos criminales ligados al narcotráfico–, además de un déficit comercial de más de u$s 850 M con Colombia.
Estilo Trump
En medio de ese reclamo fronterizo, el presidente desató una guerra arancelaria con Colombia similar a la usada por su aliado estadounidense, DonaldTrump, en la lucha contra las drogas y objetivos comerciales.
Ecuador aumentó un 30% los aranceles para productos colombianos y Bogotá respondió con un arancel equivalente para decenas de productos ecuatorianos, lo que ha generado preocupación en los empresarios de ambos países.
Los gobiernos han dicho que se mantienen abiertos al diálogo y en la búsqueda de una solución diplomática, sin que se conozca una fecha de reunión.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, el primero de tendencia izquierdista en su país, dijo el sábado estar dispuesto a dialogar, pero a condición de tratar en primer lugar una política conjunta para el control de los puertos marítimos desde donde se trafica droga.
En paralelo, Noboa anunció anteayer inversiones por u$s 230 M para la compra de equipamiento militar y de tecnología para combatir delitos en la frontera, dado que “otros países no muestran reciprocidad y no actúan con firmeza”, aseguró en una aparente alusión a Colombia.
En una entrevista con un medio local, Noboa aseguró que “el abandono de la frontera (colombiana) permitió la expansión del narcotráfico” y precisó que esta situación“ obligó al Estado a invertir más recursos en la zona”. Agregó que “no es un ataque a un país hermano” y que “hay hechos concretos: muchos criminales del narcotráfico tienen pasaporte colombiano. Debemos enfrentar juntos al crimen organizado con firmeza”.
En un mensaje en X, apuntó que peligrosos delincuentes capturados por Ecuador tenían “nexos” con Colombia. “Todos buscaban replicar un negocio que ya les funcionó en ese país, pero con Ecuador se equivocaron”, escribió.
La extensa y porosa frontera de más de 600 kilómetros ha sido usada por años por grupos armados ilegales vinculados con el tráfico de drogas, la minería ilegal, el contrabando y la trata de personas.
Ecuador tiene la tasa más alta de homicidios de la región, con un récord de 52 asesinatos por cada 100.000 habitantes, según el Observatorio del Crimen Organizado.
El mensaje de Noboa sobre responsabilidad compartida en la lucha antinarco “está anclado a la nueva doctrina de seguridad nacional de los Estados Unidos”, dijo el analista político Wilson Benavides de la Universidad Central. (La Nación, Buenos Aires, 28/01/2026)
