Entre apagones, cacerolazos y falta de nafta, el jefe de la CIA llegó a Cuba
o.- Se agotó la reserva de combustible y quedó a oscuras todo el este del país. En simultáneo llegó a La Habana el titular de Inteligencia de EE.UU.
Repudio. En pleno apagón los cubanos con cacerolas demanda al régimen por la crónica crisis de la isla.
Se agotaron las reservas de combustible -las últimas que llegaron en un barco cisterna ruso- y gran parte del país quedó a oscuras. Se multiplicaron las protestas callejeras con cacerolazos y quemas de neumáticos. Mientras, llegó sorpresivamente a La Habana el jefe de la CIA y se reunió con funcionarios del Ministerio del Interior. Cuba dijo que considera aceptar una oferta de ayuda de EE.UU. de US$ 100 millones.
El este de Cuba sufrió un apagón masivo este jueves y La Habana fue escenario de cacerolazos de protesta la pasada noche, tras el anuncio del gobierno de que sus reservas de combustible “se agotaron” debido al bloqueo impuesto por Estados Unidos. Los apagones, habituales desde hace meses, se agravaron en las últimas horas. Según cifras oficiales recopiladas por la AFP, el 65% del territorio cubano sufrió cortes simultáneos el martes.
Ante la asfixia del bloqueo energético impuesto por Estados Unidos, las reservas de combustible de Cuba ya “se agotaron”, precisó el miércoles el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, en la televisión estatal.
El miércoles, decenas de personas golpeando ollas y sartenes, protestaron contra los cortes de luz en San Miguel del Padrón, un barrio periférico de La Habana, en el oeste de la isla, informó un residente a la AFP.
Por la noche, los habitantes de varios barrios de la capital también golpearon cacerolas para expresar su hartazgo. “¡Prendan las luces!”, gritaban los habitantes de Playa, un barrio al oeste de la capital.
La empresa eléctrica nacional UNE precisó este jueves que siete de las quince provincias cubanas “desde la provincia de Ciego de Ávila hasta Guantánamo” se vieron afectadas por una desconexión, según una nota difundida en su sitio web. La central termoeléctrica Antonio Guiteras, la más grande del país, salió de servicio, según Prensa Latina.
Cuba anunció este jueves que considera aceptar la ayuda de 100 millones de dólares ofrecida por Estados Unidos a condición de que se distribuya a través de la Iglesia católica. “Estamos dispuestos a escuchar las características del ofrecimiento y la manera en que se materializaría”, respondió el ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez. La declaración se conicó en simultáneo con una visita a La Habana del director de la central de inteligencia norteamericana, CIA. El funcionario, John Ratcliffe, se reunió con autoridades del ministerio de Interior del régimen.
No es el primer contacto, se sabe que la cancillería norteamericana tuvo un acercamiento con el nieto del ex presidente Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro para una posible conducción de la isla tras la caída del régimen. También está en el mismo foco el actual vicepremier, Oscar Pérez Oliva Fraga, sobrino nieto del desaparecido Fidel Castro.
Estados Unidos sostiene que la situación en Cuba se debe a la mala gestión económica interna.
“Es una economía rota y disfuncional, y es imposible cambiarla. Ojalá fuera diferente”, dijo el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, en declaraciones a Fox News a bordo del Air Force One mientras viajaba con el presidente Trump a China.
La Habana registra regularmente cortes de electricidad que superan las 19 horas diarias, mientras que en varias provincias los apagones se extienden durante jornadas completas. Desde la caída del autócrata venezolano Nicolás Maduro, aliado de La Habana y capturado por fuerzas estadounidenses en enero, Washington aplica una política de máxima presión sobre la isla, objeto ya de duras sanciones desde 1962.
Desde finales de enero, solo un petrolero ruso con 100.000 toneladas de crudo ha sido autorizado a atracar en Cuba, lo que alivió la crisis de electricidad apenas durante abril.
Trump firmó en enero un decreto que establece que la isla, situada a 150 km de las costas de Florida, representa una “amenaza excepcional” para Estados Unidos, y amenazó con represalias a cualquier país que quiera suministrar o vender petróleo a La Habana.
Las fricciones entre Washington y La Habana se han intensificado en las últimas semanas, aunque ambos países mantienen conversaciones. El 10 de abril se celebró una reunión de alto nivel diplomático en la capital cubana.
La víspera, el presidente Miguel Díaz-Canel calificó de “tensa” la situación energética luego de que se terminara el abastecimiento de petróleo traído por el buque ruso Anatoly Kolodkin a fines de marzo.
En la popular barriada de Lawton, además del caceroléo, residentes encendieron fuego en la noche del miércoles y madrugada del jueves con algunos pedazos de madera y cortaron una calle.
“Se está yendo (la luz) todos los días”, dijo a la AP José Manuel Bueno Perdomo, un técnico de 73 años. “Las condiciones de vida que tenemos son malas. Muchos mosquitos… no hay quien duerma. Y los alimentos tienen que cometerlos rápido porque se echan a perder todo”.
“Soy taxista y llevo tres meses exactamente sin poder trabajar con el lío del tema de combustible, tres meses exacto, porque no hay combustible”, aseguró a la AP Yaser Leiva, de 39 años. (Clarín, Buenos Aires, 15/05/2026)
Entre apagones, cacerolazos y falta de nafta, el jefe de la CIA llegó a Cuba
