En medio de la tensión global, la nafta sube levemente en Argentina
o.- El alza internacional del crudo coincide con un aumento parcial de impuestos a los combustibles. Surtidor. El Gobierno decidió incrementar gradualmente el impuesto por su impacto en los precios.
Marzo arrancó con expectativa por una suba del precio de la nafta y el gasoil. En gran parte empujado por el ataque masivo de Estados Unidos e Israel a Irán que cerró el célebre estrecho de Ormuz que ayer impulsó la cotización internacional del crudo 7%.
Pero también en el plano local, el Gobierno decidió una actualización parcial de 1,1% de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, medida que se oficializó el viernes, publicada en el Boletín Oficial, en línea con el esquema de revisión trimestral vigente.
Se espera que haya un traslado a los surtidores en las próximas horas, aunque el impacto final dependerá de la política comercial de cada empresa.
De hecho, este efecto impositivo provoca que , el litro de nafta súper aumente $ 17,38 por el ICL y $ 1,06 por el impuesto al dióxido de carbono.
De esta manera, el precio promedio pasó de $ 1.609 a $ 1.627,45, según el relevamiento del sitio Surtidores.
En el caso del gasoil, el incremento fue de $ 14,88 en el impuesto general, con un adicional diferencial de $ 8,05 para las zonas alcanzadas por el régimen patagónico, más $ 1,69 correspondiente al tributo ambiental.
De esta manera, el litro de gasoil subió de 1658 a 1674,58 pesos.
El Ejecutivo resolvió aplicar el aumento de forma gradual y postergar para abril parte de los incrementos pendientes por el retraso acumulado en 2024 y los primeros meses de 2025.
Así, a la vez que se intenta sostener la recaudación fiscal –que viene de siete meses consecutivos en caída–, se busca evitar un impacto fuerte en los precios que incida en el alza de la inflación, luego de la aceleración que experimentó en diciembre y enero.
Sin embargo, el precio al consumidor no depende solo de la carga impositiva.
Por caso, YPF dejó de anunciar los aumentos el año pasado como parte de su política de pricing e implementó un sistema de valores dinámicos que varía según la región del país, el horario y la demanda, entre otros factores.
De esa manera, ya no hay precios uniformes, sino que se amplía la competencia, con diferencias entre estaciones de servicio.
Asimismo, en el sector señalan que, inevitablemente, se trasladaría a los surtidores el salto en el precio internacional del petróleo como consecuencia del cierre del estrecho de Ormuz –por donde pasa 20% de la producción global, entre Irán y Omán, que conecta el golfo Pérsico con el mar Arábigo– tras el ataque a Irán.
Ayer el crudo Brent que refleja el petróleo del Mar del Norte subió 7% y llegó a tocar casi u$s 80 por barril. Luego descendió a los u$s 77.
El precio del petróleo WTI, que refleja la cotización de EE.UU. tocó un pico de u$s 75,33, tras un aumento de más de 12%, que lo dejó en su nivel más alto desde junio. Luego, el aumento se redujo a 7,7%, a una cotización de u$s 72,17.
La tensión en el mercado petrolero se incrementó tras el bombardeo de Irán a la refinería de Saudi Aramco en Ras Tanura, una de las más grandes del mundo, ubicada en Arabia Saudita.
Fue a partir de este evento que la segunda mayor potencia petrolera mundial –después de Venezuela, con cerca de 267.000 Mb en reservas probadas a principios de 2026– anunció su intención de consolidar un bloque opositor contra Irán. Y hay analistas que ya proyectan un barril cerca de los u$s 100. (Clarín, Buenos Aires, 03/03/2026)
