Elecciones 2025 en Chile ponen en juego el futuro del sector minero

Elecciones 2025 en Chile ponen en juego el futuro del sector minero

o.- Chile se prepara para un momento decisivo. El próximo 16 de noviembre, los ciudadanos elegirán a un nuevo presidente que gobernará hasta 2030 y, con ello, definirá el destino del sector más importante de su economía: la minería.
En el centro del debate está el futuro de Codelco, la emblemática empresa estatal de cobre que alguna vez fue símbolo de progreso, pero que hoy enfrenta una profunda crisis: deuda superior a los u$s 20 mil millones, infraestructura obsoleta y una lenta recuperación tras tocar un mínimo productivo en 2022, el más bajo en 25 años.
Además, Codelco opera bajo una legislación que la obliga a entregar el 70% de sus utilidades y el 10% de sus ventas brutas al Estado, lo que limita severamente su capacidad de reinversión. Esta situación amenaza tanto su sostenibilidad como la estabilidad fiscal del país.
Con candidatos que proponen caminos radicalmente opuestos —desde la privatización parcial hasta un fortalecimiento total del control estatal— esta elección es mucho más que un proceso político. Se trata de una decisión crítica para el futuro de la minería chilena y sus impactos se sentirán a nivel global.
Como primer productor mundial de cobre y uno de los principales exportadores de litio, el papel de Chile es clave en la electrificación global. Si su motor minero se detiene, las consecuencias trascenderán sus fronteras.
Privatización versus control estatal: un país dividido
En la derecha, las candidaturas de Evelyn Matthei y José Antonio Kast promueven la privatización parcial de Codelco. Su plan busca abrir la empresa al capital privado, reducir la injerencia estatal, vender activos no estratégicos y priorizar el desempeño operativo por sobre los aportes fiscales inmediatos.
Sus defensores creen que esta estrategia permitiría reducir la deuda y mejorar la eficiencia. No obstante, enfrentan un alto riesgo político, ya que buena parte de la ciudadanía rechaza la idea de privatizar activos estratégicos. Además, los sindicatos podrían oponer una fuerte resistencia.
Aun así, el enfoque pro-mercado ha ganado terreno entre inversionistas frustrados con la lentitud de los permisos, el exceso de burocracia y el alza de costos en los últimos años.
Desde la izquierda, Jeannette Jara —militante del Partido Comunista— fue elegida en junio como candidata de la coalición oficialista, superando a Carolina Tohá, quien proponía una reestructuración que permitiera a Codelco retener más utilidades para su reinversión.
Jara rechaza la propuesta de alianza entre Codelco y la minera de litio SQM (NYSE: SQM), argumentando antecedentes de escándalos y proponiendo la creación de una nueva empresa pública para el desarrollo del litio, replicando el modelo de Codelco en cobre.
En política exterior, apuesta por diversificar los vínculos comerciales con países como China, India y socios regionales, especialmente si aumentan las presiones arancelarias desde Estados Unidos.
“Debemos actuar con prudencia para resguardar nuestro interés nacional”, ha declarado.
Incertidumbre para los inversionistas
Pese a la tensión electoral, la economía chilena ha mostrado resiliencia en 2025. Según BNP Paribas, el PIB creció 2,3% interanual en el primer trimestre, con una aceleración en abril gracias al repunte de la actividad minera.
Sin embargo, la estabilidad a largo plazo dependerá de cómo se resuelva la crisis de Codelco y de si se puede construir un entorno regulatorio que atraiga inversión sin detonar conflictos sociales.
“Las elecciones en Chile son un referéndum sobre cómo equilibrar el nacionalismo de los recursos con el pragmatismo económico”, afirma John Zadeh, CEO de la firma de inversión minera Discovery Alert. “Mantener el statu quo solo garantiza el deterioro”.
A esto se suma una creciente preocupación por la seguridad ciudadana. El aumento del crimen en un país que antes se consideraba seguro se ha convertido en la principal preocupación del electorado, agregando otra capa de complejidad para las empresas que ya enfrentan mercados volátiles, restricciones de capital y presiones globales para descarbonizar.
Un desenlace con alcance global
Con la primera vuelta programada para noviembre y una posible segunda el 14 de diciembre, Chile entra en una fase crucial de su proceso electoral. Sea cual sea el resultado, el rumbo que tome el país —más estatal, más privatizador o un punto intermedio— tendrá un impacto directo en las cadenas de suministro globales y en los flujos de inversión. (Reporte Minero)

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