El riesgo país superó los 530 puntos y el S&P Merval en dólares tocó su nivel más bajo en cinco meses
o.- Analistas advierten que los factores locales pesan sobre la medición que realiza el J.P Morgan. ¿Hasta dónde podría subir?
El riesgo país subió por décimo tercera rueda consecutiva este jueves y quebró un nuevo máximo desde mayo, superando los 530 puntos. Los bonos soberanos continúan bajo presión, en un mercado que empieza a poner cada vez más el foco en los riesgos locales y, particularmente, en la incertidumbre electoral de cara a 2027. El deterioro se da incluso en jornadas favorables para la deuda emergente, una señal de que el castigo a los activos argentinos responde más a factores domésticos que al contexto internacional. En paralelo, el S&P Merval en dólares quedó a un paso de perforar los 1.800 puntos.
Los títulos soberanos de deuda volvieron a caer hasta 1%, encabezados por los Globales 2046, 2035 y 2041. En ese contexto, el riesgo país avanzó 2,9% unidades a 532 puntos básicos, según la medición de J.P. Morgan. Se trata de un nuevo máximo desde el 20 de mayo.
“Se recomienda cautela para invertir en Argentina de cara al año electoral que viene. Para quienes son arriesgados, se sugiere parar la pelota, ya que los años electorales son complicados”, resaltó Mauricio Lerner, analista de Lerner Capital.
En la jornada previa, los mercados emergentes tuvieron una jornada positiva, aunque los bonos argentinos que cotizan en Nueva York registraron leves caídas. “Esto vuelve a mostrar que los problemas argentinos están siendo vistos como principalmente internos, más que producto del contexto internacional”, dijo la economista Elena Alonso.
El mercado siguió de cerca el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 30 años, que alcanzó el martes el 5,33%, su nivel más elevado en 19 años, lo que provocó una presión generalizada sobre los activos de riesgo a nivel global. Sin embargo, este miércoles las tasas de largo plazo retrocedieron con fuerza luego de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunciara una ampliación del programa de recompra de deuda.
Pese a que se recuperó el mercado de deuda internacional, a la Argentina no le movió el amperímetro, ya que se observan varios catalizadores locales, como el riesgo electoral.
Asimismo, “los datos fiscales y la inflación mayorista fueron sólidos en julio, pero el sentimiento del mercado parece estar alejándose gradualmente tanto de los fundamentos como de los factores globales, incorporando los riesgos electorales”, comentó el agente de liquidación y compensación Max Capital.
S&P Merval y ADRs
El índice líder de BYMA subió apenas un 0,1% a 2.876.857,97 puntos, aunque medido en dólares recortó 0,5% a 1.817,09 unidades y tocó mínimos desde el 17 de marzo. Las acciones que más subieron en la bolsa porteña fueron Transportadora de Gas del Norte (+3,8%) y Ecogas (+3,8%), mientras que las que más bajaron fueron Banco Macro (-2,2%) y BBVA (-2,2%).
Por su parte, los ADRs registraron mayoría de caídas de la mano de Banco Macro (-3,1%), BBVA (-2,8%) e IRSA (-1,4%), mientras que las que más subieron fueron Transportadora de Gas del Sur (+1,9%) e YPF (+1,7%).
Banco Macro y Valores presentaron sus balances: qué mostraron los números
En el plano corporativo, Banco Macro y Banco de Valores presentaron el miércoles sus resultados del segundo trimestre, con mejoras en rentabilidad, aunque con dinámicas diferentes en materia de crédito y calidad de cartera.
Banco Macro registró una mejora del 39% trimestral en su resultado neto y alcanzó un ROE anualizado de 13,4%, que se eleva al 14,3% al excluir los gastos vinculados con la reestructuración, según un análisis de Delphos Investment. La mejora estuvo impulsada principalmente por mayores ganancias por instrumentos financieros a valor razonable, menores cargos por incobrabilidad y una menor pérdida por posición monetaria.
Sin embargo, el balance dejó algunas señales de alerta en la calidad de los activos. La morosidad bajo normativa del BCRA aumentó desde 5,40% hasta 6,25%, principalmente por el deterioro de la cartera de consumo, cuya irregularidad trepó a 8,42%. A su vez, la cobertura sobre la cartera irregular cayó desde 109,79% hasta 95,39%. El ratio de capital regulatorio también retrocedió, desde 32,4% hasta 28%, aunque se mantiene en niveles holgados.
Delphos destacó que Banco Macro mantiene el mayor nivel de rentabilidad entre los cuatro bancos que integran el panel líder, además de una sólida posición de capital para capturar una eventual nueva expansión del crédito. Por ese motivo, mantiene a BMA entre sus alternativas recomendadas dentro del sector, aunque advirtió que la evolución de la morosidad continúa siendo una variable a monitorear.
Por su parte, VALO informó un resultado integral neto de $ 25.536 M durante el segundo trimestre. El resultado neto por intereses alcanzó los $ 75.404M, con una mejora del 12,1% frente al trimestre anterior, mientras que el resultado neto por comisiones ascendió a $ 9.688M.
En el acumulado al segundo trimestre, la entidad alcanzó un resultado integral consolidado de $ 40.723M y un ROE de 17,9%. Los ingresos operativos netos totalizaron $ 99.300M, con un crecimiento interanual del 49%, mientras que el ratio de eficiencia se ubicó en 28,7%.
A diferencia de Macro, VALO exhibió una morosidad inferior al 0,5%, mientras que su banca comercial incrementó las financiaciones en pesos un 28,3% durante el trimestre. Desde la entidad atribuyeron el desempeño a la diversificación de sus negocios y a la ampliación de la oferta de productos y servicios. (ámbito.com; 20/08/2026-17:30hs)
El riesgo país superó los 530 puntos y el S&P Merval en dólares tocó su nivel más bajo en cinco meses
