El petróleo bajó, pero tomará meses normalizar el mercado
o.- Según analistas del sector, algunos pozos del Golfo se reactivarán en días o semanas. Pero hay refinerías y almacenes dañados por los bombardeos.
Los precios del petróleo y el gas se desplomaron ayer tras el anuncio de un alto el fuego entre EE.UU. e Irán, lo que generó esperanzas de una reanudación del tráfico por el estrecho de Ormuz. El precio del crudo Brent del Mar del Norte, para entrega en junio, cayó 13,29%, hasta 94,75 dólares por barril. Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate, para entrega en mayo, bajó 16,41%, hasta 94,41 dólares por barril. Todos estaban por encima de los 100 dólares.
Los precios del gas también cayeron drásticamente. El contrato de futuros holandés TTF, considerado la referencia europea, descendió 14,92%, hasta 45,30 euros (u$s 52,7). La tregua pactada también impulsó a los mercados financieros. Los principales indicadores de Wall Street cerraron ayer con alzas cercanas al 3 %. El Dow Jones de Industriales subió un 2,85 %; el S&P 500 avanzó un 2,51 %, y el Nasdaq progresó un 2,80 %, en medio de una notable caída en la volatilidad.
“Sin embargo, persiste una considerable incertidumbre respecto a las medidas que deben adoptarse para reducir el riesgo geopolítico en Oriente Medio”, declaró a la AFP Rob Thummel, de Tortoise Capital Management. La tregua parece pender de un hilo, ya que Teherán e Israel amenazaron con reanudar las hostilidades.
Además, según estiman analistas petroleros, se necesitarán meses para que el petróleo y el gas comiencen a fluir desde el Golfo Pérsico. Algunos pozos pueden ponerse en marcha en cuestión de días o semanas, pero restablecer la normalidad en el sistema energético del Golfo tomará mucho más.
La reapertura del estrecho de Ormuz -un objetivo central para EE.UU. al pactar con Irán- sería el primer paso para aumentar el flujo de energía a través del Golfo. Pero solo es el primer paso. Esto se debe a que decenas de refinerías, instalaciones de almacenamiento y yacimientos de petróleo y gas en al menos nueve países, desde Irán hasta los Emiratos Árabes Unidos y otros, han sido blanco de ataques.
En total, se ha interrumpido el suministro mundial de petróleo en un 10 % o más. Reiniciar estas operaciones requerirá no solo el paso seguro por Ormuz, sino también la inspección de las bombas, la sustitución de equipos de procesamiento especializados y el regreso de los empleados y los buques que se han dispersado por todo el mundo.
“No se trata de apretar un interruptor y que todo vuelva a la normalidad”, dijo a The New York Times Martin Houston, un ejecutivo con larga trayectoria en el sector del petróleo y el gas que ahora forma parte del consejo de administración de varias empresas energéticas. El plazo para que el sistema energético del Golfo vuelva a la normalidad es muy incierto. Para empezar, la guerra solo lleva dos semanas de pausa en el transporte.
Los ataques contra instalaciones energéticas continuaron en los días previos al alto el fuego, incluyendo una refinería de petróleo en Kuwait y complejos petroquímicos en Irán. Es difícil determinar la magnitud de los daños ya causados a la infraestructura de la región, ya que muchos países han compartido poca información.
Sin embargo, advirtieron que una recuperación completa será un proceso que durará meses. E incluso entonces, se prevé que la reparación de algunas infraestructuras que han sufrido daños extensos llevará años.
La gran incógnita reside en la magnitud de los daños sufridos por toda la infraestructura necesaria para transportar el petróleo y el gas desde los pozos en la zona del Golfo Pérsico hasta los mercados mundiales. Los analistas señalan que pocas instalaciones parecen haber sufrido daños catastróficos, pero trabajan con información limitada sobre la mayoría de ellas. (Clarín, Buenos Aires, 09/04/2026)
