El Gobierno anunció un RIGI para el sector nuclear
o.- (Paula Rossi) Nano Energy invertirá u$s 230 M en Formosa en una planta de uranio.
En las últimas horas, el Gobierno confirmó que la empresa de capitales estadounidenses Nano Energy pretende invertir más de u$s 230 M en el sector nuclear argentino. La idea, según fuentes oficiales, es volcar esos fondos a la construcción y el desarrollo de una planta de uranio que está sin terminar en Formosa y que pertenece a la empresa estatal Dioxitek.
En paralelo, en el Gobierno intentaban bajarle el tono a la particularidad de que el emprendimiento se desarrolle en una provincia que no está adherida al régimen especial de inversiones promovido por el milesmo. La Formosa de Gildo Insfrán, como Buenos Aires y La Pampa, es uno de los pocos distritos que no adhirieron.
De acuerdo con fuentes de la Casa Rosada, si la empresa pidiera adherir al RIGI obtendría rebajas impositivas nacionales contempladas en ese programa, mientras que a nivel provincial conseguiría también una quita en el pago de Ingresos Brutos, ya que la planta sin terminar sobre la que se volcarían los dólares está ubicada en un polo tecnológico que cuenta con beneficios impositivos locales.
¿En qué etapa está la inversión? Según informaron desde el Gobierno, Nano Energy presentó una iniciativa privada ante el Ministerio de Economía para ubicar esos más de u$s 230 M en la finalización de la Nueva Planta de Uranio de Dioxitek en Formosa.
Esta es la primera empresa que se anota con esa intención y comenzarán ahora los procesos de revisión. Podría haber competencia, en caso de que otras firmas se sumaran a querer invertir. La planta de Dioxitek radicada en Formosa comenzó a construirse en 2014. Este desarrollo formaba parte del Plan Nuclear 2015-2025 ideado por la expresidenta Cristina Kirchner.
El Gobierno denuncia que hubo un “lento desarrollo” durante las gestiones anteriores, tanto del kirchnerismo como del macrismo, y que el proyecto quedó “desprovisto de fondos” con Alberto Fernández.
En el arranque de la administración de Milei, en tanto, desde la oposición denunciaron una “paralización total” de la obra y un corte de inversión del Gobierno en este proyecto.
Mientras que en su momento la iniciativa se articuló con financiamiento público, ahora la gestión de Milei pretende aplicarle una visión “comercial” que –aseguran– “no interfiera con el interés nacional”.
En el plan de inversión trazado actualmente está prevista una primera etapa en la que se finalice la construcción de la planta, con una puesta en marcha de la compañía para la producción de dióxido de uranio, que se podrá comercializar en el mercado local para proveer a las centrales argentinas Atucha I, Atucha II y Embalse.
Como segunda instancia, la apuesta es que se construya y se ponga operativa una instalación complementaria para la conversión de ese dióxido de uranio en hexafluoruro de uranio, que podría exportarse, de acuerdo a lo que calculan en Dioxitek. (La Nación, Buenos Aires, 10/04/2026)
