El gigante del cobre Los Azules definió la hoja de ruta: su línea eléctrica, un campamento único y un nuevo camino

El gigante del cobre Los Azules definió la hoja de ruta: su línea eléctrica, un campamento único y un nuevo camino

o.- (Elizabeth Pérez) El proyecto minero Los Azules, uno de los yacimientos de cobre más prometedores del mundo ubicado en Calingasta, entró en una etapa decisiva en sus planes logísticos y operativos. Pensando en producir el primer cátodo de cobre para 2030, la minera de McEwen Cooper detalló su estrategia para la ejecución de la mina: un camino que prioriza la seguridad del pueblo de Calingasta, un campamento con estándares de bienestar inéditos en la minería y un esquema de conexión eléctrica que garantiza la viabilidad del proyecto ante cualquier escenario regulatorio. Para no perturbar la tranquilidad de los pobladores de Calingasta cuando un centenar de camiones transiten por la zona, la minera comunicó que ha decidido construir una nueva traza, en tres secciones. Un dato: ese by pass evitara el tráfico de carga pesada por calles estrechas y áreas escolares, pero no tan lejos de la zona urbana para evitar convertirla en un pueblo fantasma.
La primera sección, en la zona de la villa de Calingasta, unirá la ruta 12 con el sector La Alumbrera y será construido de cero. La obra incluye un ambicioso puente de hormigón sobre el río Los Patos de 240 metros de longitud, cuya ingeniería ya está siendo adecuada para ahorrar tiempos de ejecución. Para no detener el cronograma, se prevé un cruce provisorio mediante una batería de alcantarillas de chapa de gran magnitud, lo que permitirá el tránsito de equipos pesados mientras se construye el puente definitivo en un plazo de 18 a 24 meses.
El camino en total tendrá 140 km y contempla evitar zonas críticas de altura como “Cabeza de León”, a 4.300 msnm, optando por una ruta más baja y económica de transitar.
El campamento: de “construcción tradicional” al concepto de “campus”
A diferencia de los campamentos mineros históricos diseñados para ser desmantelados, Los Azules proyecta un campamento sustentable con capacidad para albergar entre 2.500 y 3.000 personas durante la construcción y operación.
Según indicaron desde la empresa, el diseño se asemeja a un “campus” universitario, utilizando materiales Bio-climáticos y técnicas de aislamiento como el uso de paja y “lana” de roca para mejorar la eficiencia energética en la alta montaña. Este espacio no solo busca el confort habitacional, sino que integrará el bienestar de los futuros trabajadores, con áreas de gimnasio y recreativas.
La línea de 500 kV y el plan alternativo
La energía eléctrica es el “oxígeno” del proyecto para 2029, año en que se requiere energía firme para arrancar los motores de trituración. Ante la incertidumbre regulatoria por la prioridad de uso que el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) le dio al competidor Vicuña, las autoridades de la empresa admitieron que cuentan con otra alternativa.
Plan A: Integrar Los Azules al sistema de la línea de 500 kV de San Juan mediante las subestaciones transformadoras de Rodeo y Calingasta. La minera ha objetado la prioridad de uso concedida a Vicuña, y el ENREGE (ex ENRE) debe decidir a principios de julio el conflicto que deja a Los Azules con poco margen de uso eléctrico.
Plan B: realizar una conexión independiente desde Mendoza (220 kV) que aprovecha la ingeniería ya desarrollada por otro proyecto de cobre: San Jorge, hoy llamado PSJ Cobre mendocino. Eso implicará sellar alianzas con dos pesos pesados de las empresas: José Luis Manzano (la suiza Zonda Metals GmBH) y Martín Rapallini (Alberdi y presidente de la UIA). Explicaron que ambas opciones son funcionales, pero el Plan B ofrece la ventaja de estabilizar el “anillo energético” de la provincia al sumar un nuevo corredor desde el sur.
Fases y proyecciones de inversión
El proyecto se encuentra actualmente en su Fase 1 (2026/2027), centrada en la obtención de permisos finales, ingeniería de detalle y selección de la empresa de gestión integral del proyecto, para lo cual se están evaluando cuatro interesados (uno de ellos argentino).
La Fase 2 (2027/2030) marcará el inicio de la construcción masiva, con una inversión estimada de 600 millones de dólares solo para el próximo año.
Finalmente, la Fase 3 (2028/2031) contempla el inicio del minado (pre-stripping) en 2028 y la puesta en marcha de la planta, con el objetivo de alcanzar la producción plena en el 2030. Con una inversión acumulada que ya supera los 550 millones de dólares nominales, Los Azules se posiciona como el motor de la nueva era del cobre en Argentina. (Tiempo de San Juan)

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