EE.UU. derribó un dron iraní y evitó el asedio a un petrolero norteamericano
o.- Al dron lo eliminó un caza que despegó del portaaviones Lincoln. Luego dos lanchas cañoneras de Irán intentaron abordar un cisterna de EE.UU. Lo impidió la flota despachada por Trump.
Un caza estadounidense que despegó del portaaviones Lincoln disparó a un avión sin piloto que se acercó peligrosamente a esa nave, según un reporte oficial. Luego, en el estrecho de Ormuz, dos cañoneras iraníes intentaron abordar un navío cisterna de EE.UU. Uno de los buques de guerra enviados por Trump a la zona lo evitó.
La flota norteamericana estacionada en el Golfo Pérsico derribó este martes un dron militar iraní que se acercó “agresivamente”, según se informó, al portaaviones Abraham Lincoln en el Mar Arábigo. El grave incidente escaló la tensión en la región por la fuerte presión que ejerce Estados Unidos con el despliegue de sus fuerzas en la zona para presionar a Teherán a una negociación que acabe con su estructura nuclear y el sistema de misiles.
El episodio fue previo a otro hecho ocurrido también este martes en el estratégico estrecho de Ormuz. En esa zona, las fuerzas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán hostigaron a un buque mercante petrolero con bandera estadounidense y tripulación norteamericana con la intención de abordarlo, pero lo evitó la marina norteamericana que expulsó a los atacantes.
“Dos lanchas cañoneras del CGRI y un dron iraní Mohajer se acercaron al M/V Stena Imperative a gran velocidad y amenazaron con abordar y apoderarse del petrolero”, declaró el capitán de la Armada Tim Hawkins, portavoz del Comando Central del ejército estadounidense.
El dron iraní Shahed-139 volaba hacia el portaaviones “con intenciones poco claras” y fue derribado, añadió el informe. “Un caza F35C del Abraham Lincoln derribó el dron iraní en defensa propia y para proteger al portaaviones y al personal a bordo”, declaró. Hawkins afirmó que el comportamiento iraní era un ejemplo de la “falta de profesionalismo y comportamiento agresivo” de la teocracia, que aumenta el riesgo de errores de cálculo para los buques que operan en la zona, y afirmó que Estados Unidos no tolerará su “acoso” en aguas internacionales.
Ningún militar estadounidense resultó herido durante el incidente ni se dañaron equipos estadounidenses.
Los dos incidentes ocurrieron días antes de que funcionarios estadounidenses e iraníes se reúnan el viernes para negociaciones diplomáticas destinadas a evitar un enfrentamiento militar .
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que, con los buques de guerra de su país en el vecindario de Irán, probablemente ocurrirían “cosas malas” si no se llegaba a un acuerdo.
El grupo de ataque del portaaviones Lincoln es la parte más visible del refuerzo militar estadounidense en Oriente Medio tras la violenta represión de las manifestaciones
del mes pasado por la crisis económica que envuelve al país. Se trata de los disturbios internos más mortíferos en Irán desde la revolución de 1979 que dejaron alrededor de 6.000 muertos, muchos de ellos fusilados con balas reales en las manifestaciones.
Trump, quien no llegó a cumplir sus amenazas de intervención durante la represión por la presión de las mayores potencias árabes, ha exigido desde entonces a Teherán un acuerdo de cese de los laboratorios nucleares y sumó luego el reclamo de que la teocracia desarme sus arsenales misilísticos.
La semana pasada, afirmó que Irán estaba “negociando seriamente”, mientras que el principal funcionario de seguridad de Teherán, Ali Larijani, sostuvo que se estaban preparando esas negociaciones descartando el tema misilístico.
En el episodio de Ormuz, las cañoneras se acercaron al M/V Stena Imperative, un buque cisterna químico estadounidense, sobrepasando el barco tres veces a alta velocidad mientras el dron Mohajer lo sobrevolaba. Durante una de sus pasadas, los iraníes amenazaron por radio con abordar y apoderarse del navío. El buque se encontraba en aguas internacionales, dijo la marina norteamericana. Las fuerzas militares estadounidenses que operaban en la zona respondieron al enterarse de las amenazas. El destructor USS McFaul escoltó al petrolero fuera de la zona, con apoyo aéreo defensivo de la Fuerza Aérea de EE.UU.
Irán a ha amenazado con insistencia que bloquearía el estrecho de Ormuz en caso de un conflicto abierto lo que podría generar un caso en el mercado petrolero mundial. Es un paso estratégico por el cual, en su punto más angosto de 33 kilómetros de ancho, pasan aproximadamente 21 Mb/d de petróleo. Es equivalente al 21% del consumo mundial de crudo. Es decir, uno de cada 5 litros de combustible que se queman en el planeta pasa por ese canal entre Irán y Oman. Por el estrecho también transita el 20% del gas natural licuado que se consume en el mundo, insumo vital para Europa y Asia.
En la última semana, el ejército de EE.UU. ha acelerado la acumulación de armamento en Oriente Medio, desplegando el Grupo de Ataque del portaaviones Lincoln con escuadrones de cazas F/A-18E Super Hornet, cazas F-35C Lightning II y aviones de guerra electrónica EA-18G Growler, además de los tres buques con misiles guiados que escudan al Lincoln.
La Armada estadounidense también cuenta con tres destructores -el USS McFaul, el USS Delbert D. Black y el USS Mitscher- en la región, separados del grupo de ataque del portaaviones. (Clarín, Buenos Aires, 04/02/2026)
