Día de la Minería, La Rioja

Día de la Minería, La Rioja
o.- La Rioja. Se celebra hoy en el país el Día de la Minería, como cada 7 de mayo, para recordar la sanción de la primera Ley de Fomento Minero, allá por en 1813. La fecha apunta a reconocer la importancia del sector en el desarrollo económico y el aprovechamiento de los recursos naturales del país, y es especialmente significativa para Catamarca, un lugar donde la minería es transversal a toda su historia, tanto que se menciona hasta en el himno provincial. La minería en Catamarca tiene siglos de tradición, y se remonta a la explotación aborigen e incaica del mineral más codiciado, el oro, y la piedra mística y semipreciosa de la rodocrosita. Tras esos orígenes, en el siglo XIX vino el momento del cobre y la plata, y en el siglo pasado llegó el gran despegue, con la provincia como líder nacional en minería metalífera.
Esa pertenencia minera de Catamarca es innegable, como lo es también que en las últimas décadas se generaron discusiones y controversias en torno a la actividad. Contribuyó a ello la fallida experiencia de Bajo de la Alumbrera en los años 90, con recursos multimillonarios despilfarrados, dudas sobre los controles ambientales y beneficios nulos para la comunidad en comparación con las desmedidas expectativas que la puesta en marcha de ese emprendimiento había generado. La frustración afectó el consenso social, sentimiento extendido incluso cuando se abrió la gran oportunidad del litio, un mineral de procesos más amigables en cuya producción Catamarca también fue pionera, y donde ratificó la bendición del potencial de su suelo, al integrar una de las mayores reservas mundiales del producto más requerido para la reconversión energética.
La realidad es que discutir en Catamarca si se debe o no se debe avanzar en minería no tiene sentido. Es como si una ciudad ubicada a la orilla del mar se planteara si se dedica o no a la pesca: con un 70 por ciento de su territorio cubierto de montañas, Catamarca necesariamente debe nutrirse de sus riquezas naturales.
La clave es cómo, y en ese plano el panorama está ya bastante claro. Se asumió que son recursos no renovables y el destino de lo que se recaude debe estar muy bien dirigido, así como se entendió que las comunidades deben participar en las decisiones, que los procesos deben ser transparentes, y que tiene que trabajarse con mucha responsabilidad, sin herir a la Pachamama. Con esas premisas, sólo resta ir hacia adelante, y para ello este momento es inmejorable. Porque la provincia está más preparada, porque por primera vez está al mando de YMAD, porque tiene una herramienta propia como CAMYEN, y porque inversores de todo el mundo están interesados en lo que la provincia ofrece. Con inteligencia y un proyecto de desarrollo claro, Catamarca tiene todo para ganar. (Elesquiu.com)

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