Después de tres años, suben las tasas en EE.UU.: cómo impacta en Argentina

Después de tres años, suben las tasas en EE.UU.: cómo impacta en Argentina
o.- (Paula Lugones) Quedó en 3,75/4%. La última suba fue en 2023. La decisión abre un frente con el presidente, que volvió a pedir un recorte a semanas de las elecciones.
La Reserva Federal de Estados Unidos aumentó las tasas de interés un cuarto de punto y las dejó en el rango de 3,75%-4%. La decisión se explica por el aumento de los costos en la principal economía del mundo por el petróleo en pleno conflicto con Irán y el boom de la IA. Tasas más altas podrían revalorizar el dólar a nivel global y generar presiones inflacionarias al resto de las economías emergentes, como Argentina.
La Reserva Federal rechazó los reclamos del presidente Donald Trump y subió este miércoles la tasa de interés en Estados Unidos por primera vez en más de tres años, con el objetivo de frenar una inflación persistente alimentada por los altos precios del combustible. La inflación es “demasiado alta, desde hace demasiado tiempo”, dijo el jefe de la Fed, Kevin Warsh.
El banco central estadounidense la elevó 0,25 puntos porcentuales, dejando así la tasa de referencia en un rango de 3,75 a 4%. Poco después, Trump pidió que el índice baje. “Las tasas de interés en Estados Unidos deberían ser del 1%, o menos porque tenemos el mejor crédito del mundo – POR MUCHO”, aseguró Trump en su plataforma
Truth Social. “¡BAJEN LAS TASAS DE INTERÉS PARA LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA, Y RÁPIDAMENTE!”, añadió.
La decisión de la Fed fue unánime, con 12 votos de los miembros del Comité a favor, y se concretó como el mercado esperaba, a pesar de los reiterados pedidos del presidente para que bajaran las tasas para estimular la economía.
En un comunicado, la Fed señaló que “la actividad económica se está expandiendo a un ritmo sólido. Aunque la incertidumbre sigue siendo elevada, en parte, debido a los desarrollos geopolíticos, el gasto interno ha sido resiliente. El crecimiento de la productividad es fuerte y la inversión de capital es robusta. Los aumentos de empleo han seguido el ritmo de la fuerza laboral y la tasa de desempleo ha cambiado poco”.
Sin embargo, justifican su decisión: “La inflación sigue elevada. La acción política de hoy apoyará un retorno más oportuno al objetivo del 2% del Comité. El Comité logrará estabilidad de precios”.
La decisión de la entidad es un golpe para el jefe de la Casa Blanca a pocas semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que los republicanos corren el riesgo de perder el control del Congreso. La economía y la inflación son las principales preocupaciones de los votantes, según las encuestas.
El alza de tasas colocó al nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, en una situación complicada porque había sido nominado por Trump en mayo con la esperanza oficial de que las bajaría. Sin embargo, en una conferencia de prensa, Warsh justificó la decisión del comité: la inflación en Estados Unidos es “demasiado alta, desde hace demasiado tiempo”, dijo.
“Los riesgos de inflación van en aumento”, afirmó Warsh, “mientras que los relacionados con el mercado laboral están equilibrados”, lo que permite a la Fed concentrarse, por ahora, en el alza de los precios. Sin embargo, no dio indicios de si esta suba será la primera de una serie de alzas este año, como muchos expertos vaticinan.
La decisión amenaza con desatar un fuerte choque con Trump. A principios de mes, el presidente había amenazado con cortar una amplia parte del comercio estadounidense si la Fed no bajaba los tipos. Luego aseguró que EE.UU. “debería pagar el tipo de interés más bajo del mundo.”
Pero los funcionarios de la Fed analizaron el panorama económico y se inclinaron por subirlas porque la inflación sigue muy por encima del objetivo anual del 2% del banco central, con el Índice de Precios al Consumidor creciendo a un ritmo anual del 3,4% en agosto. El voto unánime de los 12 miembros otorga contundencia a la decisión y quita presión sobre Warsh.
Consultado en la rueda de prensa sobre las exigencias de Trump de recortar las tasas en los días previos a que la Fed las subiera, Warsh evitó pronunciarse. “No tengo nada que decir sobre una conversación con el presidente”, comentó.
El alza de los tipos de interés es la herramienta más potente de la Fed para frenar la inflación porque empresas y consumidores responden reduciendo el gasto, enfriando la economía y moderando los aumentos de precios a medida que la demanda se vuelve más lenta. Pero a la vez debe mantener el pulso y observar con atención que la economía no se enfríe demasiado y afecte el crecimiento y la creación de empleo.
Aunque no es drástica, la suba de tasas tiene consecuencias directas para el estadounidense común. Ahora es probable que los bancos suban sus tipos de interés en tarjetas de crédito, préstamos para viviendas e insumos para la industria. No es un panorama que agrade a Trump cerca de las elecciones.
La guerra con Irán, que parece no tener fin, ha complicado enormemente el suministro global de petróleo, golpeando surtidores y góndolas en EE.UU. Este panorama, sumado a la política arancelaria de Trump, es un escenario complejo e incierto que no asoma cercano a resolverse.
En junio de 2022, tras la pandemia y en medio de los paquetes de estímulos fiscales del expresidente Joe Biden, la inflación en EE.UU. alcanzó un 9,1%, un récord que no se veía en 40 años. Esto impulsó a la Fed a una serie de 11 alzas de tipos que llevaron la tasa desde casi 0 a un rango del 5,25% al 5,5% en julio de 2023. Esa fue la última vez que el banco central subió los costos de endeudamiento, y desde entonces la Fed ha rebajado o mantenido los tipos estables. Este miércoles los funcionarios decidieron subirla por primera vez desde 2023.
Algunos economistas incluso pronostican que los altos precios de la energía podrían persistir durante meses, lo que podría llevar a la Fed a endurecer aún más la política monetaria mientras busca frenar la inflación.
El gran tema es si la suba de esta semana es apenas la primera de una serie de alzas para frenar la inflación que se incrementa ante todo por el precio del petróleo tras el cierre del estrecho de Ormuz. La nafta subió 18 centavos por galón (3,8 litros) la semana pasada y llegó a u$s 4,33. El diésel trepó a un máximo histórico de u$s 6,27 el galón el martes. (Clarín, Buenos Aires, 17/09/2026)

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