Causa YPF:

Causa YPF:

El Gobierno busca frenar en la Justicia de EE.UU. la ofensiva de Burford Capital
o.- El Gobierno argentino solicitó ante la Justicia de Estados Unidos la suspensión del proceso de discovery ordenado por el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, como parte de la causa por la expropiación de YPF, con el objetivo de frenar la estrategia de Burford Capital, el fondo que reclama el pago de u$s 16.000 M más intereses.
El pedido por las reservas de oro y la negativa argentina
El conflicto se profundizó en las últimas semanas cuando el fondo litigante avanzó con un pedido de desacato y reclamó, además, acceso a información sobre la ubicación de las reservas de oro del Banco Central.
La Procuración del Tesoro respondió que las reservas pertenecen al BCRA y se encuentran amparadas por la inmunidad de ejecución, por lo que se trata de activos no ejecutables. En ese sentido, sostuvo que cualquier requerimiento de información vinculado a esos bienes resulta manifiestamente improcedente.
Pese a ello, el Gobierno cursó una solicitud interna para recabar los datos requeridos, aunque aclaró que la decisión final recae exclusivamente en el Banco Central. Desde la Procuración, reconocieron que Argentina avanzó con el proceso de discovery ordenado en la causa y que, por eso, se entregaron más de 115.000 páginas de documentación.
(El Pregón Minero, 30/01/2026)

Javier Milei vs. Paolo Rocca: el Financial Times detalló el trasfondo del conflicto con Techint
o.- El diario británico Financial Times puso el foco en el enfrentamiento entre el presidente Javier Milei y el CEO de Techint, Paolo Rocca, al detallar cómo el mandatario argentino criticó públicamente al empresario tras el rechazo de una oferta de la compañía para un contrato de oleoducto, en un conflicto que combina política económica, proteccionismo, industria y poder empresarial en Argentina.
Críticas públicas y acusaciones de proteccionismo
El presidente también compartió un mensaje del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien sostuvo que la propuesta de Techint era “indefendible” porque resultaba un 40% más cara que la de su competidor indio, según detalló el medio británico.
Desde la empresa, sin embargo, rechazaron esa cifra. Un representante de Tenaris dijo al Financial Times que el porcentaje era “incorrecto” y explicó que el grupo analizaba presentar una queja antidumping al considerar que la oferta de Welspun se basaba en el uso de chapa china que distorsiona los precios del mercado.
Para el Financial Times, el cruce expone la relación tensa de Milei con varios de los líderes empresariales más poderosos de la Argentina, en un contexto en el que las reformas de libre mercado impulsadas por el economista libertario están modificando una economía históricamente rígida. (El Pregón Minero)

El testimonio del intendente sobre la llegada de los caños en el conflicto entre Techint y Milei
o.- La infraestructura energética que conecta Vaca Muerta con el Golfo San Matías está a punto de transformar San Antonio Este en un polo logístico clave de Río Negro. Según el intendente Adrián Casadei en su entrevista en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), la obra permitirá combinar la expansión industrial sostenible y planificada con el desarrollo de actividades tradicionales como el turismo, la pesca y la generación de empleo local.
Se trata de una nueva economía, un cambio de matriz significativo, y nuestra responsabilidad principal es que no afecte a ninguna otra actividad. Sabemos que es un sector abismalmente más grande que los actuales, por lo que debemos prestarle atención para que no interfiera con las economías existentes y pueda crecer. Creemos que estamos dando los primeros pasos en este sentido. Toda la discordia generada ya se está abordando en nuestra zona mediante el CESA y las empresas involucradas: una empresa colombiana que lleva adelante el ducto subterráneo en el mar y una firma argentina que construye el gasoducto desde San Martín hasta la costa, dado que el primer barco autorizado utiliza el gasoducto San Martín, el primero que hubo en el país.
El segundo barco requerirá la construcción de un gasoducto específico, que ha generado la polémica sobre los caños. Consideramos que estos dos proyectos ya están aprobados. Posteriormente, vienen los acuerdos de YPF que firmó el gobernador Alberto Weretilneck con el presidente de YPF para la instalación de nuevos barcos en la zona. Esto exigirá del gobierno provincial, del municipio y de todos los actores involucrados un trabajo intenso de control, contención y aprovechamiento para los rionegrinos, patagónicos y argentinos que puedan beneficiarse. (El Pregón Minero, 30/01/2026)

Polémica con Milei: el jefe de la UIA salió a defender a Paolo Rocca
o.- En una columna titulada “El progreso tiene líderes con nombre y apellido”, Martín Rappallini se refiere a la cultura industrial del CEO de Techint.
Definición. Para Martín Rappallini, “el desarrollo tiene líderes con nombre y apellido”.
“El progreso tiene líderes con nombre y apellido” sostiene Martín Rappallini en una columna, en la que se refiere a la “cultura industrial” del CEO de Techint. Este fue cuestionado en duros términos por el presidente Milei, luego de que su compañía perdiera en la licitación por la provisión de tubos para un gasoducto de Vaca Muerta. Rappallini señala que una nación debe dar prestigio social a los empresarios.
La transformación del país exige empresarios líderes globales y un nuevo prestigio social para quien produce. Cuando uno habla en serio de progreso, hay una verdad simple que los países exitosos entendieron hace décadas: el desarrollo tiene líderes con nombres y apellidos. En todos los países capitalistas que lograron niveles altos de ingreso per cápita, cohesión social y estabilidad, el progreso tiene estructura, tiene sistema… y tiene protagonistas.
En primer lugar, esos países construyeron una clase dirigente empresarial, una burguesía moderna. Una burguesía que es, simplemente, el conjunto de empresarios que lideran la inversión, la innovación, la producción y la generación de empleo. Empujan la frontera productiva de una sociedad: la conectan con el mundo.
En esos países también se da un fenómeno muy concreto: cuando se piensa en Alemania, Italia, Corea o Estados Unidos, automáticamente aparecen sus grandes marcas, sus empresas líderes, sus compañías insignia. Y eso no es casualidad. Hay una relación directa entre el prestigio internacional de un país y la calidad de sus empresas. Las marcas de un país son su gran capital y, en cierto modo, su carta de presentación: representan su tecnología, su eficiencia, su cultura industrial, su capacidad de competir y su reputación como sociedad productiva.
Detrás de esas empresas hay, además, una característica clave: no son solamente grandes. Son empresas comprometidas. Comprometidas con la comunidad donde operan, con el empleo que generan, con las cadenas de valor que arrastran, con la innovación tecnológica, con la formación de talento, con la calidad y con la exportación.
Por eso, cuando un país decide dejar atrás un modelo donde todo dependía del Estado y aspira a construir un modelo moderno donde el sector privado sea el motor del desarrollo, aparece una condición básica: necesita empresarios que lideren. No alcanza con tener miles de pequeñas unidades. No alcanza con tener esfuerzo individual. Se necesita un entramado completo: el 1% de empresas líderes que empujan la escala, la tecnología y la exportación, y el 99% de PyMEs que forman el tejido territorial, el empleo cotidiano, la capilaridad industrial y la movilidad social.
Ese es el modelo que se repite en todo el mundo desarrollado: grandes empresas líderes más un enorme entramado PyME. Y, sobre todo, una cultura que respeta el rol del que produce, invierte, emprende y compite.
Esto también es, en el fondo, un cambio cultural. Ya lo decía Alberdi -el primer liberal argentino y arquitecto de la Constitución moderna- cuando defendía la idea de que una nación próspera debía dar prestigio social a los empresarios, porque son quienes organizan el trabajo productivo, multiplican la riqueza real y sostienen el progreso. “La nueva política debe tender a glorificar los triunfos industriales, a ennoblecer el trabajo, a rodear de honor las empresas”, escribió en sus “Bases” el célebre tucumano. En una sociedad moderna, los empresarios somos los protagonistas de la solución a construir.
Un empresario comprometido, además, no es solo alguien que dirige desde un escritorio: es alguien que vive su empresa. Que trabaja. Que recorre plantas. Que se involucra en la mejora continua. Que entiende que la competitividad no se declama: se construye todos los días. Y por eso, el ejemplo personal también importa: la disciplina, la vocación de trabajo, la obsesión por el detalle y la cultura industrial. Todo eso es Paolo Rocca.
Un empresario que con más de 70 años sigue levantándose cada día para estar desde temprano en su empresa, recorriendo plantas, conociendo procesos, liderando equipos, con una dedicación de 12 horas diarias. Un ejemplo de los muchos grandes empresarios que por fortuna tiene la Argentina. Ese tipo de actitud es lo que explica por qué algunos países prosperan: porque construyen una cultura donde producir es honorable y competir en el mundo es un objetivo nacional.
Y justamente por eso, si Argentina quiere convertirse en un país moderno, competitivo y con movilidad social, no puede hacerlo sin fortalecer este modelo: más Roccas, más empresas líderes globales, y un entramado PyME más grande, más productivo y más integrado. El desarrollo se hace con empresas, y detrás de esas empresas tiene que haber una clase empresaria que lidere el progreso. (Clarín, Buenos Aires, 30/01/2026)

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