Barco de gas de Brasil

Se compró de urgencia un barco de gas a Brasil y esperan resolver la falta (I)
o.- (Santiago Spaltro) Para hoy se regularizó un segmento del servicio, aseguran desde la Rosada. Problemas con el pago de un barco que trajo gas licuado de Brasil gatilló un episodio que no se veía desde 2007.
Luego de una crisis inédita en los últimos 17 años por la escasez del suministro, el Gobierno negoció contra reloj con la administración de Lula el envío de un barco con GNL para paliar los cortes a las industrias y las restricciones de GNC en las estaciones de servicio. Anoche a última hora, funcionarios del área decidían si estaban dadas las condiciones para normalizar la situación hoy o mañana.
La Argentina vivió ayer una crisis por falta de gas, inédita en los últimos 17 años -desde que nevó en Buenos Aires en 2007-. El suministro de gas para las estaciones de servicio e industrias estuvo cortado en buena parte del país. Anoche, al cierre de esta edición, el Gobierno decidía si estaban las condiciones para normalizar el suministro hoy o si se debería esperar a mañana. El gas importado ya está inyectándose a la red de gasoductos de todo el país.
Anoche el Comité de Emergencia de Energía -conformado por el Gobierno y empresas del sector decidió liberar el consumo de las estaciones de carga de GNC e industrias por el servicio que tenían contratado en firme. Aquellos contratos con servicios interrumpibles, seguirán cortados. De este modo, la situación no estaría normalizada al 100% en el día de hoy pero sí empezó a regularizarse.
El problema de la falta de gas natural en el sistema se había agravado el viernes pasado y el martes a la tarde tocó su pico. En una reunión de urgencia convocada ese día por el Gobierno, el Comité de Emergencia de Energía, decidió que hubiera cortes de gas a todas las estaciones de servicio de Gas Natural Comprimido (GNC) del país -principalmente en la zona Centro y Norte- y también a las industrias, incluso aquellas que tienen contratos “firmes” (no interrumpibles) y por el que pagan el combustible más caro que el resto.
En Córdoba y Santa Fe, principalmente, se sintió fuerte la falta de suministro al GNC. Más de 1 millón de automovilistas argentinos tienen preparado el motor para usar ese combustible. Y en las industrias, empresas muy representativas de la producción nacional como Techint, La Serenísima y todo el complejo cerealero-oleaginoso (el procesamiento de la soja, el trigo y el maíz) en Rosario tuvieron que alternar su consumo energético a fuel oil, más caro que el gas. Según el ex subsecretario de Hidrocarburos José Luis Sureda, se trata del mayor corte de gas desde 2007, hace 17 años, cuando cayó nieve en Buenos Aires el 9 de julio.
El comité tomó la definición el martes a las 22, tras una reunión convocada por la Secretaría de Energía, el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) y la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), en la que participan las empresas. La preocupación oficial era garantizar el gas para los hogares y comercios, que son demanda “prioritaria” (ininterrumpible), así como un mínimo de combustible para que funcionen las usinas térmicas y puedan generar energía eléctrica -evitar apagones-. En ese momento caía fuertemente la presión de los gasoductos: no había suficiente gas para todo el consumo.
El principal motivo de la profundización de la crisis es que un barco de Petrobras (Brasil) que debió haber descargado ayer el Gas Natural Licuado (GNL) que importó Energía Argentina (Enarsa) de manera directa -sin licitación- no aceptó la modalidad de pago que propuso el país, con una carta de crédito, ya que la Argentina no tenían los “dólares en la mano”.
“Hoy a las 9 am, se logró destrabar la descarga y el buque se encuentra en operación”, advirtieron ayer a la mañana desde Energía.
Enarsa compró el viernes pasado un buque de 44 Mm3 de GNL a Petrobras que debía empezar a re gasificar cuanto antes. Pero a último momento la empresa impugnó la carta de crédito (pago) con la que debía pagarse el combustible y no autorizó la descarga del GNL en la terminal de Escobar, el barco se encontraba amarrado y conectado a mangueras desde las 16 del martes 28 de mayo.
Con la situación ya controlada, desde la secretaría de Energía aseguraron ayer temprano que “a lo largo del día” se iría regularizando la situación de cortes de suministro”. Al cierre de esta edición el Comité de Emergencia flexibilizó las restricciones que pesaban.
Las distribuidoras de gas habían ordenado el martes a última hora, ampliar los cortes de suministro en el Norte. La medida afectaba principalmente a la provincia de Santa Fe, pero también a Córdoba y el resto del Noroeste Argentino (NOA). La crisis energética empezó por una mezcla de frío polar, alta demanda y demoras en el gasoducto Néstor Kirchner.
Las cinco razones que explican por qué se formó una tormenta perfecta (II)
o.- (Santiago Spaltro) La falta de gas en estaciones de servicio e industrias fue resultado de razones coyunturales y estructurales.
La crisis de abastecimiento de gas natural en todo el país desatada hace dos semanas y profundizada entre el martes y el miércoles empezaría a tener solución a partir de las 6 de la mañana de hoy. Mientras tanto, se mantienen los cortes al suministro de Gas Natural Comprimido (GNC) en las estaciones de servicio, principalmente en el centro y norte del país, así como restricciones a la industria.
Los motivos que llevaron a una crisis energética que sorprendió a las autoridades son varios, aunque los expertos del sector, como el consultor Daniel Gerold, anticipaban en sus informes técnicos que podría haber faltantes para esta época del año, por la manera en que el Gobierno programó las compras de energía y el despacho. Las 5 razones de la falta de gas 1) La primera y principal razón sucedió en la tarde del martes 28. El barco que traía las importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) que Energía Argentina (Enarsa) compró el viernes pasado a la petrolera estatal brasilera Petrobras llegó al puerto de Escobar, donde está un buque regasificador instalado permanentemente, pero no inició su descarga por unos 14Mm3/d. ¿Por qué?
Porque Brasil no aceptó las garantías presentadas por Enarsa mediante el banco alemán Commerzbank para pagar con una nota de crédito unos 22 millones de dólares por la importación, adjudicada de manera directa, sin licitación, y de urgencia. Habitualmente en estos procesos hay compras previstas con mucha anticipación e incluso se pagan previamente; hasta que no están abonado el cargamento, los barcos no descargan. Eso se revirtió este año y las 21 compras planificadas (junto a otras 8 que se adjudicarían al cierre de esta edición) se pagarán a crédito, un poco más caro.
Después de intensas negociaciones diplomáticas entre Argentina y Brasil, finalmente Petrobras aceptó a las 9.10 de este miércoles 29 las condiciones de pago y empezó a descargar por la tarde el gas licuado por el equivalente a 44 millones de metros cúbicos de gas natural en el buque regasificador Expedient de la empresa estadounidense Excelerate Energy, que tiene amarrado en el puerto bonaerense de Escobar (ver más abajo).
Esa instalación “calienta” el gas desde los 161 grados bajo cero (se enfría previamente para comprimir su volumen y facilitar su transporte) a su estado natural, 15°, para inyectarlo a los gasoductos. La capacidad de inyección es de 14Mm3/d, por lo que la descarga se completará en poco más de 72 horas.
2) La segunda razón, y no menor, fue que al mismo tiempo del problema con el GNL se registraron desperfectos técnicos en dos plantas compresoras sobre el Gasoducto Centro Oeste, que opera Transportadora de Gas del Norte (TGN). Fueron en las plantas Beazley, de San Luis, y Chajan, en Córdoba, y se solucionaron en pocas horas durante el martes a la noche, pero restaron 2 Mm3 al sistema.
Por ese motivo, TGN se declaró en “fuerza mayor” y pidió cortar a todos los usuarios no prioritarios (que no son hogares y comercios), justamente para priorizar el abastecimiento en los domicilios particulares, así como el gas para las centrales térmicas que generan energía eléctrica.
Otros motivos centrales y previos fueron: 3) las pocas importaciones de gas contratadas; 4) una demora en la obra pública de dos plantas compresoras para ampliar la capacidad de transporte del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK) de Vaca Muerta; y 5) la falta de un respaldo con un barco regasificador en Bahía Blanca.
Durante el verano, la Secretaría de Energía planificó apenas tres compras de GNL en mayo, previendo que no habría tantos días de bajas temperaturas y que la demanda prioritaria sostendría un consumo promedio de 44 Mm3/d, en vez de 77, como finalmente ocurrió.
Cada barco que entra a Escobar descarga el gas en 3 a 4 días, por lo que se pudieron haber importado 7 buques en vez de 3. Cada uno de los cargamentos cuesta 21 millones de dólares más la regasificación (otros u$s 6 M más). Los hogares pagan entre u$s 0,78 y u$s 2,94 por millón de BTU el gas, mientras que el costo de la importación sale u$s 12,90. La diferencia, en pesos, está a cargo del Estado nacional mediante subsidios. Brasil no aceptó las garantías presentadas por Enarsa. (Clarín, Buenos Aires, 30/05/2024)

Llamadas desesperadas y en reserva del Gobierno a Lula (III)
o.- (Natasha Niebieskikwiat) La canciller Diana Mondino le pidió ayuda al embajador brasileño, Julio Bitelli, uno de los canales directos al gobierno de Lula junto al canciller Mauro Vieira, para enfrentar la crisis del gas. Ambos funcionarios mantienen la relación bilateral encaminada frente a la mala y nula relación de Milei y Lula, que tuvieron varios choques a lo largo de 2023 y ahora se esquivan. Mondino entiende el tema, y tejió una muy buena relación con Bitelli, con Vieira y mantiene a su equipo político, en el Ministerio de Relaciones Exteriores, en alerta para que esa llama se mantenga encendida.
El canciller Vieira llamó personalmente al ministro de Minas y Energía, de Brasil, Alexandre Silveira de Oliveira, quien aceptó hablar con las autoridades de Petrobras. Todo ocurrió entre las 19 horas del martes y la mañana argentina de ayer. Y eso derivó con un escueto comunicado del gobierno argentino que no explicaba ni el problema ni la solución, pero sí informaba: “Enarsa compró el viernes un buque de 44 millones de m3 de GNC a Petrobras que debía empezar a re gasificar hoy. Pero a último momento la empresa impugnó la carta de crédito (pago) con la que debía pagarse el combustible y no autorizó la descarga del GNL en la terminal de Escobar, el barco se encontraba amarrado y conectado a mangueras desde las 16 horas del día de ayer. El comunicado dice también que a lo largo del día se “irá regularizando la situación.
A decir verdad, saben las fuentes que estuvieron en la negociación, Petrobras “no impugno” la carta de crédito, sino que le informó a Enarsa que las garantías dadas por el Commenrzbank “no cumplían los requisitos”, que finalmente fueron “readaptados” por la parte argentina y se “solucionó el problema” de manera temporal.
En Brasil están al tanto de la crítica situación energética argentina, donde el Gobierno ahora se enfrenta a la lucha de asegurar los suministros de combustible frente a un invierno más duro de lo que esperaban, y que hizo aumentar la demanda de calefacción también en los hogares. Y todas las importaciones energéticas contrastan el ahorro de reservas en dólares que pretende hacer Milei, con el horizonte del levantamiento del cepo, que todos los sectores le demandan. (Clarín, Buenos Aires, 30/05/2024)

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