Avance “unilateral e ilegítimo”: Cancillería condena la explotación unilateral de una cuenca de Malvinas

Avance “unilateral e ilegítimo”: Cancillería condena la explotación unilateral de una cuenca de Malvinas

o.- Cuestión Malvinas: rechazo argentino a los anuncios presentados por las ilegítimas licenciatarias en las Islas Malvinas. El anuncio lo hicieron este jueves Rockhopper Exploration (británica) y Navitas Petroleum
(israelí), un consorcio conocido para la diplomacia argentina. Cuando Menem aterrizó en Heathrow en el ’98, otras compañías británicas ya estaban operando ilegalmente en la plataforma continental argentina, amparadas por licencias emitidas por el gobierno de las islas, en abierta contradicción con la Resolución 31/49 de la ONU, leyes nacionales y provinciales. Un déjà vu que se reedita en función del alineamiento del gobierno de La Libertad Avanza con el paraguas de seguridad estadounidense, aunque en un contexto geopolítico distinto.
Se transcribe el comunicado
Cuestión Malvinas: rechazo argentino a los anuncios presentados por las ilegítimas licenciatarias en las Islas Malvinas
La República Argentina expresa su más enérgico rechazo a la pretendida “Decisión Final de Inversión” anunciada por las ilegítimas licenciatarias Rockhopper Exploration Plc, de origen británico, y Navitas Petroleum Development and Production Limited, de origen israelí, para el desarrollo del yacimiento “Sea Lion” ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, costa afuera de las Islas Malvinas, sin contar con los permisos de la autoridad competente argentina.
La Argentina recuerda que toda exploración y explotación unilateral de recursos naturales renovables y no renovables en las áreas sujetas a disputa de soberanía resulta contraria a lo dispuesto por la Resolución 2065 (XX) y concordantes de la Asamblea General de las Naciones Unidas y del Comité Especial de Descolonización. Dichos instrumentos reconocen la existencia de una disputa de soberanía entre la República Argentina y el Reino Unido, e instan a ambos gobiernos a reanudar negociaciones a fin de alcanzar, a la mayor brevedad posible, una solución pacífica y definitiva a la controversia.
El rechazo argentino se hace extensivo a todos los actos conexos vinculados al avance hacia la fase productiva del proyecto, incluyendo la adopción de pretendidas normativas isleñas, las concesiones de explotación en la plataforma continental argentina, la contratación de proveedores de servicios, y toda otra medida o decisión asociada a las actividades ilegales de exploración y explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina próxima a las Islas Malvinas.
Estas medidas constituyen acciones unilaterales e ilegítimas del Reino Unido, incompatibles con lo dispuesto por la Resolución 31/49 de la Asamblea General, que insta a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en la situación mientras las Islas se encuentran sujetas al proceso de negociación recomendado por las resoluciones pertinentes de Naciones Unidas.
Dicho accionar unilateral resulta manifiestamente contrario al ordenamiento jurídico argentino, en particular a lo dispuesto por las Leyes N° 26.659 y N° 26.915, conforme a las cuales no pueden realizarse actividades de exploración y/o explotación de hidrocarburos en la totalidad de la plataforma continental argentina sin contar con la debida autorización de la autoridad competente argentina.
En aplicación de estas normas, ambas compañías han sido oportunamente sancionadas. Rockhopper Exploration Plc fue declarada clandestina y sus actividades ilegales por medio de la Resolución de la Secretaría de Energía N° 133/2012 y se dispuso su inhabilitación para operar en la República Argentina por un plazo de 20 años a través de la Resolución S.E. N° 456/2013. Por su parte, Navitas Petroleum Lp fue pasible de idénticas sanciones mediante la Resolución S.E. N° 240/2022 por desarrollar operaciones hidrocarburíferas en territorio argentino sin la debida autorización de las autoridades competentes.
El Gobierno argentino reitera que no reconoce competencia ni jurisdicción a ninguna autoridad distinta de la propia para establecer las condiciones que habiliten actividades vinculadas a hidrocarburos en las áreas mencionadas. En este marco, la República Argentina hace saber a toda persona física o jurídica, nacional o extranjera, incluyendo empresas, entidades financieras, proveedores de servicios, aseguradoras y demás actores involucrados en estos proyectos, que toda participación directa o indirecta en actividades de exploración o explotación hidrocarburífera no autorizadas en las áreas en disputa constituye un acto ilícito a la luz del derecho internacional y del ordenamiento jurídico argentino, y que tomará todas las acciones pertinentes.
En consecuencia, quienes intervengan o faciliten dichas actividades quedarán expuestos a la adopción de medidas administrativas, legales y judiciales, incluyendo sanciones, restricciones operativas, inhabilitaciones y acciones en jurisdicciones nacionales e internacionales. La República Argentina desalienta de manera expresa la participación en estos emprendimientos ilegales y se reserva el derecho de ejercer plenamente todas las acciones disponibles para impedir su desarrollo y salvaguardar sus derechos e intereses soberanos.
Los nuevos anuncios sobre la intención de dar inicio a las actividades de explotación de hidrocarburos en áreas bajo disputa constituyen un nuevo acto unilateral de efectos futuros potencialmente irreversibles, teniendo en cuenta que se trata de recursos naturales no renovables. Por la gravedad de lo expuesto, y en plena conformidad con el derecho internacional, la República Argentina profundizará su plan de acción con el fin de adoptar todas las medidas adicionales, de conformidad con el derecho internacional, que considere necesarias para salvaguardar sus derechos e intereses soberanos.
La República Argentina reafirma, una vez más, sus legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.”
Un poco de historia
En 1998, Carlos Menem se convirtió en el primer y único presidente argentino en pisar Reino Unido tras la Guerra de Malvinas. El viaje buscó sellar el clima de “relaciones carnales” con el eje de poder occidental en pleno auge neoliberal.
Veintisiete años después, Argentina vuelve a mirar hacia Londres. Pero esta vez, la foto diplomática convive con un dato incómodo: mientras el presidente Javier Milei proyecta una visita oficial en 2026 y hasta desliza su interés en cruzarse con Nigel Farage —símbolo de la internacional conservadora—, Cancillería denunció un nuevo avance “unilateral e ilegítimo” en la explotación petrolera en la cuenca León Marino al norte de las islas Malvinas.
“Absolutamente”, respondió el Presidente al ser consultado sobre si ya se habían iniciado conversaciones para flexibilizar esas restricciones a través del Ministerio de Defensa. Si bien Downing Street lo negó, admitió que existen “diálogos bilaterales” en materia de cooperación en defensa que continuarán en 2026.
El momento no es menor. El Gobierno acaba de recibir los aviones caza F-16 daneses con respaldo de Washington, en una jugada que desactivó la oferta de los JF Thunder de origen chino —y que, según supo PERFIL, encendió consultas y malestar en Beijing respecto de la estrategia de defensa argentina en plena pulseada global.
Una suerte de relanzamiento de la Doctrina Monroe —como definió el experto Juan Gabriel Tokatlian en un seminario auspiciado por la Universidad Nacional de Tres de Febrero la semana pasada—, pero ahora bajo el liderazgo del trumpismo y con Milei alineado con Estados Unidos e Israel.
Según los datos divulgados por el gobierno isleño, el acuerdo entre Rockhopper y Navitas ya cuenta con aprobación plena del Consejo Ejecutivo de las Malvinas.
La Fase 1, que prevé extraer 170 Mb hacia 2028, implica una inversión de u$s 1.800 M y podría alcanzar una producción máxima de 50.000 b/d.
La Fase 2 apunta a otros 149Mb.
En total, el recurso 2C estimado asciende a 917Mb: una cifra que explica tanto el interés de las petroleras como la preocupación estratégica de la Argentina, en un contexto geopolítico delicado en función de la proyección a la Antártida.
Controversia: Hito de desarrollo offshore o unilateralismo contrario al derecho internacional
Para la administración británica de las islas, el proyecto es presentado como un hito de desarrollo offshore mientras que el Gobierno denunció el unilateralismo contrario al derecho internacional. Para Ushuaia, un punto de inflexión que exige pasar del reclamo diplomático a litigios concretos.
Entre Menem y Milei: contextos diferentes, mismo alineamiento
Cuando Menem sonreía frente al Parlamento británico en 1998, ya había petroleras operando sin autorización en la plataforma argentina.
La diferencia es que entonces el clima bilateral era abiertamente cooperativo y Argentina buscaba consolidar su inserción occidental en función del momento unipolar post caída del muro de Berlín.
Casi tres décadas después, Milei trazó un giro similar en política exterior en nombre de la “libertad” y la “alianza con el mundo libre” pese a que, en paralelo, avanza la escalada ilegal en la explotación de recursos y la militarización del Atlántico Sur, incluidos los cinco ejercicios militares desplegados por el Reino Unido en Malvinas en 2025 en contravención de la normativa internacional.
Malvinas, en tanto, sigue siendo una piedra en el zapato para el Presidente, en función de algunos fallidos y otras medidas: desde la mención a “los deseos” de los isleños en su discurso del 2 de abril; pasando por las numerosas votaciones en la ONU o el traslado de la embajada argentina de Tel Aviv a Jerusalén, medidas que sorprendieron a diplomáticos tanto locales como extranjeros en función de la posición argentina en el Comité de Descolonización y otras instancias multilaterales. (El Pregón Minero, 12/12/2025)

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