Acciona sondea entre las grandes energéticas la venta por partes de su filial de renovables
o.- España. (Pablo Martín Simón/Juan Cruz Peña) EQT y Ardian mantienen el interés, pero ven caro el precio y no quieren entrar sin asegurarse el control de la gestión. La matriz exige una prima superior al 30% respecto al precio actual.
Acciona no se rinde y continúa intentando lograr una venta total o parcial de su filial de renovables con una prima de más del 30% respecto a los casi 27 euros a los que la sacó a Bolsa en julio de 2021. Los coordinadores de la operación, Citi y Goldman Sachs, reabren la posibilidad de un troceo por activos o geografías, ofrecidas a las grandes energéticas españolas, después de que las ofertas de EQT y de Ardian estén en el limbo, después de ser evaluadas por la compañía que preside José Manuel Entrecanales y no alcanzar la prima exigida respecto al precio de la Oferta Pública de Venta (OPV), según diversas fuentes financieras. Además, añaden que las gestoras de private equity se niegan a entrar con una mayoría pero sin la garantía de mandar en la gestión. Acciona ha declinado hacer comentarios sobre esta información, al igual que EQT y Ardian.
La reacción de los gigantes del sector, sin embargo, ha sido fría. Fuentes de varias utilities confirman que les han ofrecido los activos y que han estudiado lanzar ofertas por ellos en algunos países; un interés que en Acciona tratan ahora de resucitar, una vez comprobadas las exigencias de la gestoras sueca, que ha roto su alianza con Norges Bank, como publicó CincoDías el pasado 28 de octubre, y la francesa. Las divergencias en las valoraciones (desalineamiento en la tasación, según el argot) han provocado desánimo en los eventuales compradores. “Ha habido ofertas por encima del precio de la OPV, pero estas, al menos de momento, han sido insuficientes para convencer a la cúpula de Acciona”, señala una fuente financiera que solicita el anonimato.
El problema de quién llevará el timón de la compañía también está encima de la mesa. Acciona busca un inversor que adquiera la mayoría, pero con el objetivo de seguir al control del volante de la gestión. “Y no están dispuestos a pasar por todas las exigencias”, afirma un banquero conocedor de los pormenores del proceso. Fuentes conocedoras de la forma de efectuar operaciones de fusiones y adquisiciones de la compañía defienden que el objetivo de la operación es aflorar su valor y, solo si se dan las condiciones favorables, hacer caja. La cotización de Energía valora cada megavatio –incluyendo la deuda neta por unos 4.000 millones de euros–, en alrededor de 0,8 millones de euros, cuando en las últimas operaciones el precio se ha situado entre los 1,2 y los 1,4 millones por megavatio.
El presidente del grupo, José Manuel Entrecanales, expuso en febrero que todas las opciones estaban abiertas: la entrada de un inversor minoritario, de control, una venta total o por partes. Las valoraciones exigidas por los Entrecanales son muy exigentes, de entre 9.000 y 10.000 M de euros por el capital, precios que suponen unas primas de entre el 30% y el 40% frente a la capitalización.
Las ventas más recientes de la filial revelan que el análisis no es tan sencillo: el precio depende de muchos factores.
En julio, Acciona Energía cerró la venta a Galp de 15 parques eólicos en España, con unos 360 megavatios, por 432M, sin deuda en el perímetro: unos 1,2 millones por megavatio.
Un mes antes, había traspasado a White Summit 64 megavatios minihidráulicos por 66M, alrededor de un millón por megavatio. Solo la venta a Endesa de 626 megavatios hidráulicos, en 2024, superó el umbral de los 1,4 M por megavatio, con 1.000M, unos 1,6 M por megavatio.
Por lo tanto, la tecnología pesa en el precio, y más en un momento con serias dificultades para los activos fotovoltaicos por los precios cero o negativos en el mercado mayorista.
El eventual troceo ni mucho menos ofrece un camino expedito.
Algunas de las eléctricas que han recibido el cuaderno de venta cuestionan la calidad de parte de los activos, aunque el interés se mantiene en carteras concretas fuera de España, como Polonia e Italia, de acuerdo con fuentes financieras. Otras ni siquiera se han sentado a la mesa. “Quieren un inversor que no mande y que pague mucho”, resume un banquero de inversión. Acciona Energía contaba a cierre de junio con casi 15.000 megavatios instalados, de los que 4.800 están en España. Desde entonces, ha seguido vendiendo.
Los accionistas también han percibido una remuneración relevante desde la salida a Bolsa, cercana a los dos euros por acción en dividendos, y la gran beneficiada ha sido Acciona. Una eventual venta permitiría que el grupo se desligara de las elevadas necesidades de inversión que exige el negocio renovable, que superaron los 1.400 M de euros el año pasado, así como de la presión por mantener el grado de inversión (BBB- o superior) en la filial; una misión que ha impulsado numerosas ventas de activos en los últimos meses. A esto se suma que Acciona Energía ya redujo en más de un 90% el dividendo abonado el pasado junio.
La operación por el 100% sentaría las bases para que Acciona concentrara su estrategia en las infraestructuras y las concesiones, actividades que históricamente han definido al grupo.
En el otro lado de la balanza, supondría desprenderse de un negocio que aporta cerca de la mitad del beneficio bruto de explotación (ebitda) consolidado. En cualquier caso, la valoración que se maneja para la operación queda todavía lejos de los más de 14.000 M de euros que llegó a alcanzar Acciona Energía en el verano de 2022, en pleno auge bursátil de las renovables. (Cinco Días, España, 06/11/2026)
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