A 1.200 km de su frontera, Kiev golpea una planta rusa de gas

A 1.200 km de su frontera, Kiev golpea una planta rusa de gas

o.- Es el complejo de Orenburg, en los Urales. También bombardeó un centro satelital cerca de Moscú. La guerra penetra cada vez más en el interior ruso.
Ucrania continúa lanzando bombardeos en lo profundo del territorio ruso para acercar la guerra a la población del país invasor y presionar al Kremlin por una negociación. La última de esas incursiones alcanzó ayer una importante planta de procesamiento de gas natural, a más de 1200 kilómetros de la línea del frente en los Urales, y dos centros clave de comunicaciones satelitales.
La operación formó parte de la campaña aérea de Ucrania, dirigida contra instalaciones energéticas e industrias militares, que se ha intensificado a medida que Kiev desarrolla armas de largo alcance más grandes y mejores para derrotar la invasión total de Rusia, que ya va por su quinto año.
El ataque nocturno alcanzó la Planta de Procesamiento de Gas de Orenburg, que forma parte de un complejo que también alberga la única planta de helio de Rusia, señaló el Estado Mayor General en un comunicado en la aplicación de mensajería Telegram. El ataque provocó un incendio en el complejo, añadió.
Orenburg se encuentra a más de 1.200 kilómetros detrás de la línea del frente que serpentea a lo largo del este y el sur de Ucrania, dijo el Estado mayor ucraniano. La planta es uno de los mayores complejos gasísticos del mundo, según el Estado Mayor General. Produce helio, utilizado en motores de cohetes de combustible líquido y sistemas de guiado, y etano, un componente clave para producir combustible sólido para cohetes y pólvora, entre otras cosas, agregó.
No fue posible verificar de manera independiente el reporte del Estado Mayor de Kiev, y las autoridades rusas no hicieron comentarios de inmediato. El comunicado ucraniano no precisó si el ejército utilizó drones o misiles en el asalto, pero recientemente se han empleado aviones no tripulados para atacar Moscú y San Petersburgo.
Según el Estado Mayor General, los ataques nocturnos también alcanzaron dos centros de comunicaciones satelitales utilizados por el ejército ruso. Uno fue el Centro de Comunicaciones Espaciales de Dubna, cerca de Moscú, que describió como el mayor complejo terrestre de comunicaciones satelitales de Rusia, y el otro estaba en la región de Vladimir, al este de la capital rusa.
Ucrania también sigue golpeando la vital península de Crimea, anexionada ilegalmente por Rusia. Los bombardeos tienen el objetivo de interrumpir sus líneas de suministro y aislarla del resto del territorio. Los ataques nocturnos con drones dejaron sin electricidad a Sebastopol, según manifestó el miércoles Mikhail Razvozhayev, el gobernador de la ciudad impuesto por Moscú.
Ucrania intenta además atacar la red eléctrica de la península en pleno auge de la temporada turística de verano. Kiev espera que la campaña avergüence al presidente ruso, Vladímir Putin, y aumente la presión pública sobre él para que ponga fin a la guerra, según analistas occidentales.
Crimea se ubica en una posición estratégica en el mar Negro. Cuenta con bases navales y también proporciona una importante línea de suministro a las fuerzas rusas dentro de Ucrania. El Servicio de Seguridad de Ucrania informó el miércoles que atacó dos aeródromos militares y destruyó sistemas de misiles en Crimea.
Los nuevos bombardeos tienen lugar mientras los líderes de Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Polonia se reunían ayer para preparar la cumbre de la OTAN en julio próximo y tratar un eventual diálogo con Rusia para poner fin a la guerra en Ucrania, en medio de nuevas desavenencias con el presidente de EE.UU.
Donald Trump volvió ayer a acusar a algunos aliados europeos de no ayudar en la guerra con Irán.
El canciller alemán, Friedrich Merz, recibió al presidente francés, Emmanuel Macron; los primeros ministros del Reino Unido, Keir Starmer, y de Italia, Giorgia Meloni, y al jefe del Ejecutivo polaco, Donald Tusk, en la Cancillería, donde mantuvieron una sesión de trabajo a la que se sumó desde Washington el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
El encuentro de los cinco líderes tiene asimismo lugar en un momento en el que Europa debate quién debe representar a la Unión Europea (UE) en una eventual negociación entre Ucrania y Rusia.
Alemania ha asegurado que no excluye a nadie, pero sí cree que Berlín debe, junto con “los Estados miembros de la UE más grandes”, asumir “una cierta responsabilidad de liderazgo”. Roma, por su parte, y también otros líderes europeos, consideran que debe haber un solo enviado europeo en la mesa con Moscú. (Clarín, Buenos Aires, 25/06/2026)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *