Vaca Muerta: arrancó la primera obra de infraestructura privada
o.- (Santiago Spaltro) Las constructoras Techint y Sacde iniciaron esta semana el proceso de soldadura automática de los caños del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que permitirá que la Argentina alcance exportaciones de petróleo crudo de la formación neuquina a través de Río Negro por más de u$s 12.500 M al año. Se trata de la primera obra de infraestructura de gran escala que construirá el sector privado, con un Estado decidido a no hacer más obra pública.
El VMOS demandará u$s 3.000 M y el proyecto ya accedió a los beneficios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), con menor alícuota de impuesto a las Ganancias, acceso garantizado a los dólares y seguridad jurídica por 30 años, entre otras ventajas diferenciales.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, estuvo en las cercanías de la localidad de Chelforó, Río Negro, en el inicio de las soldaduras automáticas, que es la misma técnica que utilizaron ambas constructoras -de Paolo Rocca y Marcelo Mindlin- en 2023 para hacer el ex Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK, hoy llamado “Gasoducto Perito Francisco Pascasio Moreno”) en tiempo récord y dar vuelta la balanza comercial energética, del déficit al superávit.
Allí, Marín señaló: “El VMOS es estratégico para el país y es una muestra de que los privados podemos financiar y construir este tipo de infraestructura y generar valor para la Argentina”.
Es que, además de YPF (que tiene 51% de participación estatal), la sociedad VMOS está conformada por las petroleras locales Pan American Energy (PAE), Vista, Pampa Energía, Pluspetrol y las multinacionales Shell y Chevron, que son las principales productoras de shale oil en Vaca Muerta.
Entre todas están negociando un préstamo sindicado por u$s 1.700 M con los bancos internacionales Citi, Deutsche Bank, Itaú, JP Morgan y Santander. Será el primer crédito de este monto que financiarán desde el exterior para un proyecto argentino en los últimos años. Las compañías también buscarán unos u$s 400 M con emisiones de deuda en el mercado local y pondrán u$s 900 M de capital propio.
Se espera que el nuevo oleoducto destrabe los cuellos de botella en la infraestructura de evacuación de petróleo desde Neuquén -donde también están Oleoductos del Valle (Oldelval) y el Oleoducto Trasandino (OTASA)- y esté en operación comercial a partir del cuarto trimestre de 2026, con una capacidad de transporte de 180.000 barriles por día (bpd). Esa cifra trepará hasta 550.000 bpd en 2027 y habrá nuevas ampliaciones los siguientes años, hasta 1Mb/d. (Clarín, Buenos Aires, 29/05/2025)
