La minería ya emplea a 100.000 personas y es uno de los sectores que más crece en puestos de trabajo
o.- El crecimiento sostenido de la actividad minera en distintas provincias argentinas comenzó a reflejarse con fuerza en el mercado laboral. El sector ya emplea a más de 100.000 personas entre puestos directos e indirectos y se consolidó como uno de los principales generadores de empleo formal y calificado, con salarios por encima del promedio y fuerte impacto en las economías regionales. A modo de comparación la industria automotriz en su conjunto emplea a 73.000 personas.
Las exportaciones mineras alcanzaron los US$ 5.389 millones exportados en 11 meses de 2025, lo que implica un salto del 29,6% interanual), con saldo comercial estructuralmente superavitario. En una mirada más global, eso representa casi el 7% de las exportaciones del país y existe una proyeción de que estas trepen por encima de los US$ 6.000 este año.
Al mismo tiempo, el avance de proyectos de litio, cobre, oro y cal impulsó una demanda creciente de perfiles técnicos, profesionales y operativos, al mismo tiempo que disparó el interés por estudiar carreras vinculadas a la actividad. En provincias como San Juan, Salta y Río Negro, universidades, institutos técnicos y organismos públicos registran récords de inscripciones en carreras mineras, tecnicaturas y diplomaturas.
En San Juan, la Universidad Nacional marcó un hito en la carrera de Ingeniería en Minas. Para el ciclo lectivo 2026, la cantidad de ingresantes pasó de 50 a 150 estudiantes, un aumento del 200% que refleja el cambio de expectativas laborales en la región. El crecimiento también se observa en tecnicaturas vinculadas a operaciones de mina y procesamiento de minerales, con modalidades a distancia y aulas híbridas en departamentos estratégicos de la provincia.
La expansión académica acompaña un escenario de mayor inversión minera, potenciado por la adhesión provincial al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que busca acelerar proyectos de gran escala y fortalecer el entramado productivo local.
En Salta, la puesta en marcha de plantas de litio, la operación de la mina de oro Lindero y el desarrollo de proyectos de cobre posicionaron a la provincia como uno de los polos mineros del país. Frente a este escenario, universidades públicas y privadas ampliaron su oferta de formación en áreas vinculadas a minería, logística, ambiente, seguridad e ingeniería.
Río Negro también muestra una dinámica creciente en materia de capacitación. La Diplomatura en Sustentabilidad Minera alcanzó 541 inscriptos, un número récord que obligó a abrir dos cohortes. La propuesta apunta a formar profesionales y técnicos con herramientas para analizar el impacto económico, productivo y ambiental de la actividad.
El interés por la minería se refleja además en iniciativas orientadas a ampliar la participación femenina. En San Juan, el proyecto “La Minería es Mujer”, impulsado desde una escuela técnica, busca promover la inserción de mujeres en roles operativos y de gestión.
El aumento del empleo y de la formación especializada marca un cambio estructural. La minería se consolida como un sector generador de trabajo calificado, conocimiento y desarrollo regional, en un contexto donde la inserción laboral se volvió una de las principales preocupaciones económicas. (Clarín, Buenos Aires)
