COP28

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Los principales puntos del acuerdo alcanzado en la COP28
o.- (Telam) Por primera vez, la Conferencia de las Partes logró un documento que llama a que el mundo haga una “transición” para abandonar los combustibles fósiles.
La Conferencia de las Partes (COP28) sobre el cambio climático de la ONU culminó este miércoles en Dubai con un acuerdo en el que por primera vez llama a que el mundo haga una “transición” para abandonar los combustibles fósiles.
Principales puntos del acuerdo:
Combustibles fósiles
El texto señala que la comunidad internacional “reconoce la necesidad de profundas, rápidas y duraderas reducciones de gases de efecto invernadero”, y para ello “pide a las partes que contribuyan” con una lista de acciones climáticas, “de acuerdo a sus circunstancias nacionales”.
La primera acción es “triplicar la capacidad energética renovable” y “duplicar la eficiencia energética media” de aquí a 2030.
Luego, “acelerar los esfuerzos para reducir progresivamente el carbón sin medidas de reducción”, acelerar el uso de “combustibles con cero o bajas emisiones” y “efectuar una transición de los combustibles fósiles (…) de una manera justa, ordenada y equitativa”.
Ello debe acelerarse “en esta década crucial para alcanzar la neutralidad de carbono en 2050”, es decir, que las emisiones sean totalmente iguales a las medidas de compensación.
Balance anual de medidas
Los participantes decidieron igualmente pedir a la ONU la organización de un “diálogo anual” para analizar el cumplimiento de las metas establecidas para combatir el cambio climático. Esto será a partir de junio 2024, en lugar de esperar ocho años para hacer un balance como ocurrió ahora.
Metas de Adaptación Global
Hace dos años los países firmantes del Acuerdo de París de 2015 decidieron lanzar un programa especial, las Metas de Adaptación Global al cambio climático.
En la reunión de Dubai acordaron que “para 2030 todas las Partes habrán realizado evaluaciones actualizadas de los peligros climáticos, los impactos del cambio climático y la exposición a riesgos y vulnerabilidades”.
De aquí a 2027, los países deben haber establecido “sistemas de alerta temprana contra riesgos múltiples, servicios de información para la reducción de riesgos y observación sistemática” del cambio climático.
“Para 2030 todas las Partes habrán avanzado en la implementación de sus planes, políticas y estrategias nacionales de adaptación”, añade el texto, según recogió la agencia de noticias AFP.
Daños y pérdidas
Al inicio de la conferencia, las partes decidieron la “operacionalización” de un Fondo de Pérdidas y Daños del cambio climático para los países más vulnerables, inicialmente creado bajo la égida del Banco Mundial. El fondo debería empezar a funcionar en 2024 para compensar a los países que más sufren los efectos del cambio climático, pese a que son los que menos emisiones generan.
Azerbaiyán y Brasil, próximas sedes
Azerbaiyán organizará la Conferencia de Partes (COP29) del año que viene, y la COP30 tendrá lugar en dos años en Brasil, que ya confirmó que se celebrará en la región amazónica, en Belén. (El Pregón Energético, 14/12/2023)

 

América Latina sigue con su apuesta a los hidrocarburos

o.- (Matías Avramow) La Conferencia del Clima cerró ayer con una conclusión histórica y varias dudas detrás de ella. Por primera vez en 30 años se reconoció la necesidad de abandonar todos los combustibles fósiles para cumplir con los Acuerdos de París y no superar los 1,5°C de aumento de temperatura a nivel global. Sin embargo, en la letra chica hubo varios puntos que terminaron en zonas ambiguas y sujetas a interpretación.
El acuerdo logrado en la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Unfccc, por sus siglas en inglés) insta a todos los países a hacer un rápido recambio de los sistemas energéticos de forma justa y ordenada.
Este año, a pesar de que hay miles de discusiones paralelas, el eje del debate giró en torno al balance mundial, que se refiere a una evaluación de la acción climática desempeñada por los más de 190 países que firmaron el Acuerdo de París en 2015. Y en el centro de la discusión, fue el qué hacer con los combustibles fósiles el tema que más conflicto generó, y por lo que el cierre de la cumbre tardó un día más de lo esperado.
Para América Latina, esta discusión puso una línea entre dos planteamientos dispares hablando de acción climática. La primera, plantea mayores ambiciones y una transición energética más acelerada. Y la segunda, además de invertir en conservación de la naturaleza y transición energética, busca aún invertir en el desarrollo de combustibles fósiles como el gas y el petróleo.
Durante la COP28, el país latinoamericano que se destacó más en cuanto ambición para la descarbonización fue Colombia, que durante la semana pasada se sumó a un tratado de no proliferación de los combustibles fósiles y publicó un portafolio para dejar atrás la dependencia de los fósiles, aun cuando hoy en día, el petróleo y el carbón representan entre un 50 y 60% de la balanza económica.
Para el argentino Enrique Maurtua, la región tiene muchas oportunidades para la transición energética y hay países que ya lo aprovecharon. Él es asesor senior Independent Global Stocktake para América Latina, y explica que “la transición energética de Chile en seis años ha logrado incrementar sustancialmente la cantidad de renovables. Uruguay en un periodo corto también logró lo mismo. El desafío está en los países que son productores”.
Dependencia
En la región son varios los países que dependen sobre todo de la hidroelectricidad como fuente para nutrir su matriz eléctrica. Excluyendo el transporte –en el que aún dominan los combustibles fósiles– naciones como Paraguay, Honduras o Costa Rica dependen la mitad o menos de fuentes de energía como la combustión de gas, carbón o petróleo. Sin embargo, también hay grandes productores hidrocarburíferos como México y cada vez más Argentina, dependientes incuestionables de los hidrocarburos. tanto para consumo interno como para generación de divisas.
En esa lista de países productores, el que va a la cabeza es Brasil que ha crecido de manera exorbitante en la producción de petróleo y gas offshore… y pretende seguir creciendo.
El caso argentino es de menor escala, pero dentro del país, la industria hidrocarburífera no convencional también juega un rol estratégico en la economía, especialmente en la producción de gas. Entre el gas (52%) y la nafta (33%) la matriz energética en el país se compone casi en su totalidad de hidrocarburos. Según un estudio del Natural Resource Governance Institute (NRGI), Argentina produce sólo un 0,03% de la producción total de petróleo. Sin embargo, tiene intención de expansión, especialmente en los sectores de upstream –extracción– y midstream –transporte–.
Y aunque países en vías de desarrollo tienen mayores concesiones para la reducción de emisiones –por su participación global a las mismas y por el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas– para la organización ambientalista, 350.org, más que coartar la expansión hidrocarburífera en la región, el documento publicado ayer da pie a una continuidad de los fósiles en la región.
Para varias organizaciones, es necesario plantear una ruta clara en la región para incrementar la cantidad de energías renovables. (La Nación, Buenos Aires, 14/12/2023)

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