Santa Cruz: Sin Compre y Empleo local, no hay futuro para la minería.
o.- El presidente de la Cámara de Proveedores y Servicios Mineros de Santa Cruz (CAPROMISA), Amadeo Gravino, compartió en LinkedIn una reflexión sobre la importancia del empleo y/o compre local para la provincia buscando el “arraigo en el territorio” para que la provincia en este caso santacruceña no quede vacía de “capacidades, proveedores y mano de obra calificada”.
Durante años, la participación de las pymes y los trabajadores santacruceños en la actividad minera fue limitada. La ausencia de políticas sostenidas destinadas a incrementar el compre y el empleo local configuró un modelo donde gran parte de la cadena de valor quedó en manos de actores que no construyeron arraigo en el territorio.
Ese modelo tiene consecuencias.
Con la expansión de la minería en el norte del país, este riesgo deja de ser teórico. En un horizonte de cinco a diez años, si no se produce un cambio profundo en las políticas de compre local y empleo local, Santa Cruz podría enfrentar un proceso de vaciamiento de capacidades, proveedores y mano de obra calificada.
Este escenario no es inevitable.
Todavía estamos a tiempo de dar un giro en la política de compre local y empleo local, y de trabajar para que quienes participan de la actividad minera construyan arraigo real en el territorio.
El momento es ahora y requiere trabajo conjunto de todos los actores que participan en la minería Santacruceña.
De lo contrario, lo que viene podría no ser una crisis inesperada, sino la crónica de una muerte anunciada.
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Santa Cruz: Sin Compre y Empleo local, no hay futuro para la minería.
Durante años, la participación de las pymes y los trabajadores santacruceños en la actividad minera fue limitada. La ausencia de políticas sostenidas destinadas a incrementar el compre y el empleo local configuró un modelo donde gran parte de la cadena de valor quedó en manos de actores que no construyeron arraigo en el territorio.
Ese modelo tiene consecuencias.
Muchos de los proveedores y trabajadores que llegaron desde afuera para participar de la minería en Santa Cruz no desarrollaron un vínculo estructural con la provincia. Siguen la actividad, no el territorio. Cuando aparecen mejores condiciones, continuidad y horizonte en otro lugar, se trasladan.
Con la expansión de la minería en el norte del país, este riesgo deja de ser teórico. En un horizonte de cinco a diez años, si no se produce un cambio profundo en las políticas de compre local y empleo local, Santa Cruz podría enfrentar un proceso de vaciamiento de capacidades, proveedores y mano de obra calificada.
El impacto sobre la economía local es enorme: la actividad minera se estanca, no crece, no genera valor en el territorio y no deja bases sólidas para el desarrollo. Sin arraigo, la minería pierde densidad económica y se vuelve cada vez más frágil desde el punto de vista social y productivo.
No sería un fenómeno nuevo. Ya ocurrió cuando regiones petroleras como Comodoro Rivadavia y el norte de Santa Cruz vieron cómo recursos humanos y empresas migraban hacia Vaca Muerta, en Neuquén, como consecuencia de la falta de una estrategia de desarrollo local.
Este escenario no es inevitable.
Todavía estamos a tiempo de dar un giro en la política de compre local y empleo local, y de trabajar para que quienes participan de la actividad minera construyan arraigo real en el territorio.
El momento es ahora y requiere trabajo conjunto de todos los actores que participan en la minería Santacruceña.
De lo contrario, lo que viene podría no ser una crisis inesperada, sino la crónica de una muerte anunciada. (El Pregón Minero)
