Otro ataque ruso dejó a Kiev sin energía en pleno invierno
o.- Afectó al 70% de la capital con temperaturas de 15° bajo cero. Ucrania teme que nuevos bombardeos agraven la crisis humanitaria que enfrenta. La capital ucraniana afectada por los ataques a las usinas, que agrega un dolor más por el frío.
Un 70 % de Kiev se quedó ayer martes sin electricidad debido a los daños causados en el sistema energético por el ataque masivo con misiles y drones lanzado por Rusia contra infraestructuras del sector de la capital y otras regiones de Ucrania, según dijo a la publicación Kyiv Independent el director ejecutivo de la empresa eléctrica nacional, Ukrenergo, Vitali Zaichenko.
El nuevo bombardeo del Kremlin tiene lugar cuando las temperaturas en la capital ucraniana rondan los 15 grados bajo cero, en un indicio del crudo invierno que se avecina. Las temperaturas mínimas se espera que alcancen los -20 grados centígrados en los próximos días y Ucrania teme que Rusia aproveche esta circunstancia para agravar la crisis humanitaria que ya se vive en Kiev y otras zonas del país.
El jefe de Ukrenergo explicó que el ataque de ayer -en el que Rusia empleó cerca de 300 drones y 25 misiles, algunos de ellos balísticos alcanzó varias subestaciones eléctricas. “Los rusos están intentando dejar sin conexión a la ciudad y obligar a la gente a marcharse fuera (de Kiev)”, declaró Zaichenko.
Según han informado en las últimas horas las autoridades regionales, los tranvías han dejado de funcionar a causa de los cortes de electricidad en la parte de Kiev que queda en la orilla oriental del río Dniéper, que atraviesa la ciudad.
La primera ministra ucraniana, Yulia Sviridenko, ha pedido que empiecen a repartirse generadores de electricidad de gran potencia operados con diésel para restablecer el suministro a algunas viviendas en las zonas afectadas.
La capital ucraniana estuvo durante casi tres días prácticamente sin luz y calefacción debido al bombardeo masivo lanzado por Rusia contra infraestructuras eléctricas y gasísticas el pasado viernes. La situación del suministro ha vuelto a empeorar de forma dramática este martes después de que empezara a mejorar el lunes.
Debido a anteriores bombardeos rusos, Ucrania ya sufría apagones de electricidad programados de varias horas al día antes del ataque del viernes. Los ucranianos enfrentan un pronunciado déficit de ciertos tipos de defensa aérea, y sus fuerzas armadas sólo han podido interceptar siete de los 25 misiles lanzados por Rusia en el ataque de la pasada madrugada.
Ese bombardeo mató a cuatro personas en la región oriental de Járkov, donde se incendió un incendio en un centro postal y los rescatistas ayudaron a los supervivientes con farolas en medio de gélidas temperaturas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que cientos de miles de hogares cerca de Kiev se quedaron sin electricidad.
“El mundo puede responder a este terrorismo ruso con nuevos paquetes de asistencia para Ucrania”, escribió Zelenski en redes sociales. “Rusia debe aprender que el frío no le ayudará a ganar la guerra”, añadió el líder de Kiev. (Clarín, Buenos Aires, 14/01/2026)
