Los chilenos se preparan para desembarcar en la minería de cobre argentina

Los chilenos se preparan para desembarcar en la minería de cobre argentina

o.- (Edwards Gajardo) Hace algunos días el titular del Consejo Minero de Chile, Joaquín Villarino, en un comentario que para muchos tuvo un alto grado de soberbia, dijo que los argentinos “no son buenos en minería”. Más allá de lo picante de la declaración, lo que quiso destacar es que la actividad minera no es soplar y hacer botellas.
El ejecutivo de la entidad que reúne a las mineras más importantes del vecino país, destacó que la minería tiene una serie de complejidades que van mucho más allá de lo difícil que resulta encontrar el mineral. Seguidamente, aseguró que en los proyectos argentinos “van a necesitar que los chilenos crucemos la cordillera y les expliquemos cómo se hace esto”.
Aunque el referente minero trasandino minimizó el impulso de la minería de cobre local, lo real es que en el vecino país hay varios sectores que tienen los ojos puestos sobre algunos proyectos argentinos y anticipaban que buscarán participar de su desarrollo en cuestiones como los servicios mineros. Es el caso de la histórica compañía trasandina Schwager, la cual se reinventó hacia los servicios mineros después de un pasado en las minas de carbón del sur trasandino.
En conversación con la periodista Patricia Marchetti Michels de Diario Financiero, desde la cúpula de la compañía apuntan a duplicar sus ventas y sacar en limpio parte de lo que ha sido su apuesta internacional, en la cual pretenden sumar a la Argentina como uno de sus destinos. La firma ya opera en Perú y México, pero destacó que en el futuro planean presentarse en todas las licitaciones de servicios mineros que hagan las compañías al frente de los proyectos argentinos.
Esa idea choca, en cierta forma, con la posición de muchos actores mineros nacionales, especialmente en San Juan y Salta, donde exigen leyes que aseguren la contratación local ante lo que consideran la amenaza extranjera o de fuera de su provincia. En ese contexto entran los chilenos y -en el caso de San Juan- también las empresas mendocinas que trabajan en el sector de la exploración y los sondajes.
Argentina, un buen destino para los mineros chilenos
El aumento de la demanda por los minerales críticos es el centro de la estrategia de desarrollo de esta compañía, “Tenemos plena conciencia de que los minerales son indispensables para el futuro de la humanidad. Entonces, mirar más allá de Chile es un acto natural”, indica Alex Acosta, general general de Schwager a DF, destacando la internacionalización hacia Perú y México.
Hablando de lo que sucede en el país, dijo que “nos tiene muy contentos lo que pasa con Argentina, hay una definición sistemática por parte del gobierno que hace muy atractivo invertir allá y por eso los grupos económicos relevantes en minería lo están haciendo”.
Respecto a sus planes futuros, indicó: “Estamos siguiendo muy de cerca cómo va evolucionando todo en el momento en que las condiciones lo permitan, nos vamos a presentar a procesos licitatorios allá, sin lugar a dudas. Y seguramente vamos a buscar para esos efectos algún partner en Argentina”.
La idea de un socio local apunta a replicar lo que ha hecho Schwager en Perú, donde aplica un sistema “de ida y vuelta”. Esto significa que aterrizan juntos en el negocio minero peruano, pero también participan juntos en licitaciones en Chile.
Vicuña y el tratado binacional
Pero estas intenciones concretas de una empresa importante en Chile (que alcanza ventas por US$100 millones y espera duplicar ese monto con su expansión internacional), se suman a las palabras de Jack Lundin, presidente del Grupo Lundin, quien manifestó la intención de operar Vicuña considerando una estrecha relación entre sus proyectos en el país y los que tienen en Chile (Candelaria y Caserones) para optimizar recursos y aprovechar, especialmente, la logística que puede proveerse desde el otro lado de la cordillera.
Es más en medio de la controversia que se generó por las declaraciones del CEO de Barrick, Marcelo Álvarez, quien manifestó que el RIGI no es suficiente, destacando la importante falta de infraestructura para el desarrollo minero argentino, algo que quedó reflejado en un informe de la misma Secretaría de Minería de la Nación. En ese contexto, el tratado que existe con Chile aparece como un aliado para Vicuña que puede apelar a estos acuerdos internacionales para poder resolver cuestiones logísticas que -por el momento- no están resultas del todo y que son fundamentales para desarrollar la industria en el país.
Con todos esos elementos sobre la mesa, es altamente probable que el desarrollo minero argentino tenga una alta carga de acento chileno en distintas materias. Eso, sin mencionar la posibilidad de que la chilena Antofagasta PLC, una de las mayores productoras de cobre del mundo, sigue manifestando interés en invertir en Pachón, proyecto que está en manos de Glencore, compañía que está en medio del análisis del negocio minero mundial por una posible fusión con Río Tinto. (mdzol Mendoza)

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