Mendoza y una oportunidad histórica
o.- (Guillermo Mosso) Las palabras del diputado Guillermo Mosso en torno a la media sanción aprobatoria a la Declaración de Impacto Ambiental de PSJ Cobre Mendocino.
La Cámara de Diputados le dio media sanción a la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto PSJ Cobre Mendocino para la etapa de explotación. Una aprobación que acompañé con la convicción de que Mendoza puede dar un paso decisivo hacia una diversificación inteligente de su matriz productiva, sin renunciar a los estándares ambientales y legales que nos distinguen.
Nuestra provincia tiene una matriz diversa, pero hoy está frente a la posibilidad concreta de sumar una industria madre de industrias, con controles estrictos, tecnología de punta y un proceso institucional transparente. Esta oportunidad llega con legitimación democrática, porque el 26 de octubre la política del gobernador Alfredo Cornejo fue plebiscitada y ampliamente ratificada por la ciudadanía, hablando claramente sobre el impulso a la actividad minera.
Institucionalidad, controles y una reforma legal que nos posiciona
En el recinto destaqué algo que considero fundamental: Mendoza se caracteriza por la institucionalidad y la legalidad. Se mencionaron de forma peyorativa reformas legales recientes, pero quiero ser claro: trabajamos en una reforma del Código de Procedimientos Mineros que es de avanzada en el país. Y además, estoy convencido de que Mendoza debe liderar la reforma del Código de Minería de la Nación, un código vetusto, con instituciones arcaicas que no ayudan al desarrollo de la actividad.
El expediente de PSJ Cobre Mendocino llega al recinto después de cumplir cada instancia prevista por la ley. Intervinieron la Fundación de la Universidad Nacional de Córdoba como organismo dictaminador técnico y 16 organismos sectoriales: Irrigación, Hidráulica, Patrimonio, Vialidad Nacional, INAI, Biodiversidad, Áreas Protegidas, Emetur, entre muchos otros. El SEAM -la Comisión Evaluadora Interdisciplinaria Ambiental Minera- también emitió un dictamen que avala el proyecto.
Quiero remarcar además que se cumplió rigurosamente con la participación ciudadana: una audiencia pública récord, con casi 4.000 inscriptos y más de 7.000 ponencias, donde el 67% se expresó a favor. Y también se llevó adelante el proceso de Consulta Libre, Previa e Informada con comunidades de pueblos originarios, según el Convenio 169 de la OIT. Todo esto configura un expediente ajustadísimo a derecho.
En lo estrictamente técnico, es un proyecto nuevo respecto al de 2011. No utiliza ninguna sustancia prohibida por la Ley 7722; incorpora relaves espesados en lugar de diques de cola y cuenta con una toma tirolesa que permite usar solo el agua necesaria sin alterar el caudal del arroyo. Cada medida fue analizada, monitoreada y condicionada con instrucciones ambientales precisas para todas las etapas: antes de la construcción, durante la construcción, la operación y el cierre.
Además, se creó la UGA, la unidad de gestión ambiental, que garantiza monitoreo continuo y dinámico. No se trata de autorizar y mirar para otro lado: habrá mediciones permanentes, monitoreo participativo y exigencias estrictas para el cumplimiento de todas las variables ambientales.
Tecnología, logística y desarrollo: el futuro que puede abrirse para Mendoza
Estamos frente a una oportunidad fenomenal para sectores estratégicos de nuestra economía: la metalmecánica, la industria de la construcción y, sobre todo, la industria tecnológica. La minería 4.0 ya trabaja con sensores, automatización e internet de las cosas. Si tuviéramos hoy los estándares tecnológicos que existen en Perú o Chile, en casos como el derrame en Veladero hubiera actuado un sistema automático: un sensor hubiera detectado la anomalía, otro hubiera cerrado la esclusa y el sistema habría generado alarmas inmediatas. Esa tecnología existe hoy, y proyectos de tamaño medio como este permiten incluso un desarrollo para aplicar innovación desde el primer día.
También expuse un punto central para la comunidad de Uspallata: este proyecto le permitirá contar con una subestación transformadora que mejorará la provisión eléctrica y evitará los cortes permanentes que sufren desde hace años. No es un detalle menor: la infraestructura energética define oportunidades de desarrollo y calidad de vida.
La región cordillerana donde están Los Azules, Altar, Pachón y San Jorge será -lo digo sin eufemismos- el futuro Añelo del cobre. Allí estará el 50% de la producción nacional. Y si sumamos proyectos como José María y Filo del Sol, hablamos de una escala que multiplica por 33 la dimensión de PSJ Cobre Mendocino. Mendoza no puede quedar afuera de esa etapa.
En términos económicos, este proyecto implica USD 560 millones de CapEx y USD 120 millones anuales de Opex durante 16 años, con posibilidad de extenderse hasta 28. El impacto fiscal estimado ronda los USD 1.400 millones, aunque estas cifras pueden incrementarse tras la ingeniería de detalle.
Quiero insistir en algo que suele malinterpretarse: el concentrado de cobre sí tiene valor agregado. Desde la roca en la montaña hasta el concentrado final se captura el 83% del valor total. La refinación agrega apenas un 5%. Decir que no se agrega valor es desconocer cómo funciona la cadena global del cobre.
Por supuesto, también debemos discutir el esquema fiscal nacional. Más del 55% de los impuestos de un proyecto minero se los lleva la Nación. No es la empresa la que “se la lleva toda”: es el Estado nacional. Necesitamos un federalismo fiscal que contemple que los recursos naturales de la cordillera son finitos, a diferencia de los de La Pampa Húmeda, que son renovables, cuentan con las bondades del clima y las lluvias.
Una oportunidad histórica que debemos encarar con responsabilidad
Lo dije en el recinto y lo sostengo aquí: Mendoza está frente a una oportunidad histórica. Podemos diversificar nuestra matriz productiva con una industria que no reemplaza a ninguna de las existentes, pero que impulsa encadenamientos, empleo, proveedores, tecnología y desarrollo local.
No estamos dando un cheque en blanco. Estamos apostando a una actividad regulada, controlada, monitoreada y ajustada a la legalidad. Y lo hacemos con la ciudadanía diciéndonos, con contundencia, que quiere darse la oportunidad de hacer minería como la hacen las provincias vecinas y los países desarrollados.
Soy plenamente consciente de que el desafío recién empieza. Pero creo en la capacidad de Mendoza para liderar este proceso con seriedad, transparencia y visión de futuro. (Memo Mendoza)
