El auge de la minería empuja la demanda y abre un nuevo horizonte para las Estaciones de Servicio
o.- El avance histórico que está logrando la minería en las provincias con recursos metalíferos empieza a generar un impacto altamente positivo en las Estaciones de Servicio y en los canales mayoristas de combustibles. Aunque el abastecimiento directo a las mineras utiliza un combustible específico —el gasoil minero— que no se vende en surtidor, el movimiento económico que genera la actividad está impulsando de manera sostenida el consumo en las bocas de expendio tradicionales.
A diferencia del gasoil que se comercializa en Estaciones de Servicio, el gasoil minero opera con un régimen impositivo especial: se factura con exenciones en tributos como el Impuesto a los Combustibles Líquidos y el impuesto al CO₂, por lo que solo puede ser utilizado en maquinaria que no circula por la vía pública y se vende exclusivamente mediante contratos directos y en grandes volúmenes. Técnicamente es el mismo combustible, pero su tratamiento fiscal y logístico lo vuelve completamente distinto comercialmente. Por eso no genera ventas directas en Estaciones de Servicio.
Aun así, el derrame hacia el sector es contundente. El presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Jujuy, Hugo Moisés, explicó a Surtidores que el dinamismo de la minería “activó a toda la economía regional y generó un incremento muy marcado del consumo en Estaciones de Servicio por parte de proveedores, transportistas, contratistas y todo el ecosistema satelital que se mueve alrededor de los proyectos”.
“Si bien el beneficio no es directo, porque el gasoil minero no pasa por surtidor, el crecimiento de la actividad se refleja claramente en nuestras ventas. Por eso desde la Cámara estamos preparando un estudio propio para medir con precisión el impacto real de la actividad minera sobre las Estaciones de Servicio y el canal mayorista”, detalló Moisés.
Desde San Juan, el titular de la cámara local, Miguel Caruso, coincidió en que la minería ya se transformó en un mercado estratégico para el sector energético. “Hoy el proveedor minero es YPF, y Puma quiere entrar a competir en ese segmento. El gasoil minero se vende a granel, no en estaciones, y eso genera un gran desafío de logística y producto. Pero todas las petroleras están apuntando a este mercado con el combo gasoil más lubricantes, lo cual también fortalece el movimiento general del sector”, señaló.
Caruso agregó que en la provincia los proyectos avanzan de manera progresiva, con obras de acceso y desarrollos que comienzan a moverse: “Todo depende del Gobierno y de qué tan atractivo seamos como país. Pero si las mineras realmente anuncian la construcción, las estaciones tenemos que estar preparadas más para atender a los proveedores que a las mineras en sí. Ahí va a estar la verdadera oportunidad”.
Tanto Moisés como Caruso coincidieron en que, aun sin vender el producto específico en el surtidor, la minería ya está impulsando las ventas, ampliando la demanda y abriendo un horizonte de crecimiento firme para todas las Estaciones de Servicio y para el canal mayorista de combustibles. (Surtidores)
