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Gas en garrafas: empresas piden medidas

Gas en garrafas: empresas piden medidas

La Cámara Argentina de Distribuidores de Gas Licuado (CADIGAS) denunció que, “debido a las fuertes pérdidas acumuladas al estar trabajando con márgenes muy inferiores a los necesarios para cubrir los costos de operación, unas 180 empresas pymes se encuentran en estado terminal, empujadas hacia la quiebra”, y alertaron sobre “el riesgo inminente de desabastecimiento de un insumo crítico para 10 millones de personas que viven en zonas vulnerables de todo el país”.
“Representamos a numerosas empresas de capitales nacionales que ya no tenemos resto para sobrevivir, con lo cual está en riesgo el abastecimiento del gas y el empleo de 3.000 personas, debido a la acumulación de deudas, que resultan imposibles de afrontar, sin que el Estado tome cartas en el asunto. La realidad es que por cada garrafa vendida perdemos un tercio de su valor, lo cual resulta absolutamente insostenible”, indicó la entidad en un comunicado.
Según se informó, en los últimos cinco años los costos crecieron 435 %, y solo se trasladó un 140 %. “Adicional a ese fuerte incremento de los costos que tuvimos que padecer en dicho período, este año la situación se agravó por los sobrecostos derivados de las medidas de bioseguridad implementadas en el marco de la Pandemia, aumentando aún más las pérdidas soportadas”, enfatizaron en CADIGAS. (Ambito Financiero, Buenos Aires)

Última actualización en Jueves, 17 Septiembre 2020 12:32

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Distribuidoras de gas en garrafas al borde de la quiebra

Distribuidoras de gas en garrafas al borde de la quiebra

Una 180 pymes reclaman que en los últimos cinco años sus costos crecieron 435%, mientras que sus precios sólo se actualizaron 140 %.
La Cámara Argentina de Distribuidores de Gas Licuado (CADIGAS) denunció que, “debido a las fuertes pérdidas acumuladas al estar trabajando con márgenes muy inferiores a los necesarios para cubrir los costos de operación, unas 180 empresas Pymes se encuentran en estado terminal, empujadas hacia la quiebra”, con lo cual alertan a la población sobre “el riesgo inminente de desabastecimiento de un insumo crítico para 10 millones de personas que viven en zonas vulnerables de todo el país”.
“Representamos a numerosas empresas de capitales nacionales que ya no tenemos resto para sobrevivir, con lo cual está en riesgo el abastecimiento del gas y el empleo de 3000 personas, debido a la acumulación de deudas, que resultan imposibles de afrontar, sin que el Estado tome cartas en el asunto. La realidad es que por cada garrafa vendida perdemos un tercio de su valor, lo cual resulta absolutamente insostenible”, indicó la entidad.
“En los últimos cinco años los costos crecieron 435%, mientras que sólo pudimos trasladar una actualización del 140%. La inflación nos carcome y la pérdida acumulada en el tiempo destruyó no solo la rentabilidad sino la posibilidad de mantenernos en pie ya que estamos muy cerca de la quiebra, por lo que el sector va hacia la extinción”, explicaron en la Cámara.
"Adicional a ese fuerte incremento de los costos que tuvimos que padecer en dicho período, este año la situación se agravó por los sobrecostos derivados de las medidas de bioseguridad implementadas en el marco de la Pandemia, aumentando aún más las pérdidas soportadas”, enfatizaron en CADIGAS
“Elevamos nuestra voz con un legítimo reclamo, en la última esperanza de ser escuchados por las nuevas autoridades de la Secretaría de Energía recientemente designadas, remarcó CADIGAS, dado que en el pasado hemos acercado diversas soluciones no pudiendo al presente conseguir algún resultado para aliviar la angustiante situación del sector, donde los distribuidores están al borde del colapso operativo. Tenemos un problema y también queremos llevar herramientas para resolverlo”. (BAE, Buenos Aires)

Última actualización en Jueves, 17 Septiembre 2020 12:32

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Petroleros: la conciliacion tendra capitulo 2

Petroleros: la conciliación tendrá capítulo 2

La conciliación obligatoria para todos los gremios petroleros del país tendrá un nuevo capítulo, luego de la primera ronda de negociaciones que se realizó esta tarde bajo la órbita del ministerio de Trabajo de la Nación.
Las partes llegaban hoy a un nuevo ámbito de diálogo, luego de la convocatoria surgida sobre el final de la semana pasada, que logró poner freno a posibles medidas de fuerza en áreas productoras de Vaca Muerta, algo que había quedado latente después una negociación previa entre las petroleras y los sindicatos de la Cuenca Neuquina.
Según informó extraoficialmente el Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa, en el encuentro de hoy hubo una situación menos tensa.
Sin embargo, no hubo propuesta alguna de las empresas petroleras: los gremios con incidencia en Vaca Muerta reclaman una actualización salarial del 16,5%. Se desprende del acuerdo salarial que alcanzaron en el 2019. Plantean que se dispare una cláusula que implica una variación salarial atada a la inflación oficial desde entonces.
Los gremios la pusieron el reclamo sobre la mesa ante el pedido de mayor productividad que vienen realizando la petroleras, una condición sin la que no creen factible volver a niveles de actividad previos a los de la pandemia, una vez que haya condiciones en el mercado local, caracterizado por la caída de la demanda interna de crudo y la crisis de mercado y precios del gas en Argentina.
Como telón de fondo están miles de puesto de trabajo. YPF y el gremio de base firmaron un preacuerdo de reactivación, con distintos ajustes en los costos laborales, que permitiría incorporar paulatinamente a estos operarios a sus tareas en los yacimientos y bases.
Luego de la entrada en el tramo más duro de la cuarentena, unos 17 mil trabajadores quedaron en sus viviendas cobrando una proporción de su sueldo. Los gremios rubricaron dos acuerdos para sostener los empleos con los sueldos diezmados, en el actual contexto de crisis.
El último de ellos quedó sin efecto el 31 de agosto pasado. Desde entonces, ambas partes entraron un tira y afloje en el que también se juega en buena medida cómo serán las condiciones en el principal desarrollo energético del país en los próximos meses. (La Mañana, Neuquén)

Última actualización en Jueves, 17 Septiembre 2020 12:31

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Robo de petroleo. Un camino marcado por drones y una explosion llevo hacia la banda

Robo de petróleo. Un camino marcado por drones y una explosión llevó hacia la banda

La investigación que puso al descubierto la aceitada logística de una organización criminal comenzó como una causa de delitos ambientales por un derrame de residuos tóxicos. El plan parecía perfecto. Un campo alquilado, un piletón en la tierra, una conexión ilegal subterránea que se comunicaba con el oleoducto, el robo de crudo y el ir y venir de camiones cisterna que se llevaban el petróleo que, después de ser refinado en destilerías ilegales, era vendido en estaciones de “servicio sin bandera” y a productores.
Así, según explicaron a La Nación fuentes con acceso a la investigación, operaba “la banda del crudo”. El piletón y la conexión ilegal fueron descubiertos el 25 de enero de 2019 por personal de la policía bonaerense en un campo en Punta Alta, a tan solo 700 metros de uno de los tramos del oleoducto de YPF que transporta crudo desde Bahía Blanca hasta la refinería más grande de la empresa estatal, en Ensenada.
En diciembre de 2019, según las fuentes consultadas, hubo otro hallazgo similar en la localidad de Médanos. “En este caso, el ataque era al ducto que transporta crudo desde Neuquén hasta Puerto Rosales, en el sur de la provincia de Buenos Aires, y que opera la empresa Oleoductos del Valle SA (Oldelval). La pileta era tres veces más grande que la que fue detectada en el campo de Punta Alta y se comunicaba con el oleoducto de YPF”, agregaron las fuentes consultadas. Si bien aún no se pudo certificar judicialmente, se sospecha que las perforaciones en los ductos de YPF y de Oldelval fueron realizadas por la misma banda que fue desbaratada luego de nueve meses de investigación.
En el denominado Operativo Punzar, culminación de una investigación a cargo de la fiscal federal de Lomas de Zamora Cecilia Incardona, fueron apresados 21 sospechosos. Entre los detenidos por detectives del Departamento Delitos Ambientales de la Policía Federal Argentina (PFA) está uno de los presuntos líderes de la organización criminal, José Luis Olivetto.
El presunto cabecilla de la banda, según fuentes con acceso al expediente, había sido condenado en 2017 a diez años de cárcel por el robo de crudo en Río Negro. Las sucesivas apelaciones de la sentencia llegaron hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La sospecha de los investigadores es que, después de las condenas para Olivetto y otros sospechosos, la banda mudó su base de operaciones al sur de la provincia de Buenos Aires para continuar con el mismo modus operandi.
“Así se instalaron en el campo alquilado en Punta Alta y en Médanos. Primero buscaron una tierra cercana al oleoducto donde construir el pozo para el almacenamiento del crudo, para después hacer una conexión tubular que comunicara el ducto con el piletón”, explicó a la nacion una fuente al tanto de la investigación. El campo que encontraron en Punta Alta les posibilitó que entre el oleoducto de YPF y el piletón hubiese una distancia de tan solo 700 metros.
Descubrimiento y vigilancia
El 25 de enero de 2019, según información oficial, un detective de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Bahía Blanca persiguió al conductor de un camión que le había parecido sospechoso. El uniformado se quedó sin combustible y al observar movimiento en un campo cercano fue a pedir ayuda. En ese momento descubrió el piletón y, poco después, la conexión ilegal.
A partir de ese momento, YPF aumentó los controles aéreos con drones, lo que permitía advertir si cerca del oleoducto había piletones para el depósito de crudo; la empresa también implementó vigilancias terrestres con personal de seguridad privada que tenían como misión detectar punciones en los ductos.
En diciembre pasado, con el cambio de gobierno y al asumir las nuevas autoridades en la empresa estatal, los controles y monitoreos se intensificaron. Según explicaron fuentes oficiales, se hizo un mapeo de los 800 kilómetros del trayecto del oleoducto y se marcaron entre 60 y 70 potenciales lugares que podrían ser utilizados para hacer punciones y robar petróleo.
“YPF intensificó sus procedimientos de vigilancia y control sobre la traza de ductos con vigilancia aérea con drones para descubrir construcciones similares ya realizadas o en proceso de realización. Esto le generó un obstáculo relevante a la banda, ya que la inversión requerida para ese sistema de robo era alta y ya no se justificaba, dado el mayor riesgo de detección que generaba la nueva vigilancia de YPF”, explicaron fuentes de la empresa.
El mismo informante continuó con la explicación de la hipótesis de la compañía: “Se vieron en la obligación de cambiar de modalidad. El nuevo modus operandi consistía en realizar un pozo hasta llegar al ducto, pincharlo, y conectar la válvula a una manguera que descargaba directamente en un camión cisterna estacionado al lado del ducto. Esta modalidad requiere mucha menos inversión, es totalmente flexible y ágil, pero, sin embargo, les impide tener un flujo regular y eficiente, ya que luego de cada extracción se debe dejar enfriar el lugar una semana y puede haber errores”.
Y la equivocación llegó. El 2 de febrero pasado, cuando parte de la banda hacia una punción en Coronel Dorrego, hubo una explosión seguida de un incendio. Uno de los hombres quedó gravemente herido, con el 70% del cuerpo quemado. Murió 48 horas después. “La explosión, además de una víctima, dejó dos puntas para avanzar sobre la banda: las conexiones del operario muerto y la chapa patente del camión encontrado en la escena de los hechos”, recordó una fuente.
En una de las comunicaciones interceptadas por la Justicia, uno de los sospechosos se refería a la “obligación” de ayudar económicamente a la familia de la víctima de la explosión. De a poco, fueron, los detectives policiales y judiciales armaron el rompecabezas de la banda.
Además, en las vigilancias terrestres, YPF descubrió tres pozos en distintos puntos cercanos al oleoducto. “Fue en Chillar, una localidad cercana a Olavarría. El pozo se encontraba en uno de los puntos calientes identificados, por eso fue descubierto, a pesar de que estaba prolijamente camuflado. Sobre la zona se encontró ropa de trabajo de una empresa contratista de la industria petrolera de la zona de Neuquén”, explicaron fuentes con acceso a la investigación.
La ropa de trabajo hallada en el pozo tenía dos letras. Al cabo de una investigación sumaria se determinó que eran las dos últimas letras del apellido de un operario. Era otra pieza clave en el rompecabezas.
En los próximos días, el juez federal Juan Pablo Auge deberá definir la situación de los detenidos y de los imputados. La causa está radicada en Lomas de Zamora porque comenzó con la investigación de la presunta contaminación mediante el desecho de residuos combustibles a la altura del asentamiento El Pueblito, situado en Puente Alsina, partido de Lanús. Así se descubrió el funcionamiento de una destilería clandestina que habría arrojado sustancias tóxicas al Riachuelo.
La denuncia contra esta instalación ilegal habría marcado el inicio de la investigación que derivó en los 39 allanamientos y las detenciones de 21 supuestos integrantes de la banda que obtuvo más de cinco millones de dólares por año con el robo de petróleo, la destilación del crudo y posterior venta como combustible adulterado. (La Nación, Buenos Aires)

Última actualización en Jueves, 17 Septiembre 2020 12:31

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La paritaria petrolera pone en jaque a las pequeñas empresas

La paritaria petrolera pone en jaque a las pequeñas empresas

(Por Matías Del Pozzi). ¿Cuánto tiempo más se puede estar sin actividad? Esa es la pregunta que se hacen las pequeñas y medianas empresas de la industria hidrocarburífera de la región nucleadas en la Cámara Empresarial de la Industria Petrolera y Afines (Ceipa). La situación de las pymes es crítica hace rato, pero ahora temen que, si los gremios petroleros logran un aumento salarial, el agua los termine de tapar.
Si hay algo que coinciden los gremios del sector y las cámaras que nuclean pymes petroleras en Neuquén es que a medida que pasa el tiempo y la actividad no repunta, el escenario para el corto plazo es peor.
“A las empresas les están empezando a llegar las fechas donde tienen que comenzar a pagar los créditos que tomaron para cubrir los gastos fijos en el arranque de la pandemia. Se están solicitando prórrogas para los vencimientos de los pagos, pero no hay mucho margen”, detalló el representante de Relaciones Institucionales de la Ceipa, Gonzalo Echegaray, en diálogo con Energía On.
La preocupación por el tema salarial se explica principalmente por una cuestión de plazos. Primero hay que tener en cuenta que sería retroactivos a marzo y segundo que desde que se homologa hasta que las empresas lo empiezan a incluir en los contratos pasan unos 2 o 3 meses.
Esto sucede para las empresas que tienen contratos fijados con las operadoras en los que está estipulado una posibilidad de aumentos salariales. En este caso, las pymes no solo tienen que desembolsar más dinero que no tenían contemplado, sino que después tendrán que soportar el costo financiero si solicitaron créditos hasta probablemente noviembre, entre que se homologa y se paga.
Para las otras empresas que no tienen contratos fijos, un aumento significaría un proceso de negociación en aumentos de alquileres, facturas y órdenes de servicio, entre otras, que demandará un costo administrativo adicional.
“Todo esto sucede en un marco donde la restricción de actividad parecía que iba a durar 30, 60, 120 días y ahora todas las previsiones que tenemos, a base a nuestras reuniones con las operadoras, no prevén un aumento de actividad de acá diciembre”, planteó Echegaray.
Hace dos semanas, el CEO de YPF, Sergio Affronti, confirmó que la petrolera se preparaba para levantar dos equipos de perforación en septiembre y el resto de manera paulatina hasta el primer trimestre del 2021. Sin embargo, la subida de equipos quedó empantanadas luego de que fracasaran las negaciones con el gremio que lidera Guillermo Pereyra.
También es cierto que el consumo interno de hidrocarburos sigue fuertemente deprimido por el poco movimiento de vehículos y transporte por lo tampoco YPF necesita aumentar producción. Además, cuentan con unos casi 90 pozos ya perforados en stock, algunos resta fracturarlos y otros simplemente conectarlos.
“El gremio y las operadoras están a la exceptiva de que haya un nuevo Plan Gas y también hay otra discusión de un nuevo barril criollo que haga volver los equipos. La reactivación depende de algo que está en evaluación y lo hemos hablado con Darío Martínez y el gobierno nacional, si no activan hoy, van a tener que importar hidrocarburos en 6 o 7 meses”, concluyó Echegaray.
Por último, hay que tener en cuenta que, durante los primeros meses de pandemia, fueron varias las pymes que acudieron a créditos para pagar salarios con vistas a recuperar la actividad en los siguientes meses. Hoy no solo siguen con demanda baja sino también que ya tienen su cupo crediticio completo y no hay lugar para pedir créditos de nuevo. (Diario Río Negro, Río Negro)

Última actualización en Jueves, 17 Septiembre 2020 12:30

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