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Última actualización en Sábado, 17 Febrero 2018 01:04

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Meilan en la inauguracion de Mining Investment South America 2018

Meilán en la inauguración de Mining Investment South America 2018

 

Ayer, el secretario de Minería de la Nación, Daniel Meilán, expuso en Mining Investment South America 2018, Minería Argentina - Presente y Futuro.

El Pregón Minero, como siempre, estuvo presente en el evento y transmitió en vivo la exposición del Secretario.

El video completo de la exposición de Meilán, se puede ver en nuestro Facebook de Editorial RN.  https://www.facebook.com/editorialRN.com.ar/videos/1628479227237572 (El Pregón Minero, 16/02/18)

 

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Última actualización en Viernes, 16 Febrero 2018 12:12

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La adjudicacion para la construcción de Agua Negra sera a principios de 2019

La adjudicación para la construcción de Agua Negra será a principios de 2019

Así lo expresó el Ministro de Infraestructura de la provincia de San Juan, Julio Ortíz Andino, quien también explicó que están trabajando en la etapa final de la precalificación para terminar el pliego licitatorio.
El ministro de Infraestructura, Julio Ortiz Andino se encuentra en Chile, allí manifestó que el objetivo es adjudicar la obra de construcción del túnel de Agua Negra a principios de 2019.
Mientras se está trabajando en la etapa final de la precalificación para terminar el pliego licitatorio. "Se le ha hecho a uno de los grupos una consulta y estamos esperando una respuesta y si es satisfactoria quedará adentro, de lo contrario quedará afuera", explicó Ortíz Andino.
Está previsto que la primera semana de marzo una comitiva del Gobierno de San Juan desembarque en Chile para reunirse con el Consejo de la Administración. "Seguro será la última reunión con las autoridades actuales de Chile, con quienes queremos ver si podemos dejar terminado el proceso de precalificación", dijo el funcionario sanjuanino.
Por otro lado, el otro proceso importante es la culminación del pliego para la licitación, para lo que están trabajando con un comité de expertos internacionales, pero aún quedan por lo menos dos meses más de trabajo. "No hubo cambios de diseño, ni valores. Simplemente se tienen que acordar temas que cuando llegan a escribirse empiezan a ser complicados. Temas ambientales, impositivos, el tema de la energía llegando a los portales, las exportaciones mismas de los portales. No vamos a decir cuál de los países, pero hay uno que va más adelantado que otro en este tema de las expropiaciones", confesó y reservó el ministro local. (Región Binacional, San Juan8, San Juan, 15/02/18)

Última actualización en Viernes, 16 Febrero 2018 11:49

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Reclamos por la avanzada en la explotacion de litio. “No comemos baterias”

Reclamos por la avanzada en la explotación de litio. “No comemos baterías”

(Por Darío Aranda) “Oro blanco”, bautizaron al litio, mineral que se utiliza en baterías de celulares, computadoras y autos eléctricos. Científicos, funcionarios, empresarios y periodistas llaman a explotar esa “riqueza natural” presente en las salinas de Jujuy, Salta y Catamarca. Pero no tienen presente que allí viven comunidades indígenas con derechos sobre esos territorios y vecinos que rechazan la minería por sus impactos ambientales y sociales. La explotación dMina-Salar-del-Rincon-Saltae litio forma parte del modelo extractivo, junto a la megaminería metalífera (oro, cobre, plata, plomo, entre otros), agronegocio, petróleo y forestales. Aunque suele publicitarse como “energía limpia”, su extracción implica sobreconsumo de fuentes de agua y uso de químicos contaminantes. l jefe de Gabinete, Marcos Peña, anunció en diciembre pasado que existen 63 proyectos mineros de litio. Según su informe de gestión ante la Cámara de Diputados, Salta cuenta con 29 proyectos, Catamarca y Jujuy tiene trece cada una. Le siguen San Luis (cinco), La Rioja (dos) y Córdoba (uno). “Desde 2010 el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) trabaja en la industrialización y el aprovechamiento del litio. La eliminación de las retenciones a la minería y el reintegro a las exportaciones son medidas que ayudan a potenciar la producción de litio”, destacó Marcos Peña. En Salta avanza la mina Salar de Rincón (de la canadiense Enirgi Group) y el proyecto minero Centenario-Ratones (de la francesa Eramet). En Jujuy funciona la explotación de litio Olaroz, en manos de la australiana Orocobre, junto con Toyota y el gobierno de Jujuy. También está avanzado el proyecto Caucharí de las compañías Sociedad Química y Minera de Chile y de la canadiense Lithium Américas. El gobernador Gerardo Morales viajó la segunda semana de enero a Emiratos Árabes, donde difundió ante empresarios las ventajas que ofrece para la megaminería. Uno de los mayores focos de resistencia se encuentra en las Salinas Grandes (Jujuy y Salta), lugar de vida, trabajo y cultura de los pueblos indígenas Kolla y Atacama. “No comemos baterías. Sin agua no hay vida”, explican desde la Mesa de Pueblos Originarios de la Cuenca de la Laguna Guayatayoc y Salinas Grandes, integrada por 33 comunidades indígenas. Las comunidades brindaron peritajes que confirman la contaminación en la fase de exploración. Destacan la vigencia del Convenio 169 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) y de la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, por los cuales se debe consultar a las comunidades indígenas por cualquier acción que pudieran afectar los territorios indígenas. Las comunidades iniciaron una causa judicial que en 2012 llegó a la Corte Suprema de Justicia, pero el máximo tribunal desoyó los derechos indígenas por cuestiones formales. La causa tramita en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. “Para funcionarios y empresarios las salinas son un simple recurso a explotar y obtener rentabilidad. Para nosotros, pueblos originarios, nuestra salina significa la vida misma”, alertó Clemente Flores, de la Mesa de 33 comunidades. Y advirtió que el Pueblo Kolla y Atacama resistirá cualquier avance extractivo sobre los territorios indígenas. En Catamarca funciona desde hace dos décadas la explotación de litio “Salar del Hombre Muerto”, en Antofagasta de la Sierra, en manos de la empresa estadounidense FMC Lithium. Datos oficiales de la Secretaría de Minería de la Nación reconocen que Catamarca recibe de regalías sólo el 1,6 por ciento de la facturación de la empresa. De cada 100 dólares que FMC Lithium se lleva de litio (recurso no renovable), sólo deja 1,6 dólar. La gobernadora Lucía Corpacci impulsa el llamado “Proyecto Tres Quebradas”, en cercanías a Fiambalá (departamento de Tinogasta), en manos de la empresa Liex (subsidiaria de la canadiense Neo Lithiu). En septiembre de 2016, la Secretaría de Minería de Catamarca le otorgó el permiso de exploración. “Como vecinos no fuimos informados, ni por los organismos provinciales ni locales, ni mucho menos se realizó la audiencia pública que exige la Ley General del Ambiente 25675. La empresa Liex avanza en la zona con los avales de los gobiernos, fuerte apoyo del ejecutivo municipal (intendente Roxana Paulón) y con apoyo de los medios de comunicación”, denunció la Asamblea Fiambalá Despierta. El Proyecto Tres Quebradas abarca 30.000 hectáreas ubicadas en la cuenca de la Salina de la Laguna Verde. Pertenece a zona de la Cordillera de los Andes catamarqueña, en un ambiente glaciar y periglacial. Desde la Asamblea, que integra la organización Pucará (Pueblos Catamarqueños en Resistencia y Autodeterminación), destacan que Fiambalá no es un pueblo minero, sino zona de agricultura, conocida por sus viñedos, y en los últimos años por el turismo (termas, dunas, montañas). Un punto crucial de la minería de litio es el sobreconsumo de agua. Lis Sablé, de la Asamblea de Fiambalá, detalló que el informe de impacto ambiental de Liex carece de estudio hidrogeológico y que fue aprobado sin contar con el inventario de glaciares y ambiente periglaciar, según lo requiere la Ley Nacional 26.639. Empresas y Gobierno prometen cuidado del ambiente, trabajo y desarrollo local. Con dos décadas de experiencia minera (Salar de Hombre Muerto y Minera Alumbrera), la Asamblea Fiambalá Despierta no duda: “No queremos megaminería del litio en nuestro territorio”. (Página 12, Buenos Aires, 16/02/18)

Última actualización en Viernes, 16 Febrero 2018 11:47

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Uranio en Chubut: ¿cuales son los riesgos de la lixiviación in situ que impulsa el Gobierno?

Uranio en Chubut: ¿cuáles son los riesgos de la lixiviación in situ que impulsa el Gobierno?

(Por Roberto Ochandio, Licenciado en Geografía, ex trabajador petrolero de YPF y coautor del libro “Veinte Mitos y Realidades del Fracking” (2014).)
Para extraer uranio el Gobierno impulsa nuevos métodos que incluyen la destrucción intencional de los acuíferos y el riesgo de contaminación radiactiva a perpetuidad de la meseta patagónica.
En su reciente viaje a Rusia el presidente Macri anunció el convenio con firmas rusas para la explotación de uranio en la meseta chubutense usando el método de lixiviación in-situ. Según la propaganda oficial este es un “proceso benigno”, “los acuíferos están perfectamente aislados por estratos impermeables”, “el proceso de extracción culmina después de la restauración a condiciones originales”, y “la emergencia energética nos obliga a tomar este tipo de decisiones”. Nuevamente los voceros del Gobierno ocultan el verdadero impacto de estas explotaciones, esta vez sobre acuíferos activos de la castigada meseta patagónica.
Por un puñado de dólares
Los acuíferos subterráneos almacenan una variedad de metales arrastrados por aluviones que bajan de las montañas. Entre estos metales se encuentra el uranio, un elemento naturalmente radiactivo pero que al estar depositado y encapsulado no presenta riesgos para los seres vivos.
La minería ofrece distintos métodos para extraer el uranio, típicamente minería por galerías, minería a cielo abierto, o este método nuevo en la Argentina llamado lixiviación in-situ.
El proceso consiste en inyectar un producto químico llamado “lixiviante” dentro del acuífero por medio de pozos inyectores. El lixiviante es arrastrado dentro del acuífero donde disuelve el uranio y otros minerales, y luego es bombeado hacia la superficie usando bombas centrífugas por medio de pozos productores. En superficie se separa el uranio y se manda a una planta de procesamiento. El agua cargada de lixiviante, metales pesados, sales y elementos radiactivos, se recicla inyectándola nuevamente, mientras el exceso de agua producida se acumula en piletas de superficie para su decantación y evaporación.

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Diagrama esquemático mostrando dos pozos. Durante la explotación se perforarán cientos de ellos.
Dependiendo del tipo de formación subterránea, de la permeabilidad del acuífero, de las reacciones químicas dentro del acuífero, de la velocidad del proceso de extracción y, sobretodo, de las urgencias económicas de la compañía minera, el lixiviante puede ser ácido (ácido sulfúrico o ácido nítrico) o alcalino (bicarbonato de sodio, bicarbonato de amonio, o también dióxido de carbono), más un oxidante tal como agua oxigenada.
Cualquiera sea el lixiviante elegido, este presenta problemas serios para la integridad del acuífero y la salud de los seres vivos. Los lixiviantes ácidos son más agresivos y diluyen fácilmente todo tipo de minerales incorporando metales pesados al agua que se bombea a la superficie, incluyendo arsénico, selenio, plomo, vanadio y otros. Además de metales pesados también aumenta la disolución de oligoelementos, es decir, los metales necesarios para el funcionamiento de organismos vivos. Estos oligoelementos quedan en el agua del acuífero y se incorporan a los organismos produciendo desbalances y enfermedades.
Por su parte los lixiviantes alcalinos no son tan agresivos pero contribuyen a aumentar la disolución de elementos radiactivos, particularmente radio-226. Cuando llega a la superficie este elemento continúa con su proceso natural de desintegración radiactiva produciendo radón-222. Tanto uno como otro son peligrosos agentes cancerígenos que expondrán a los trabajadores de la mina, a los vecinos del lugar y de las localidades de la costa chubutense a serios riesgos para su salud.
De acuerdo a experiencias internacionales, es imprescindible que el acuífero esté perfectamente encapsulado, en su totalidad, por depósitos sedimentarios impermeables. Sin embargo, debido a la forma irregular de los acuíferos, plegamientos y fallas geológicas, fallas de bombas durante la operación, y roturas de cañerías inevitables al trabajar con elementos corrosivos, es imposible garantizar la operación segura de estos emprendimientos. Esta misma experiencia internacional nos muestra los daños causados y las multas y penalidades sufridas por las compañías mineras ante los incidentes frecuentes en estas operaciones.
El desarrollo de estos proyectos implica la instalación de cientos, o miles, de pozos inyectores y productores. Se inyectarán dentro del acuífero cientos de toneladas de lixiviante durante los 15, 20 o 30 años que dure el proyecto, al cabo del cual el acuífero quedará completamente destruido a perpetuidad. Todo esto en momentos que el mundo entero está padeciendo el agotamiento y contaminación de fuentes tradicionales de agua dulce.
A la destrucción del acuífero se sumará los daños producidos por la planta de procesamiento. El uranio extraído del acuífero deberá ser procesado en superficie para obtener la “torta amarilla” de uranio, es decir el compuesto uranífero que luego se deberá enriquecer en la planta de Pilcaniyeu (cerca de Bariloche), convertirse en dióxido de uranio en la planta de Dioxitek (ahora en Alta Córdoba, luego en Formosa), transportarse a Ezeiza para la producción del combustible nuclear y, finalmente, transportarse a las plantas nucleares para su uso (Atucha y Embalse).
Cada uno de estos procesos implica riesgos graves de contaminación radiactiva, escapes y derrames, y exposición a la población, además de generar residuos radiactivos que se acumularán a perpetuidad dado que no hay manera segura de desactivarlos y limpiarlos.
Peor aún, estos proyectos se realizan sin tener licencia de la población. Todos estos proyectos son rechazados no solo por sus riesgos inminentes, sino también por la certeza de que los funcionarios a cargo no serán responsables de cualquier contaminación y daños resultantes. Un ejemplo claro, a la vista de todos, es el estado en que se encuentran las minas de uranio abandonadas en toda la Argentina.
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) faltó a su responsabilidad de remediar las minas abandonadas dejando así un reguero de contaminación en cada uno de sus proyectos. Para citar algunos ejemplos se puede mencionar a la abandonada mina Los Gigantes, en Córdoba, donde el drenaje ácido de mina termina desembocando en la cuenca del lago San Roque. Por su parte la mina abandonada de Sierra Pintada, a 40 km de San Rafael, Mendoza, descarga sus pestilencias en los ríos Atuel y Diamante. No solo que no se hizo ningún esfuerzo para remediar estas minas, sino que se empeoró su situación al usar estas minas como vertedero de residuos radiactivos provenientes de la planta de conversión química de Dioxitek.
Nuevamente la CNEA trabaja contra los intereses del pueblo argentino al ser partícipe del proyecto planeado por el Gobierno central a espaldas de la población. Durante años lideró programas de exploración de uranio en el Chubut y otras provincias, para ahora entregar esta información al mejor postor.
La zona donde se planea instalar la explotación de uranio está ubicada en el centro de la meseta chubutense, a orillas del río Chubut. Los acuíferos afectados desembocan en este río, el cual llegará cargado de contaminación a las poblaciones que dependen de sus aguas: Los Altares, Las Plumas, 28 de Julio, Dolavon, Gaiman, Trelew, Rawson, Playa Unión y Puerto Madryn. Por su parte la provincia de Río Negro también está amenazada dado que se encontró depósitos de uranio entre Lamarque y Valcheta.
Además de la contaminación radiactiva remanente en piletas de evaporación, diques de cola y desechos industriales, el aire de la zona quedará contaminado con radón y polvo de uranio, los cuales pueden volar cientos de kilómetros y afectar directamente a las poblaciones costeras.
Una vez más, el Gobierno argentino se pone al servicio del capital, aunque esto implique la destrucción de un acuífero, riesgos graves a la salud de las personas y el desplazamiento de las actividades tradicionales de las regiones afectadas.
La pregunta es: ¿hasta cuándo aguantará el pueblo argentino los desmanes, la codicia y la desidia de este gobierno? (Izquierda Diario)

Última actualización en Viernes, 16 Febrero 2018 11:31

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