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"Mientras yo gobierne no habra megamineria"

"Mientras yo gobierne no habrá megaminería"

 El gobernador de Chubut, Mario Das Neves ratificó su voluntad de impedir la explotación minera del suelo chubutense. En defensa de su postura aludió a la defensa del paisaje y el ambiente.
El gobernador del Chubut, Mario Das Neves, reafirmó hoy en Puerto Madryn que "mientras sea gobernador en nuestra Provincia no va a existir megaminería, lo repito y lo llevo adelante", dijo. Además, recordó que "el nuestro es un pueblo que ha elegido vivir con mejor calidad de vida, la gente elije a Chubut no solamente por lo paisajístico sino también por la cuestión ambiental".
Das Neves sostuvo que ello se puede verificar "con cualquier habitante nuevo de la Cordillera. En Lago Puelo se ha instalado mucha gente de Mar del Plata, que no la está pasando bien, y recalan también en Epuyén, El Hoyo, y que lo que buscan es mejor calidad de vida".
Por otro lado, el mandatario remarcó que "desde el punto de vista económico, hay tener en cuenta que la contaminación está ligada también a la miserabilidad de los empresarios de la minería. Porque en otros lugares no existe la contaminación, porque el Estado les exige tecnología de avanzada para no contaminar". Ejemplificó Das Neves que "acá todo lo que hacen les cuesta dos pesos con cincuenta, y se llevan todo" y exhibió como ejemplos de ello lo que "ha pasado en San Juan, Catamarca o Santa Cruz"
"Es un trabajo de 10 o 12 años para después tener una desocupación masiva, la gente desorientada a determinada edad. Porque empiezan a trabajar en las mineras a los 30 años y cuando son echados y tienen 45 años no encuentran trabajo", expresó.
No obstante, insistió Das Neves que "la cuestión ambiental para mí es básica y central, y el agua es prioridad número uno" y concluyó que "por eso tuvimos una reunión con el embajador de Israel, porque ese país tiene como política de Estado todos los años tratar un tema y este año el tema es agua y agricultura".(El Patagónico, Chubut, 06/01/17)

Última actualización en Lunes, 09 Enero 2017 10:53

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Sueños de sal: la cientifica que va tras una utopia energetica

Sueños de sal: la científica que va tras una utopía energética

Palpalá, Jujuy. En la Puna, Victoria Flexer busca desarrollar tecnología para el uso del litio. El parque industrial de esta localidad, ubicado a unos 13 km de San Salvador de Jujuy, parece una postal desvaída de tiempos más prósperos.
Esta ciudad, que actualmente tiene alrededor de 50.000 habitantes, albergó una economía floreciente en torno a lo que alguna vez fue Altos Hornos Zapla, donde se realizó la primera colada de arrabio [paso inicial para producir acero] argentino el 11 de octubre de 1945.
Después de haber sido el símbolo de una industria pujante, en 1989, con la privatización, se inició la decadencia. La sede fue abandonada y sus edificios fueron disolviéndose en el olvido.
Hoy, sin embargo, una joven química argentina está llevando nueva vida a las construcciones derruidas. Dirige la gestación de lo que será un centro de vanguardia regional en la tecnología del litio, que se halla en las salinas provinciales. Su nombre: Victoria Flexer.
Ella es la cara visible de un esfuerzo que reúne a científicos e instituciones de varios puntos del país para ponerse a la cabeza de lo que podría ser una revolución energética.
Además de ser el corazón de las pilas y baterías de teléfonos móviles y computadoras, el litio, el metal más liviano que existe (es el tercer elemento de la tabla periódica y su peso equivale aproximadamente a la mitad del del agua), abre la posibilidad de la masificación de los autos eléctricos.
Después de casi una década trabajando en laboratorios de excelencia de Europa y Australia, se radicó en Jujuy para coordinar el emprendimiento público-privado en el que participan la provincia y la Universidad de Jujuy, el Conicet e Y-TEC, el centro de desarrollo de YPF, investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, y de las universidades nacionales de La Plata y de Córdoba.
En estos días, junto a una enorme columna de enfriamiento que todavía sobresale entre la naturaleza prolífica de las pre-Yungas, se reconstruyen las antiguas edificaciones y se levantan otras nuevas. Pocos de los que la observen recorrer la obra, hablar con los albañiles y revisar cada metro cuadrado de construcción (es bajita, de pelo rubio y ojos celestes) sospecharían la energía y firmeza que emanan de esta auténtica "fierecilla del litio" que, además de desarrollar nuevas líneas de investigación, debe vérselas con contratistas, pelear por fondos que no llegan, entusiasmar a becarios de doctorado para que vayan a radicarse o se queden en la provincia norteña a hacer sus tesis, y articular la tarea académica con proyectos de transferencia para promover una potencial actividad productiva.
Hasta ahora, Victoria se consideraba una porteña de pura cepa. Nacida en Congreso, su vida había transcurrido entre ese barrio, San Cristóbal y Once.
Después de cursar la primaria en una escuela pública, ingresó al Colegio Nacional de Buenos Aires, en cuyos laboratorios descubrió, siendo adolescente, su interés por la ciencia.
"Desde chiquita, lo que quería era preguntar y saber cómo funcionan las cosas -recuerda-. Me gustaba mucho la matemática, pero encontré en la química algo más aplicado, más en contacto con la realidad."
Tras finalizar su doctorado en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, decidió salir a ver cómo se investiga en otras partes del mundo. Se fue con un contrato de un año a un centro de investigación de Burdeos, en el sudoeste de Francia, que terminó extendiéndose a tres años. De allí, a la Universidad de Queensland, en Brisbane, Australia, durante otros dos. Y luego, con una beca María Curie de la Unión Europea, a la ciudad de Gante, a media hora de Bruselas, por dos más.
Formada en electroquímica, la rama de la ciencia que estudia los fenómenos químicos que provocan electricidad y los fenómenos eléctricos que dan lugar a transformaciones químicas (como las reacciones de intercambio de electrones sobre un electrodo, que son la base de las baterías), durante su periplo europeo y australiano comenzó a centrarse en la aplicación de ese conocimiento en biobaterías y bioceldas de combustible.
Para ese entonces, Ernesto Calvo, director del Instituto de Química Física de los Materiales, Medio Ambiente y Energía (Inquimae, de la UBA y el Conicet), que además había sido su director de tesis, le comentó que se estaba armando un boom con el litio.
"Me contó algo que no sabía: que teníamos mucho litio en el país y que se estaba buscando gente que empezara a dedicarse a estos temas -recuerda Victoria-. Aunque no había trabajado en baterías recargables, una de las destrezas que ofrece un doctorado es la capacidad de pasar de un área de estudio a otra."
Fue entonces cuando tomó la decisión de volver. Pero no a Buenos Aires, sino a Jujuy. Había facilidades para científicos formados en el país que quisieran regresar y la sedujo la idea de instalarse en una ciudad más pequeña, y en un área donde todo estuviera por hacerse.
"Siempre me gustaron las actividades al aire libre -explica-. Acá, uno puede salir a hacer trecking todos los fines de semana, tanto en los alrededores de San Salvador como subiendo un poquito más hacia la quebrada [de Humahuaca]. Se puede salir a correr por los cerros, a andar en bicicleta. La naturaleza es de un atractivo indescriptible."
Pero, además de las bellezas naturales, fueron las riquezas ocultas las que la atrajeron hasta esta zona del país. Entre otras, que alrededor del 60 al 80% del litio del planeta se encuentra en yacimientos del triángulo delimitado por el noroeste de la Argentina, el norte de Chile y el sur de Bolivia.
El nuevo oro blanco
En su estado natural, el litio se encuentra en el agua de mar, en ciertas rocas y disuelto en salmueras, el 95% de las que corresponde a cloruro de sodio (sal de mesa). Por ejemplo, las que se encuentran en las salinas, esas enormes llanuras blancas ubicadas en el relieve calcinado de la Puna, a miles de metros de altura. La forma más fácil y económica de extraerlo es por evaporación. Hay alrededor de un gramo de litio por litro de salmuera, es decir, que para obtener una tonelada de litio hay que procesar cientos de miles de metros cúbicos de salmuera.
Uno de los colaboradores de Victoria Flexer en esta epopeya es Javier Elórtegui Palacios, geólogo nacido en La Plata, recibido en la Universidad Nacional de Córdoba y doctorado en la geología de la Puna. "Estas salinas, contrariamente a lo que se cree, no son el resto de un mar que se secó, sino que tienen origen continental -explica-. Se formaron a partir de los ríos que recorren la Puna y que vienen de la zona volcánica. Todas las aguas van al fondo de esos valles que son cuencas sin salida al mar. Cuando llegan a las planicies, se evaporan por la fuerte insolación y depositan su contenido salino. Después, a lo largo de cientos de miles de años, conforman una salina."

Eso exactamente es lo que se observa en el Salar de Olaroz. Está a alrededor de 4200 metros sobre el nivel del mar y a 68 km del paso de Jama, en el límite con Chile. El viento sopla ferozmente sobre el mar blanco y vuela entre cadenas montañosas con una fuerza que impide caminar o cerrar las puertas del auto.

En estos parajes desérticos se encuentra la planta de Sales de Jujuy, un emprendimiento conjunto de capitales chilenos, japoneses y de la provincia de Jujuy, que ya comenzó la extracción de litio.

Algunas comunidades nativas de la zona están preocupadas por la explotación de estos salares y el consumo de agua. "Para nuestra cultura, esto es algo sagrado y único -dice Francisco, sólo se identificó por su nombre, integrante de la comunidad coya de Pozo Colorado, mientras recorre la superficie veteada a bordo de una moderna camioneta como parte de uno de sus recorridos para turistas-. No nos oponemos a la minería, pero queremos que participen las comunidades."

La preocupación también alcanza a los científicos. Según Elórtegui Palacios, se está estudiando cómo evolucionará el sistema estático de las salinas actuales cuando empiecen a movilizarse grandes volúmenes de agua.

"Sobre la base de datos isotópicos que se les pidieron a las empresas, en cuanto comenzaron los experimentos de bombeo, determinamos que el «agua salmuera» es un agua fósil. Lleva entre 10.000 y 15.000 años guardada bajo el salar. Lo que está claro es que uno es un acuífero confinado y los otros, los que consumen las comunidades, son acuíferos libres que tienen una recarga anual. Desde ahí se extrae la denominada «agua industrial» y es ésa el agua sobre la que se puso la lupa al aprobar los proyectos. Se hicieron estudios, simulaciones numéricas y se autorizaron volúmenes que no comprometen la recarga ni las reservas que pueden ser utilizadas por las comunidades. El agua de uso industrial, que tiene una recarga anual o por décadas, que corresponde a lluvias y deshielos, ésa se usa principalmente para el proceso final de lavado de las sales."
Pero si las obras de infraestructura son importantes, más aún lo son los recursos humanos, y en estos meses Flexer reclutó a Lautaro Nicolás Acosta (25), y Valeria Romero (27), ambos ingenieros químicos de la Universidad Nacional de Jujuy, a Celso Baspineiro (32), ingeniero industrial, y a Analía Arias (30), salteña, licenciada en química en la universidad de su provincia. Ya todos están comenzando su doctorado en el Conicet.
Romero intentará desarrollar un método electroquímico para la extracción del litio de la salmuera; Baspineiro se propone investigar la síntesis de electrodos para las baterías litio-aire, que son las que potencialmente tendrían la mayor capacidad de almacenamiento de energía y podrían brindar autonomía para los autos eléctricos; Arias investigará las de litio-azufre, y Acosta estudiará el uso de la electroquímica para la separación de los isótopos del litio que se encuentran en la naturaleza.

La pasión de Victoria es una fuerza que ayuda a superar obstáculos. "Cuando la conocí me pareció muy amable, abierta a mis dudas, a mis inquietudes. Creo que podemos hacer un buen trabajo", dice Baspineiro. "Yo la encontré en un Congreso -agrega Arias-. Me atrapó. Siempre está detrás de nosotros, tratando de guiarnos."

"Es una persona muy comprometida con lo que hace -coincide Acosta-. Por lo que veo, va a ser una directora bastante intensa".

"Siempre está ahí, al pie del cañón-opina Romero-, atenta a lo que necesitemos y a lo que hace falta para avanzar."

Hasta ahora, la Argentina vende el litio a granel. La meta es sumarle tecnología para fabricar y venderlo en productos, como las baterías, lo que puede hacer una enorme diferencia.

"La nafta que uno pone en el auto es casi 100% petróleo destilado con un tratamiento químico -explica Flexer-. En cambio, el litio que requiere una batería es ínfimo. El gran valor de una batería es el know how. Una batería cuesta mucho más de cien veces lo que vale el litio que hay adentro."

Por eso, lo que desvela a Victoria y a su equipo es sumarle valor al litio que ya se extrae de nuestro suelo. "El nuevo centro no va a ser una fábrica -subraya-. Queremos desarrollar nuevas tecnologías o mejoras a tecnologías existentes, que esos avances se patenten y los comercialice una empresa nacional o privada. Y vamos a hacer tanto investigación aplicada como básica, porque para lograr avances tecnológicos también es importante entender cómo funciona la química y la física más fundamental de algunos procesos. Por ejemplo, para hacer que una batería no se descargue tan rápido, uno tiene que entender muy, pero muy bien, cómo funciona."

Calvo, que dio el puntapié inicial al proyecto en 2012, también fue el que pensó en Victoria para que enfrentara el desafío.

"Fue una idea loca -cuenta-. Para crear de la nada un centro de excelencia se necesitaba un líder. Ahí me acordé de Victoria. Siempre había tenido un interés especial en la Puna. Me acuerdo que en el laboratorio a su computadora la llamábamos «Bolivia». Ella tomó el guante y ahora tiene por delante un trabajo arduo. Si todo resulta bien, dentro de diez años habrá allí un centro de nivel mundial. Será un lugar de referencia que hará que la gente se «mate» para poder ir allí a trabajar durante unos meses. Ella tiene un gran empuje personal, tiene claro hacia dónde quiere ir y tiene una gran formación científica. Es una persona que aceptó ir a un lugar donde no hay nada para crearlo todo."

Victoria, por su parte, no se achica: "Nosotros apostamos a jugar en primera. La Universidad Nacional de Jujuy tiene varias carreras de ingeniería que producen anualmente graduados con ganas de trabajar. Antes, muchos de esos chicos se tenían que ir. Yo me eduqué en la escuela y la universidad públicas. Esto me brinda la posibilidad de devolverle un poco al país de todo lo que me dio".(La Nación, Buenos Aires, 08/01/16)

Última actualización en Lunes, 09 Enero 2017 10:52

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Mineras al debe en surelacion con las comunidades

Mineras al debe en surelación con las comunidades

El empeño de la minería nacional por fortalecer su acercamiento con las comunidades no está dando los frutos esperados por el sector. Es más, la industria, que es responsable de 7,7% del Producto Interno Bruto y que hace cinco años busca diseñar una buena forma de relacionamiento para impulsar sus proyectos de inversión, aún tiene muchas tareas por hacer para validar sus operaciones ante las poblaciones aledañas a sus instalaciones.
Eso es lo que dejó en evidencia el primer estudio local que muestra de manera empírica la valoración que hacen las comunidades al aporte social del sector minero. El análisis, que se realizó en junio de 2016 en Sierra Gorda, incluyó 133 entrevistas a habitantes y líderes locales. Esta comuna, ubicada en pleno Desierto de Atacama, está fuertemente ligada a la industria del cobre y en su entorno operan cinco empresas mineras y ocho faenas: Spence (BHP Billiton), Sierra Gorda (KGHM), Centinela (Antofagasta Minerals), Lomas Bayas (Glencore) y Gaby (Codelco).
“A partir del estudio realizado es posible concluir que, en general, las comunidades y líderes locales manifiestan una buena percepción de las mineras ubicadas en Sierra Gorda. Sin embargo, de los hallazgos obtenidos en el estudio se desprende que la inversión social de dichas mineras podría ser más pertinente a las necesidades del territorio y ser mejor comunicada, lo que generaría más oportunidades de un diálogo abierto y transparente”, sentencia el estudio “Visión de la comunidad sobre la inversión social de la minería – Caso Sierra Gorda”, realizado por EY (ex Ernst & Young) y presentado a inicios de diciembre del año pasado junto a Alianza Valor Minero (AVM) en una reunión cerrada, que contó con la presencia de ejecutivos de las principales operaciones que están en Chile y cuyos resultados no dejaron de sorprenderlos.
Pero, pese a esa falta de diálogo franco, en el gobierno reconocen el avance en el proceso que desde 2012 viene diseñando la industria extractiva para acercarse a su entorno. “La minería ha pasado por distintas etapas en cuanto a las relaciones con las comunidades, pasando de una relación casi inexistente, a una muy intensa, debido en gran medida a que las comunidades están más empoderadas y activas, y que tienen mucho que decir cuando un proyecto se instala en su zona”, explica el subsecretario de Minería, Erich Schnake.
Diálogo fluido
Por eso, para el abogado un diálogo fluido y temprano “augura un mayor éxito al instalarse con un proyecto”. Y ahí está el principal problema, pues una de las principales falencias que arroja el informe de EY es que las mineras no recurren a la primera fuente al momento de definir y priorizar la inversión social que esperan realizar.
El estudio evidenció que si bien todas las compañías reconocen como importante relacionarse con las comunidades, solo un tercio de éstas se asegura de considerar las preocupaciones reales de los habitantes de las zonas. De hecho, la mayoría de las veces son las propias compañías quienes deciden el foco de su inversión social.
Entre los temas que preocupan a la comunidad y que ésta considera labor de las compañías mineras, indica el documento, está darle trabajo a la gente de Baquedano y Sierra Gorda (54%), preocuparse de que haya médicos en la posta, ayudar al consultorio para cuidar la salud de la población (19%) y establecer un lugar donde la juventud se pueda entretener (19%), lo que se puede solucionar mediante la entrega de una cancha de patinaje o la instalación de una sala de cine en la zona.
“La definición de la inversión social debería partir de una buena caracterización del problema que se espera abordar, sus causas y efectos. Sin este trabajo, muchas veces nos encontramos con una muy buena solución, pero para otros problemas, con la consecuente frustración de ambas partes”, señala Alejandra Medina, líder de Consultoría en Sostenibilidad de EY Chile.
La recomendación para las compañías, subraya la experta, es conocer de primera fuente las preocupaciones y la visión de futuro que tiene la comunidad. “La identificación y priorización conjunta de los intereses y preocupaciones permitirá mejorar el foco de la inversión social y la relevancia de esta identificación y priorización disminuirá el riesgo de levantar falsas expectativas y le dará legitimidad a la inversión social”, dice.
Para Álvaro García, presidente ejecutivo de Alianza Valor Minero, el problema no es la inexistencia de diálogo con las comunidades, sino que las condiciones en que se está realizando ese acercamiento. “Por lo general, la atención ha estado puesta en la fase misma del diálogo y no en una anterior, que tiene que ver con la generación y habilitación de las condiciones para que este sea efectivo”, indica.
El ex ministro de Estado agrega que el estudio deja en evidencia la falta de “capital social”, condición básica para la efectividad de cualquier proceso de diálogo, dice. “Este estudio viene a confirmar, una vez más, la importancia de contar con procesos de diálogos robustos, que aseguren la representatividad y la habilitación de todos los actores, que se instalen desde las etapas tempranas de los proyectos y cuyo trabajo se oriente al beneficio compartido”, reflexiona.
Para Erich Schnake, avanzar en este punto es uno de los principales desafíos de la industria. A su juicio, “la comunicación tiene que realizarse antes, durante y después de la concreción de los distintos proyectos que impulsará la empresa en la zona”.
Visiones disímiles
Otras de las conclusiones relevantes del estudio es la distinta visión que tienen la comunidad y los dirigentes comunales respecto de las iniciativas de inversión social de las empresas, y en ese ámbito, también se distinguen dificultades en la atribución y/o identificación de quiénes son los desarrolladores de dichos proyectos.
Por ejemplo, el estudio muestra que para los líderes sociales, la principal preocupación que ven en Sierra Gorda es la falta de trabajo (53%) y luego está la contaminación de aire por las operaciones mineras; mientras que para la comunidad, el tema primordial es la contaminación del aire debido a las faenas mineras (69%), seguido de la falta de trabajo y el aumento de la cesantía (63%) y la mala calidad del agua potable (41%).
Esto evidencia, indica García, la necesidad de fortalecer el monitoreo y la evaluación. “Eso es lo que vuelve al diálogo en una conversación permanente. Sin monitoreo y evaluación no hay insumos para un diálogo permanente y sin un diálogo permanente crece la potencialidad de conflicto”, indica.
Para Alejandra Medina, una recomendación en esta materia sería ampliar el alcance del diálogo con la comunidad y tener una retroalimentación permanente con la gente en general y no sólo con los líderes sociales.
En términos de la identificación de las obras, el estudio indica que el desafío para las compañías radica en buscar nuevas estrategias de comunicación con la comunidad, la que debería realizarse antes y después de la ejecución de las iniciativas.
Hasta ahora, las mineras informan su inversión social en forma descriptiva, sin indicación de desempeño. También señala que las firmas realizan una comunicación corporativa anual dirigida al público en general y pocas comunican a la comunidad de forma específica.
Para AVM, esas conclusiones son vitales para el sector y serán incorporadas dentro del programa de Diálogo Permanente para Grandes Proyectos de Inversión, iniciativa en la que ha estado trabajando el equipo que lidera Álvaro García y con el que se pretende asegurar que el beneficio privado y el social pueden conversar entre sí, “contribuyendo al desarrollo del país”, dice García, quien adelanta que este proyecto será lanzado el martes 10 de enero en Antofagasta, ceremonia a la que asistirán los ministros de Minería y Economía, Aurora Williams y Luis Felipe Céspedes. (La Tercera, Chile , 08/01/17)

Última actualización en Lunes, 09 Enero 2017 10:50

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Volumen exportado de cobre aumento 23.3% en noviembre ultimo

Volumen exportado de cobre aumentó 23.3% en noviembre último

 

Perú. En noviembre, el volumen embarcado de cobre aumentó 23.3% respecto a noviembre de 2015 y se ha mantenido en promedio por encima de las 200,000 toneladas métricas (TM) mensuales desde abril de 2016, informó el Banco Central de Reserva (BCR).
En el mes se registró mayores envíos de cobre concentrado por parte de Las Bambas (Chinalco) y Cerro Verde. En el caso de Las Bambas, por el inicio de operaciones a partir de este año y en Cerro Verde por la ampliación de su planta operativa desde inicios de 2016.
Oro
Por su parte, el ente emisor reportó que el volumen exportado de oro se incrementó 10.0% en noviembre del 2016 (43,000 onzas troy) frente a noviembre del año 2015.
“En este mes se observó mayores embarques de Barrick, Buenaventura y de empresas comercializadoras”, precisó. (Andina, Perú, 09/01/17)

Última actualización en Lunes, 09 Enero 2017 10:51

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Baja tension entre Antofagasta Minerals y AES Gener, y firmas se acercan a una solucion por Alto Maipo

Baja tensión entre Antofagasta Minerals y AES Gener, y firmas se acercan a una solución por Alto Maipo

Aunque Antofagasta, el brazo minero del grupo Luksic, enfrentó de todo en 2016 -desde problemas de producción en Chile, la denegación de una licencia minera en Estados Unidos, hasta un conflicto limítrofe con tintes diplomáticos en Cerro Amarillo, Argentina-, el trago más amargo provino de un negocio que no es minero, donde no son controladores y que además está lejos de la zona en que operan. Se trata del proyecto hidroeléctrico Alto Maipo, cercano a Santiago, donde Antofagasta Minerals, a través de Los Pelambres, tiene el 40%, y el resto es de AES Gener: al daño en la imagen pública que ha generado esta obra a la familia Luksic se sumó un aumento en la inversión original de entre u$s 200 M y u$s 400 M, en una iniciativa que originalmente costaba u$s 2.050 M.
Hoy en el conglomerado de origen croata hay más tranquilidad porque los socios de Alto Maipo están muy cerca de una solución. Según conocedores del proceso, la salida consideraría que la minera no ponga más capital para la hidroeléctrica y que el faltante lo supla o la eléctrica o los ocho bancos financistas del proyecto atendiendo a que es muy difícil que un tercero se sume a una obra que lleva prácticamente un 40% de ejecución.
Al respecto, AES Gener señaló que junto a su socio minero, bancos financistas y los principales contratistas del proyecto están determinando exactamente cuánto es el aumento de costos. "Todas las alternativas están abiertas y siendo evaluadas", dijo la eléctrica.
Pero este tema es solo uno de los múltiples flancos abiertos del brazo minero. También hay asuntos pendientes, tanto en Chile como en el extranjero. Aquí repasamos los principales.
Cuando el grupo minero entró al proyecto Alto Maipo, se comprometió a invertir u$s 350 M de capital y un contrato de venta de energía por 20 años, desde 2019, a un precio que hacía viable el proyecto -se menciona en el mercado que la tarifa llega a u$s 90 por megawatts hora (MW/h)- y posibilitaba que los bancos pusieran el capital adicional, de u$s 1.200 M, ya que permite que el proyecto recupere su inversión y pueda pagar los créditos asumidos.
Según conocedores de las tratativas, Antofagasta Minerals (Amsa) ha informado a AES Gener que, más allá de las dificultades de la obra, van a cumplir su compromiso. La firma ya entregó totalmente los u$s 350 M y -sostienen en el sector minero- honrará el contrato de energía. Como consecuencia de ello, el deal implicaría una dilución de la participación de Amsa en Alto Maipo de 40% a alrededor de un 20% de la propiedad.
Según ejecutivos bancarios, al grupo Luksic no les interesa estar en un negocio que no manejan. "Ellos son mineros, no eléctricos, y si tienen que poner recursos para un proyecto, prefieren que sea en minería", resume un ejecutivo del sector. La compañía tiene previstas dos inversiones cuantiosas para los próximos años, como son la optimización de Los Pelambres, que implica u$s 1.000 M, y la planta concentradora de Centinela, que significa u$s 2.700 M, por lo que no pueden destinar más capital a un tercer megaproyecto.
Pero hay otras razones por las que el proyecto no es grato. Según ejecutivos bancarios, hay tensión por los sobrecostos, en especial porque se produjeron en una etapa temprana de ejecución. Además, en la industria creen que hay aspectos que deben mejorarse en Alto Maipo, como la gestión de imagen y reputación del proyecto.
Y es que no hay dos opiniones sobre el negativo impacto que la iniciativa ha tenido sobre la familia Luksic. Los opositores a la hidroeléctrica centraron en Andrónico Luksic, director de la minera y presidente de Quiñenco, sus críticas, y el empresario fue increpado en duros términos en el Congreso por el diputado (RN) Gonzalo Rivas. Ello llevó a que en abril del 2016, Luksic subiera un video a YouTube evidenciando su malestar con el negocio: "Sin lugar a dudas que Alto Maipo ha tenido un tremendo costo para la familia Luksic y para mí en particular".
El episodio no terminó ahí. El primogénito del clan croata se querelló contra Rivas, y aunque la justicia falló en contra del parlamentario, condenándolo a presidio remitido de seis meses y suspensión de cargo, en una visita a los tribunales el empresario recibió un piedrazo.
Otro sinsabor del 2016 vino desde Estados Unidos. El 16 de diciembre pasado, el gobierno federal negó la renovación de dos concesiones mineras a Twin Metals, un proyecto subterráneo de cobre y níquel emplazado en Minnesota. Aunque la iniciativa estaba pensada para desarrollarse durante la próxima década, es muy querida por la familia Luksic, porque implicaba ingresar a la minería en la principal economía mundial y era monitoreada directamente por Andrónico Luksic Lederer, vicepresidente de desarrollo del brazo minero y tercera generación en el negocio.
El rechazo a las dos concesiones mineras federales en la región de Iron Range afecta al 25% del área del proyecto, aunque el impacto en producción es menor.
En todo caso, la compañía estudia acciones legales mientras espera que el gobierno de Donald Trump revierta la decisión de su predecesor Barack Obama. Ejecutivos de la empresa sostienen que estas concesiones fueron mantenidas por más de 50 años sin cuestionamiento por parte del gobierno federal de Estados Unidos, e incluso fueron renovadas dos veces sin objeciones, por lo que algunos en el grupo creen que la decisión tomada por la administración Obama obedeció a la presión de sectores conservacionistas a nivel federal, opositores a la actividad minera, que aprovecharon de actuar antes del cambio de gobierno. De hecho, hacen ver que a nivel local la actividad minera tiene apoyo, porque es parte de la historia de la zona.
Además, Trump es un escéptico del cambio climático y menos susceptible a la presión de grupos conservacionistas, con un foco en la actividad empresarial, sostienen en la industria.
Cerro Amarillo: en marzo declaran ex ejecutivos
Una disputa que marcó el 2016 fue la que enfrentó a Los Pelambres y Glencore por el botadero de Cerro Amarillo, en la provincia argentina de San Juan. La minera chilena operaba bajo la presunción de que esta área era territorio chileno, pero después resultó que era argentino, y correspondía a terrenos de Glencore, que en la zona desarrolla el proyecto Pachón. Por este caso hay dos causas judiciales, una civil y otra penal, en Argentina.
Para Antofagasta, en 2016 también se avanzó en resolver este problema. En diciembre pasado, Los Pelambres comenzó el retiro de Cerro Amarillo de cerca de 570 neumáticos, considerados en Argentina como material peligroso, lo que demorará máximo 90 días.
Sin embargo, para Glencore el conflicto está lejos de terminar. "El juicio continúa en los tribunales trasandinos, pues tanto Glencore como la Provincia de San Juan esperan que Minera Los Pelambres realice no solo el retiro de los neumáticos, sino que también de los más de 50 M de toneladas de escombros y desechos mineros depositados sin ninguna autorización en un terreno que no les pertenece y sobre el cual no tienen derecho alguno", dicen en la compañía suiza.
En Glencore agregan que "siempre hemos estado abiertos al diálogo, al mismo tiempo que hemos sido muy claros en que la única solución viable y legal es la restitución total del terreno a su estado original; es decir, el retiro completo de la escombrera desde nuestra propiedad y la consiguiente remediación del daño medioambiental".
Eso, según el grupo Luksic, tendría un costo de más de u$s 100 M, mientras que la solución que ellos proponen, que es el cierre ambiental de la zona, implica un desembolso de u$s 35 M.
En todo caso, en el marco del proceso judicial, el 19 de diciembre pasado declaró en San Juan, Argentina, el gerente general de Los Pelambres, Robert Mayne Nicholls, y entre el 8 y el 10 de marzo próximo están citados los ex gerentes Alberto Cerda e Ignacio Cruz, así como el presidente de la minera, Francisco Veloso.
Esperan fallo del Ciadi por Reko Diq
Fue definido alguna vez como "el mejor proyecto de cobre en el peor lugar para invertir". Se trata de Reko Diq, un yacimiento minero ubicado en la zona fronteriza de Pakistán con Afganistán, donde el grupo chileno se alió con la canadiense Barrick. La iniciativa naufragó en 2011, cuando el gobierno paquistaní negó los permisos para hacer la obra y las firmas afectadas recurrieron al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi).
Tras varios años de estancamiento, el litigio se reactivó. En 2016 se hicieron las audiencias respectivas en París y Hong Kong, las que, según las compañías, fueron favorables a los inversionistas.
Tal como va el tema, por lo menos en Antofagasta estiman que a más tardar en diciembre del 2017 el tribunal arbitral fallaría este caso a favor de las demandantes, y solo quedaría pendiente el monto de la indemnización.
Los ejecutivos ya pueden entrar a Caimanes
Un aspecto que destacan en el grupo es la "paz social" lograda en el pueblo de Caimanes, en el Valle del Choapa. Tras 10 años de conflicto por el tranque de relaves El Mauro, se logró un acuerdo con la mayoría de los habitantes. Dicha negociación ayudó además a terminar con los juicios que cuestionaban el funcionamiento del tranque.
En Los Pelambres destacan que el mejor clima se nota en cosas muy cotidianas. Hace tres años, los máximos ejecutivos de la minera no podían ni asomarse por el pueblo de Caimanes, pero ahora les es posible transitar por éste sin problemas.
Sin embargo, siguen activos ciertos grupos opositores al proyecto y que, según la empresa, representan el 12%.
Mejor precio del cobre para 2017
Si hay un mejor ánimo en la minera de los Luksic para este 2017, hay razones productivas que lo justifican. En 2015, Antofagasta Plc registró ganancias básicamente por el mejor desempeño de sus filiales no mineras (negocio sanitario y transporte). Pero en 2016 tendrían utilidades mayores debido a que cumplirán su meta de producción anual, que rondaría las 710 mil toneladas de cobre fino, versus 630.300 toneladas en 2015. También redujeron los costos directos (C1 o cash cost ) a menos de u$s 1,20 por libra, y, sorpresivamente, en los últimos meses del año pasado el cobre subió. Antofagasta coincide con otras compañías mineras en que en el mediano plazo el metal rojo tendrá una demanda adicional de 700 mil toneladas anuales a raíz del auge de los autos eléctricos y del uso del cobre en las energías renovables no convencionales. También en el mercado se ve que China tiene un mayor consumo de cobre que el esperado a inicios de año, debido a que su programa de electrificación no se ha detenido.
U$s 350 M es el monto pactado por Antofagasta para invertir en Alto Maipo, los que ya se han entregado en su totalidad.
710 mil toneladas de cobre fino habría producido el brazo minero en 2016, frente a los 630 mil registrados en el ejercicio previo. Aunque el holding Antofagasta PLC tuvo ganancias en 2015, estas fueron impulsadas por el negocio no minero.
U$s 3.700 M en inversión planea el grupo en sus proyectos en Minera Centinela y Los Pelambres.
Antofagasta Minerals tendría ganancias en 2016 debido a que el grupo alcanzó su meta de producción anual, la que rondaría 710 mil toneladas anuales. (Economía y Negocios, Chile, 08/01/17)

Última actualización en Lunes, 09 Enero 2017 10:50

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