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Ciencia para una extraccion sustentable

Ciencia para una extracción sustentable

A diferencia de lo que pasa en otros países como Australia, donde se extrae de la roca, los salares andinos ofrecen la posibilidad de obtener litio de manera relativamente económica, por la vía de la evaporación en grandes piletones a cielo abierto. Sin embargo, este método, que consume millones de litros de agua salada, presenta algunas inquietudes respecto a los cambios que pueda producir en el entorno. Para la joven científica no es correcto hablar de problemas ambientales. En su lugar, plantea una serie de preguntas abiertas que habilitan las tecnologías de extracción actual y cuyo impacto está en vías de estudio. Una de las primeras surge a partir del método de recuperación: “El litio se encuentra presente en una solución concentrada que se llama salmuera y tiene una salinidad 10 veces superior a la del agua del mar”. Esta propiedad, detalla Flexer, en principio no provocaría ningún efecto adverso, dado que no la hace apta para cultivo o consumo humano. “La cuestión es saber si podría llegar a ocurrir que la condición de estrés que se aplica sobre el acuífero de agua salada produzca que el acuífero de agua dulce intente compensar el vaciamiento. En ese caso hay un problema grave porque lo que estoy haciendo es secando o cambiando el nivel de los cursos de agua dulce que en la Puna son claramente escasos.” Mientras se lleva a cabo el monitoreo de los niveles de agua para probar el impacto ambiental, hay otra pregunta relacionada con el agua dulce que se consume en este proceso y su compatibilidad con la vida natural y de las comunidades instaladas alrededor de los yacimientos. “No son volúmenes gigantescos pero en el contexto de una zona desértica cobran una importancia mayor”, señala Flexer. (El Cronista, Buenos Aires, 178/09/18)

Última actualización en Martes, 18 Septiembre 2018 11:24

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Bowmann lamento que el capital social de las charlas informativas sobre mineria «no se estan considerando»

Bowmann lamentó que el capital social de las charlas informativas sobre minería «no se están considerando»

Chubut. El presidente comunal de Telsen, Leonardo Bowmann, habló de la situación actual del tema minero y pidió que se consideren los avances de las jornadas realizadas en localidades de la Meseta, en Puerto Madryn y en Trelew en los últimos meses. Bowmann dijo que con la demora por parte del poder político chubutense en tratar la zonificación minera «no se está considerando el capital social que se logró con las charlas informativas» que se realizaron en localidades de la Meseta, así como en Puerto Madryn y en Trelew.
«El Gobernador siempre nos ha dicho que iba a avanzar con el tema. Y nosotros hemos presentado hasta notas por escrito solicitando que se trate a la brevedad. Y se dijo que sí, pero luego hubo idas y vueltas», lamentó Bowman en declaraciones radiales.
El presidente comunal mencionó las actividades informativas que, bajo el nombre de Jornadas sobre el Desarrollo Productivo de la Meseta, se llevaron adelante en Puerto Madryn, en Trelew, en Gan Gan, en Telsen, en Paso de Indios y en Gastre, y en la que participaron cientos de vecinos que pudieron conocer distintos aspectos de la actividad minera, con la presencia incluso de especialistas de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), de la Cámara de Proveedores y Empresarios Mineros (CAPEM) del Chubut y del Colegio Argentino de Ingenieros de Minas (CADIM), entre otros.
«Si bien las actividades que realizamos fueron por motivación propia, el Gobernador siempre estuvo en conocimiento, y parte de su Gabinete participó. Y hoy es un tema muy complejo porque en realidad no se está considerando el capital social que se logró con las charlas informativas, y la verdad es que ahora se pone en riesgo», sostuvo Bowmann.
El proyecto de zonificación, impulsado por los propios jefes comunales de la Meseta, fue presentado como anteproyecto a fines de marzo en la Legislatura, donde pocas semanas después tomó estado parlamentario a partir de la presentación del proyecto por parte del diputado Alfredo Di Filippo.
Sin embargo aún se espera el tratamiento, al tiempo que también se aguarda una definición del gobernador Arcioni.
Cabe recordar, en este sentido, que el mandatario provincial se expresó el fin de semana sobre el tema: dijo que a nivel nacional y también provincial es necesario «generar políticas de desarrollo» y, en ese marco, manifestó que «a la discusión minera hay que darla», aunque «sin fundamentalismos», para que «nos den información para sacar los tabúes». (Diario El Chubut, Chubut, 18/09/18)

Última actualización en Martes, 18 Septiembre 2018 11:24

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Litio, los secretos del oro blanco

Litio, los secretos del oro blanco

(Por Gustavo García) Su explotación y exportación puede recortar en un 25% el déficit comercial de la Argentina hacia 2021. En dos años Argentina producirá 165.000 toneladas anuales y se convertirá en el principal proveedor mundial. Hoy el mercado internacional paga u$s 15.700. Miguel Mitre, presidente de Cuper Mining SA, explica las claves del negocio.
Dadas las circunstancias macroeconómicas, la única chance que tiene la Argentina de generar dólares genuinos pasa hoy por la explotación y exportación de sus productos primarios. A todo lo que aporta el sector agropecuario, con el complejo sojero a la cabeza, se le suma el desarrollo del crudo no convencional del yacimiento de Vaca Muerta y, en un puñado de años, el procesamiento del litio en las provincias del norte.
Mucho se habla del oro blanco, pero poco se conoce del negocio y el impacto positivo que puede tener sobre la deficitaria balanza comercial. El empresario tucumano Miguel Mitre se jacta de ser el único jugador argentino en el rubro. Presidente de Cuper Mining S.A., firma que asociada con la canadiense Lithium S proyecta producir 12.000 toneladas anuales de este mineral en el salar de Jama, Jujuy, lleva en sus venas el ADN del emprendedor. Como él mismo dice, hizo camino al andar y puede describir la trastienda de una actividad de potencial fructífero.
-¿Nos salvamos con el litio? ¿Puede establecerse un parangón con el crudo no convencional de Vaca Muerta?
-Si bien es incipiente todo, se habla al mismo nivel que Vaca Muerta, pero yo creo que ese yacimiento no convencional es inconmensurable. Nosotros en el litio tenemos el triángulo conformado por el sur de Bolivia, norte de Argentina y norte de Chile, donde aproximadamente está concentrado el 80% del litio mundial. Propiamente Jujuy va a ser un jugador importante a nivel global.
-¿Cómo es el proceso de producción?
-Hoy el litio que se está extrayendo en China lo sacan de roca. Es como el fracking con el crudo. Ese es un proceso carísimo y que es impracticable acá. Lo mismo ocurre en Australia. Lo nuestro es a flor de tierra. Cuando uno lo extrae, una vez que se hacen todos los estudios 3D, satelitales y las perforaciones, se pasa un tubo al fondo del acuífero y se saca agua, donde viene la sal con todos estos minerales. Ese agua va a esas pozas que usualmente vemos en las fotos. Las pozas tienen una posición justa para que le de el sol porque el proceso se hace por medio de evaporación. Después se va trasbasando, va decantando y a través de un pequeño proceso químico se separan algunos componentes. Una vez que se evapora queda como una mermelada, algo espeso, eso se saca y va a la planta de procesamiento. Hay dos posibilidades: una es terminar de procesar la sal y entregar el producto terminado, que en Argentina generalmente es carbonato de litio equivalente. Eso significa que no se llega al grado batería, porque eso que falta requiere de una tecnología mucho más cara. Se le deja abierta en esa ventana del 20%, que es el costo que se paga por terminar esa tonelada.
-¿La explotación es ya un proceso en marcha?
-Argentina hoy tiene aproximadamente 55 proyectos en marcha. Pero hubo algunos inconvenientes. Hemos tenido muchas reuniones y llego a la conclusión de que no me quiero juntar más con mineros de vieja data porque complican el perfil de lo que tendría que ser una minería de litio en la Argentina para poner rápidamente en producción. De estos proyectos, sólo dos están en producción y 5 están en vistas de empezar a producir.
-¿Cuál es la traba principal?
-Una visión diferente del negocio. Nosotros llegamos a la conclusión con nuestra gente, profesionales de Jujuy, que conoce el terreno y hay otra manera de trabajar. Me comentan los técnicos: "Un ingeniero sentado en Montreal o Toronto no me puede decir cómo hay que hacer las cosas". Los canadienses se asociaron con australianos que venían a revolucionar la extracción del litio por medio de una membrana. Yo también me entusiasmé. Hicieron las pruebas en Australia y era fantástico. Sacaban agua salada de una pileta, la pasaban por la membrana y en un día del otro lado salía litio. Fracasó cuando hicieron las pruebas en altura. Así perdimos un año. El proceso tiene que ser muy artesanal y, como en todas las cosas, empezar por el principio, ir poco a poco.
Oportunidad
-La oportunidad se potencia a partir del desarrollo de los autos eléctricos. ¿Existe la posibilidad de que en el mediano plazo el litio sea sustituido por algún producto sintético, algún equivalente?
-En este momento no. Cuando el mundo industrializado opta por una matriz determinada en cualquier tipo de rubro, se habla de mínimamente medio siglo o un siglo de continuidad. Creo que esto se decidió en 2005, cuando se hablaba de calentamiento global y el fin del petróleo hacia el 2050. Llegué a la conclusión de que lo que querían era extender la vida útil de los pozos petroleros, retrasar ese agotamiento con la posibilidad de desarrollar el auto eléctrico. Mientras las naciones árabes se están reconvirtiendo al turismo. Todo esto es un punto atractivo para la Argentina, pero pensando también en agregarle valor y tecnología. No exportar sólo materia prima. Ya hay una empresa que quiere instalar una fábrica en Jujuy o Salta de hidróxido de litio. Hay otra que está decidida a fabricar baterías. Eso es lo que hay que hacer, generar empleo.
-¿Cómo puede impactar la exportación de litio en el comercio exterior argentino?
-Argentina va a ser la primera exportadora mundial de litio hacia el 2021. Producirá 165.000 toneladas anuales, superando al líder regional, Chile, que genera 140.000 toneladas. Si se cuantifican los proyectos que están más cerca de desarrollarse, la explotación de este recurso podría aportar hoy el 25% del desbalance que tenemos en el área comercial. El litio puede aportar u$s 2.500 M, y hay que agregarle un 10% con las nuevas retenciones. No es bueno hablar de retenciones porque es ponerle trabas a los que producen, pero hoy hay que poner el hombre. El Gobierno tuvo mala práxis o ingenuidad, no viene al caso. Pero como esto es un commoditie y es tan importante su valor estratégico, se pueden trasladar al precio estas retenciones. No va a afectar al productor.
-¿Cómo se empieza en este negocio?
-Yo arranqué en el 2007 queriendo fabricar las baterías. Cuando teníamos las cosas bastante desarrolladas tuvimos que frenar porque mi abogado me avisó que todos los productores de baterías están atados a un productor. Y era así. En ese momento la batería costaba 18.000 dólares, uno de los insumos más caros del Toyota PRIUS. Hoy la batería cuesta 33.000 dólares. Es carísimo. Mi idea era fabricarlas en Argentina, en Tucumán. Aún tengo ese anhelo. Se puede exportar por los puertos de Chile hacia Oriente. Frené el proyecto por un año y me ofrecieron el salar de Jama. Cerré el trato a fines del 2011. Fue una tarea dura.
-¿Qué tipo de certificaciones tienen que realizar?
-Primero hubo que hacer las certificaciones en Argentina y transformar la compañía en una empresa minera y cumplir determinados parámetros. Los estudios nacionales de geología son valederos, pero hay que certificar en Canadá al momento de sentarse a conversar con cualquier inversor. Desde marzo de 2012 empecé a cumplimentar los trámites de explotación. No eran cosas graves, pero llevaban tiempo.
Inversion
-¿La inversión requerida para explotar litio es menor que para cualquier otro emprendimiento minero metalífero?
-Exacto. En el litio, una vez que se complenta los estudios -el último cuesta u$s 1 millón- se puede sentar a conversar y buscar financiamiento. Sin las certificaciones no hay posibilidades. Luego el proceso es mucho más sencillo que en la minería convencional de cobre, plata u oro. En el litio son minas a cielo abierto donde se bombea agua de abajo hacia arriba, pero en la minería metalífera hay que triturar piedra, usar mucha cantidad de agua y procesos químicos contaminantes.
-¿El financiamiento se consigue principalmente en el mercado bursátil internacional?
-Viene por ese circuito, en la Bolsa de Toronto o Londres, pero nosotros estamos explorando otros como alternativa. No pretendemos ser la primera productora mundial, pero tenemos por delante una muy buena oportunidad de negocios. El salar de Jama puede producir hoy 5.000, pero llegamos a los 12.000 toneladas por año seguro. La tonelada está en torno a los u$s 15.700. Después de todo el proceso y vendiendo carbonato de litio, nos pueden quedar u$s 9.000 por tonelada. Nos quedarían alrededor de u$s 45 M por año, y necesitamos una inversión de u$s 30 M. Con la primera cosecha, que se puede tener a los 30 meses, se recupera la inversión.
-¿A qué mercados se puede exportar el litio?
-Nosotros tenemos ya comprometida la venta con una compañía alemana, pero tenemos explorado que dentro de la Argentina las dos productoras en proceso de elaboración también nos comprarían. Tenemos las dos puntas del negocio, lo más difícil de conseguir es el financiamiento. La idea es ver si podemos armar un negocio plenamente argentino, con la última vuelta de tuerca que sería construir la fábrica de baterías después de la primera cosecha.
El sueño de la fábrica propia
Pese a todo, Miguel Mitre tiene intacto el sueño de construir una fábrica de baterías de litio en Tucumán, emulando a su padre, que en la década del "50 fue el principal fabricante de baterías convencionales del norte argentino. Estima que el emprendimiento emplearía a 70 personas en forma directa y 120 de manera indirecta.
"Es otro tipo de negocio, no tiene que ser precisamente el eslabón final de la cadena de explotación del litio. Primero hay que fabricar el producto terminado para el armado de baterías. Luego habría que cerrar un acuerdo y ver qué tipo de baterías se demandan. Puede ser para celulares o juguetes", explica el empresario minero.
-Algunos especialistas afirman que instalar fábricas en Argentina no es viable, que el agregado de valor está copado por Corea del Sur y China.
-Por supuesto que ellos tienen la experiencia pero, ¿por qué nosotros no podemos mejorarlo? Si en Argentina tenemos genios en distintos órdenes. No se necesita una mano de obra especializada. El secreto de esto es que quien logre fabricar una batería que almacene más y por mayor tiempo ganará la carrera. Hoy la virtud de la batería de litio contra las anteriores es que se mantiene la carga permanente. La batería de litio tiene una pérdida en 24 horas que no llega al 3%. La de níquel perdía el 30%, y la de plomo un 50% en un día, pero para mí era más. La otra ventaja es la temperatura y la capacidad de carga. Hoy una batería de níquel no soportaría la fotos, audios y videos que tienen los celulares. La tercera virtud es su peso.
-¿Es optimista con la posibilidad de tener su fábrica en Tucumán?
-No es difícil darle una vuelta más de tuerca al asunto. Los chinos trabajan porque el Gobierno dirige. No podemos competir con ellos por precio. Acá hay que darle lugar al emprendedor local, por ahí va la cosa. Creo que este gobierno, lejos de los avatares de la economía hoy en día, si tiene un segundo mandato acentuará esta tendencia en favor de la empresa.
-Los expertos del sector aseguran que el marco legal es bueno.
-Es bueno. Lo primero que hizo Macri fue quitarle las retenciones a la minería. Esta es una actividad de mucho riesgo y que no genera una ganancia inmediata. Yo soy el típico caso del emprendedor argentino. Compré el yacimiento en el 2012, con mucho en contra. Hoy ya estamos sobre el final del camino y produciremos dentro de dos años. Hacemos camino al andar. (La Prensa, Buenos Aires)

Última actualización en Martes, 18 Septiembre 2018 11:22

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La Ley de Glaciares y el futuro de la mineria


La Ley de Glaciares y el futuro de la minería

(Por Eddy Lavandaio, Miembro de la Asociación Argentina de Geólogos Economistas) En un par de oportunidades, la secretaria de Minería de la Nación, Ing. Carolina Sánchez, ha respondido de manera poco satisfactoria las preguntas relacionadas con la Ley de Glaciares Nº 26.639.
Tanto empresarios como periodistas saben que esa ley introdujo un factor de inseguridad jurídica para los inversores mineros, y por eso está cuestionada desde el momento mismo de su promulgación. El tema es de conocimiento público a través de innumerables notas publicadas desde el 2010 hasta el presente.
Es probable que, por cierta ignorancia en la temática minera, la nueva funcionaria todavía no se haya dado cuenta de que esa ley afecta a las posibilidades de inversión en el área de gobierno que es de su específica responsabilidad. Sería conveniente que se asesore al respecto porque siendo la máxima autoridad política de la minería del país, y teniendo al Consejo Federal de Minería como órgano asesor, debe darle respuestas correctas y precisas a empresarios e inversores que se reúnan con ella y le pregunten, por ejemplo, si un determinado proyecto está adentro o afuera de las áreas prohibidas por la Ley.
San Juan, por ejemplo, es una provincia que posee reservas de cobre y de otros metales para proyectar un formidable desarrollo minero e industrial desde el presente hasta el siglo que viene, pero sus yacimientos se ubican en zonas cordilleranas que podrían considerarse parte del denominado ambiente periglaciar en el segundo párrafo del artículo 2º de la Ley de Glaciares, en cuya extensión la misma ley prohibe las actividades mineras.
En notas anteriores hemos explicado que el aludido párrafo de la ley está de más y debería derogarse porque los glaciares están suficientemente protegidos sin ese párrafo. Fue incluido por la presión de grupos ecologistas que no responden al interés nacional, con una definición intencionalmente ambigua que impide fijar donde están sus límites en el terreno, pero con la explícita finalidad de prohibir la actividad minera en esa desconocida extensión. Tan es así que, a pesar de que la ley lleva 8 años de vigencia, nadie ha podido explicar dónde queda el límite de esa particular prohibición.
Si a esto le agregamos que, con una interpretación propia de la Ley de Glaciares, un juez federal ya procesó a un eminente científico argentino por la información que produjo en un sector de la cordillera sanjuanina y hoy está haciendo esfuerzos por intervenir y posiblemente cerrar la principal mina de la provincia, surge claramente que estamos hablando de un tema irresuelto, de enorme importancia política, económica y social pero con riesgos jurídicos reales y concretos.
Por eso, la Secretaría de Minería de la Nación debería ocuparse de procurar una solución al problema planteado o de gestionar las reformas legales que sean pertinentes para esa finalidad. En el caso que nos ocupa, y para ser bien concretos, debería poder asegurar a empresarios e inversores si los yacimientos Pachón, Altar, Los Azules, Del Carmen, Veladero, Lama, Josemaría y Filo del Sol están adentro o están afuera del denominado "ambiente periglaciar'' de la Ley de Glaciares. De la respuesta que se dé a este interrogante depende la mayor parte del futuro desarrollo minero e industrial de la provincia de San Juan. (Diario de Cuyo, San Juan)

Última actualización en Martes, 18 Septiembre 2018 11:23

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Se determino el cese de actividades de exploracion en la Quebrada de Cafayate

Se determinó el cese de actividades de exploración en la Quebrada de Cafayate

Fue establecido como resultado de inspecciones realizadas por un equipo del Ministerio de Producción, Trabajo y Desarrollo Sustentable, luego de constatar que la empresa Mina Franco estaba ejecutando actividades prohibidas en el lugar conocido como “La Yesera”.
Como consecuencia del incidente de una operación minera en la Reserva Natural Manejada de la Quebrada de Cafayate, guardaparques de la Provincia paralizaron las actividades que realizaban en el lugar al haber detectado irregularidades en las tareas en el área mencionada, procediendo a labrar un acta de forma instantánea con el objeto de impedir precautoriamente que continúen con los movimientos debido a que estaban alterando el ambiente en una zona protegida.
En ese marco el Ministerio de Producción, Trabajo y Desarrollo Sustentable, envió una comisión de especialistas integrada por técnicos de la Secretaría de Minería, quienes constataron junto a Guardaparques de la Secretaría de Ambiente y Policía con asiento en Cafayate, la ubicación de los yacimientos mineros y corroboraron que se estaban llevando a cabo actividades que no estaban permitidas de acuerdo al permiso otorgado por el organismo correspondiente.
El permiso que poseía la empresa operadora, Mina Franco, era para tomar muestras superficiales en forma manual, sin utilizar maquinarias y sin hacer pozos o trincheras. No estaban habilitados para montar campamentos, ni tampoco nuevos caminos.
La documentación indica que la empresa comenzó su inscripción el 11 de marzo de 2014 en el Juzgado de Minas. El decreto ley 6806/95 instituyó en los Valles Calchaquíes tres áreas naturales de preservación, recreación y turismo, entre las cuales se encuentra la Reserva Natural Manejada de la Quebrada de Cafayate. Esta tiene como zona de influencia la ruta nacional 68, entre Las Dunas y Alemanía, incluyendo el Río de Las Conchas.
En noviembre de 2017 el concesionario presentó la renovación de la Mina Franco, siendo aprobado por resolución 016/18, habilitándola para exploración superficial. Posteriormente en febrero de 2018, el concesionario ingresó al Juzgado de Minas una solicitud de permiso para la etapa de explotación, el cual es analizado por la Secretaría de Minería y rechazado por insuficiente.
Desde el Ministerio se concluyó que el concesionario actuó irresponsablemente, incumpliendo los compromisos asumidos en su declaración jurada y los reglamentos de la Secretaría de Minería. Y se agregó que la actuación de los Guardaparques al paralizar las actividades en forma precautoria, fue totalmente acertada. El concesionario no cumplió con las recomendaciones de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), realizando operaciones absolutamente ilegales en relación al permiso otorgado y no está inscripto en el Registro de Exploradores, lo que podría generar a la empresa, multas, suspensión de la DIA, reparación de daños, clausura temporal o inhabilitación para la actividad minera. (Gobierno de Salta)

Última actualización en Martes, 18 Septiembre 2018 11:21

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