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Cooperativas extraen oro cerca de represa de Incachaca

Cooperativas extraen oro cerca de represa de Incachaca

Bolivia. El ruido de las perforadoras que penetran a las entrañas de la tierra y adicionalmente se causan explosiones de dinamitas rompían la quietud y paz del paraje. Se trata de mineros que explotan oro, el metal precioso que para comercializarlo necesita de abundante agua, agua cristalina que es desviada de las vertientes y cauces naturales que alimentan la represa de Incachaca, mientras en las ciudades de La Paz y El Alto existe una crisis por el desabastecimiento de este insumo indispensable. Este diario visitó el lugar.
A 35 kilómetros de la ciudad de La Paz se encuentra la población de Chuquiaguillo, donde se construyó la represa de Incachaca, reserva hídrica que alimenta la planta de tratamiento de Pampahasi, para abastecer de agua a los barrios de la zona Sur y la ladera este de la urbe paceña.
Ante las constantes denuncias de explotación minera cerca de las represas que abastecen de agua a La Paz y que las mismas provocan que el líquido se contamine, el Decano de la Prensa Nacional llegó hasta Incachaca. El objetivo: constatar las denuncias.
La inusual presencia de algunas gaviotas (aves de costas marinas), un viento helado que reinaba en la región y las nubes que impedían las bondades de los rayos del astro Sol, acompañaron el recorrido. La mañana era fría.
Desde el centro de la ciudad de La Paz hasta la región son aproximadamente dos horas de viaje, camino a los Yungas.
El nivel de agua en las represas está bajo, según informe oficial de la anterior semana, dato que fue corroborado por este medio. Inchachaca se encuentra con un nivel considerablemente bajo, aproximadamente, conserva aún el 10 por ciento de reserva.
Las gaviotas fueron los primeros seres que dieron la bienvenida a la visita, con su peculiar graznido ofrecieron sus mejores poses para el lente de la cámara del Decano.
Sin embargo, el sonido del viento y el graznido de estas aves no fueron los únicos sonidos que se oían en el lugar, ya que cerca de las aguas de Incachaca trabajaban perforadoras y más allá se produce la explosión de dinamitas, típico trabajo de la explotación de minerales.
Las estelas de polvo que dejaban estos explosivos, más el trabajo de la maquinaria, causaba un lamentable recuerdo en la reserva hídrica, porque no se trataba ya de agua transparente, sino de un líquido opaco y amarillento. La represa que alberga el poco líquido que aún queda se está contaminando por esa causa.
Mangueras
Sin embargo, no fueron solamente el polvo y la tierra removida que pintaban el paraje con un paisaje agreste, también pudo evidenciarse un sistema de mangueras estratégicamente instaladas, las cuales son usadas para desviar las aguas que provienen de nevados, vertientes cristalinas y riachuelos que alimentaban Incachaca pero que fueron desviadas y son utilizadas para lavar el metal precioso, el oro.
También llamó la atención el ruido que provenía del río Chuquiaguillo, que mostraba su fuerza hasta el lugar donde están las cooperativas mineras y unos pocos metros de la represa de Hampaturi, el caudal del río bajó.
Cuando se realizó el recorrido por el sector llovió suavemente durante diez minutos, lo cual hizo crecer un poco el caudal de río Chuquiaguillo, pero no aportó para que sucediera lo mismo con la represa de Incachaca.
Cooperativas
Este diario evidenció que las cooperativas Los Pioneros, El Progreso y Somet son las que desvían aguas de nevados y ríos para lavar el oro que explotan, además que usan sus maquinarias para cavar la tierra y generar polvo cerca de la represa de Incachaca (contaminación evidente).
El socio de la cooperativa Los Pioneros, Lucio Huayta, informó que operan hace cinco años por el lugar, pero negó que para su trabajo utilicen el agua de la represa, sino que canalizan de los lados para su consumo.
“Si, nosotros trabajamos hace cinco años en este lugar y no usamos el agua de la represa, canalizamos de otras partes para nuestro consumo”, afirmó.
Ante la preocupación, porque tiene que ver con el agua que se dispone para el lavado del oro que explotan, el trabajador minero aseguró que no lavan el oro en el lugar, sino en el municipio de Viacha, donde hacen uso de sus ríos para el lavado y el cernido del mineral.
Huayta sostuvo que la cooperativa minera tiene todos los papeles en orden y cuenta con un plan de mitigación ambiental, que implica que repararán el daño causado al medioambiente.
Sin embargo, exteriorizó su preocupación por el nivel de agua de la represa de Incachaca, porque cuando visitó a su familia en la ciudad de El Alto evidenció que la presión del agua está bajando.
Este diario quiso obtener la versión de la cooperativa El Progreso, pero no se pudo, porque uno de sus trabajadores que se mantuvo en el anonimato dijo solamente que no están los socios de la mina y que ellos son los que hablan con la prensa. (El Diario, Bolivia, 23/11/16)