EditorialRN

El radicalismo duda en avalar la exploracion minera en Malargü

El radicalismo duda en avalar la exploración minera en Malargüe

Mendoza. Arrancó el capítulo legislativo de dos proyectos mineros ubicados en el departamento de Malargüe: Hierro Indio (hierro) y Cerro Amarillo (cobre). Ayer ingresaron formalmente por el Senado los expedientes correspondientes a ambos emprendimientos mineros. Lo que deberán debatir y ratificar o rechazar es la declaración de impacto ambiental (DIA) del proceso de exploración.
Es decir, no se trata de un aval para arrancar con la extracción de los minerales sino de autorizar el proceso para determinar la cuantía de las vetas en las que se trabajará a futuro. Pero sólo este proceso inicial abre algunos dilemas en la Legislatura. Es que con la apertura del debate en comisiones, también se abre un período de luchas y presiones a favor y en contra de la actividad minera, tironeos a los que muchos legisladores se muestran particularmente sensibles.
Así, por ejemplo, los senadores del radicalismo pretenden abrir el juego a su partido y que haya una definición partidaria sobre el tema.
Uno de los dilemas que enfrentan los legisladores quizá está definido en las palabras de Gustavo Valls (Frente Renovador): “Podemos decir que sí a la prospección, porque no hay problema con esa tarea. ¿Pero les vamos a decir que no cuando vengan con la DIA para explotar?”.
Casi en el mismo sentido van algunos de los devaneos radicales. En voz baja dicen que avalar la prospección es una señal política muy fuerte y después resulta difícil decir ‘no’ cuando venga la DIA para la explotación.
El lunes se acordó el método de debate en las comisiones de Ambiente y de Hidrocarburos, Minería y Energía. Primero, las reuniones de ambas comisiones serán conjuntas y, según Sergio Moralejo (UCR), habrá consultas con especialistas, que deberán detallar todos los aspectos de cada uno de los proyectos.
La cuestión es si la señal política que implica aprobar la prospección no implicará un adelantamiento del otro debate, el que verdaderamente cuenta: el de la explotación. Tal vez es por eso que las tribulaciones son grandes y los senadores del radicalismo buscan el resguardo de la posición partidaria.
No falta quienes imaginan un largo peregrinar de interesados en bloquear el avance y también de los que quieren concretar la apertura de dos minas en el Sur. Algunos recuerdan que el fin de semana pasado ya hubo algunas manifestaciones ambientalistas en General Alvear, uno de los departamentos más radicalizados en su posición contra la minería.
Los grandes temas a discutir tienen que ver con el uso o no de químicos prohibidos por la ley 7.722, las cantidades de agua que insumiría la exploración y el estado de la cuenca hídrica en la que se asientan las vetas que serán explotadas.
No se trata de preguntas menores y requerirán de mucha precisión técnica. Pero, además, esas preguntas también se extenderán a la futura DIA que llegaría cuando las empresas interesadas determinen dónde y cuánto mineral habrá para explotar.
A los interrogantes ambientales habrá que sumarle otros menos románticos, del terreno del pragmatismo, como regalías, impuestos, compre mendocino y también el acarreo. Cabe recordar que el senador Gustavo Cairo (Pro) viene pidiendo una modificación de la ley que crea la empresa provincial de energía Emesa, para que se incluya entre sus intereses los emprendimientos mineros.
Cairo quiere que Emesa sea socia de cualquier emprendimiento minero que logre los avales para explotar minerales en nuestra provincia. El famoso acarreo que en el sector petrolero, el CEO de YPF Miguel Galuccio, logró evitar. Cairo dice que hay que lograr que buena parte de la renta minera quede en Mendoza y para eso, la sociedad con Emesa es una buena opción.
Arrancó el capítulo legislativo de dos proyectos mineros ubicados en el departamento de Malargüe: Hierro Indio (hierro) y Cerro Amarillo (cobre).
Ayer ingresaron formalmente por el Senado los expedientes correspondientes a ambos emprendimientos mineros. Lo que deberán debatir y ratificar o rechazar es la declaración de impacto ambiental (DIA) del proceso de exploración.
Es decir, no se trata de un aval para arrancar con la extracción de los minerales sino de autorizar el proceso para determinar la cuantía de las vetas en las que se trabajará a futuro. Pero sólo este proceso inicial abre algunos dilemas en la Legislatura. Es que con la apertura del debate en comisiones, también se abre un período de luchas y presiones a favor y en contra de la actividad minera, tironeos a los que muchos legisladores se muestran particularmente sensibles.
Así, por ejemplo, los senadores del radicalismo pretenden abrir el juego a su partido y que haya una definición partidaria sobre el tema.
Uno de los dilemas que enfrentan los legisladores quizá está definido en las palabras de Gustavo Valls (Frente Renovador): “Podemos decir que sí a la prospección, porque no hay problema con esa tarea. ¿Pero les vamos a decir que no cuando vengan con la DIA para explotar?”.
Casi en el mismo sentido van algunos de los devaneos radicales. En voz baja dicen que avalar la prospección es una señal política muy fuerte y después resulta difícil decir ‘no’ cuando venga la DIA para la explotación.
El lunes se acordó el método de debate en las comisiones de Ambiente y de Hidrocarburos, Minería y Energía. Primero, las reuniones de ambas comisiones serán conjuntas y, según Sergio Moralejo (UCR), habrá consultas con especialistas, que deberán detallar todos los aspectos de cada uno de los proyectos.
La cuestión es si la señal política que implica aprobar la prospección no implicará un adelantamiento del otro debate, el que verdaderamente cuenta: el de la explotación. Tal vez es por eso que las tribulaciones son grandes y los senadores del radicalismo buscan el resguardo de la posición partidaria.
No falta quienes imaginan un largo peregrinar de interesados en bloquear el avance y también de los que quieren concretar la apertura de dos minas en el Sur. Algunos recuerdan que el fin de semana pasado ya hubo algunas manifestaciones ambientalistas en General Alvear, uno de los departamentos más radicalizados en su posición contra la minería.
Los grandes temas a discutir tienen que ver con el uso o no de químicos prohibidos por la ley 7.722, las cantidades de agua que insumiría la exploración y el estado de la cuenca hídrica en la que se asientan las vetas que serán explotadas.
No se trata de preguntas menores y requerirán de mucha precisión técnica. Pero, además, esas preguntas también se extenderán a la futura DIA que llegaría cuando las empresas interesadas determinen dónde y cuánto mineral habrá para explotar.
A los interrogantes ambientales habrá que sumarle otros menos románticos, del terreno del pragmatismo, como regalías, impuestos, compre mendocino y también el acarreo. Cabe recordar que el senador Gustavo Cairo (Pro) viene pidiendo una modificación de la ley que crea la empresa provincial de energía Emesa, para que se incluya entre sus intereses los emprendimientos mineros.
Cairo quiere que Emesa sea socia de cualquier emprendimiento minero que logre los avales para explotar minerales en nuestra provincia. El famoso acarreo que en el sector petrolero, el CEO de YPF Miguel Galuccio, logró evitar. Cairo dice que hay que lograr que buena parte de la renta minera quede en Mendoza y para eso, la sociedad con Emesa es una buena opción.
Millones y empleos
Hierro Indio es una vieja mina abandonada a principios de la década del ‘70. Para llevar adelante esta primera etapa se invertirán u$s 500 mil y se necesitarán unos 30 empleados. La estimación es que hay más de 10 millones de toneladas de hierro, un mineral que las siderurgias del país deben importar para comercializar en el país. En caso de llegar a la segunda fase, la explotación, la inversión llegaría al millón y medio de dólares y a los 80 empleos.
El domingo pasado, Los Andes informaba que la empresa interesada en Hierro Indio (de capitales argentinos) indicaba que no hay uso de químicos para la separación del mineral de la roca y que no hay un uso de agua significativo.
Cerro Amarillo es un emprendimiento de cobre en el que la empresa minera Meryllion Resources Corp está interesada. Esta compañía tiene también intereses en el yacimiento de cobre y plata en La Providencia, en Jujuy.
En la exploración se realizarán una serie de perforaciones para testear cinco zonas, en la que se invertirán u$s 10 M y se empleará a 70 personas. (Los Andes, Mendoza, 17/09/14)