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Un estudio revela que los depositos de oro se encuentran a menor profundidad que los de cobre

Un estudio revela que los depósitos de oro se encuentran a menor profundidad que los de cobre

La explotación a escala mundial de los yacimientos de oro ha provocado que la extracción de este metal precioso sea cada vez más costosa. El argumento que habitualmente utilizan las mineras para justificar este mayor coste es el hecho de que los yacimientos de oro que quedan se encuentran a mucha mayor profundidad. Sin embargo, un reciente estudio de la Universidad de Ginebra puede desmontar esta teoría.
Según un estudio realizado por la Universidad de Ginebra y publicado en la revista Nature Communications, en las minas de cobre pórfido y oro no se cumple la teoría de que el oro se encuentra a mayor profundidad. De hecho, es al revés: cuanto más se profundiza, más cobre se encuentra, mientras que los depósitos de oro están mucho más cerca de la superficie.
En un artículo firmado por el investigador Massimo Chiaradia, de la Universidad de Ginebra (Suiza), se presentan los resultados de una investigación sobre la forma en que se acumulan los metales a lo largo del proceso de mineralización en los depósitos de cobre pórfido, en la que se demuestra la correlación entre las cantidades de cobre y de oro extraída de los mismos.
La investigación ha demostrado no solo que la profundidad de los depósitos influye sobre la cantidad de metales que se producen, sino también que alrededor del 95% del oro se pierde en la atmósfera por medio de erupciones volcánicas.
Según el investigador, un depósito de cobre puede contener de una a 150 millones de toneladas, mientras que la cantidad de oro varía entre 10 y 2.500 toneladas por depósito.
Chiaradia se sirve de una serie de modelos estadísticos para analizar dos hipótesis: o bien los fluidos magmáticos varían en su composición de metales, o los fluidos son idénticos, pero la efectividad en la precipitación de los metales es lo que influye en la cantidad de cobre y oro.
Según Chiaradia, “enseguida me di cuenta de que la primera hipótesis no podía ser cierta y de que la respuesta estaba en las diferencias en la precipitación del cobre y el oro, en relación con la duración del proceso de mineralización. Cuanto más largo sea este proceso, más rico en cobre será el depósito. Para que la mineralización sea lo más larga posible, el depósito tiene que estar a gran profundidad (3 kilómetros o más), para garantizar un cierto grado de aislamiento y mayor duración del magma”.
El geólogo explicó que menos del 1% del oro queda capturado en el mineral de los depósitos ricos en cobre y situados a gran profundidad. Por otro lado, en los depósitos situados a una profundidad de hasta tres kilómetros, la proporción sube hasta el 5%.
Según Chiaradia, aunque el oro escapa con facilidad en las erupciones volcánicas, una gran parte queda retenida en los depósitos más superficiales, donde tiene lugar la separación entre el líquido y el vapor, lo que contribuye a su precipitación.
“En los depósitos situados a mayor profundidad, en cambio, el líquido y el vapor forman solo una fase fluida, que provoca que el cobre se precipite con rapidez y filtra el oro hacia la atmósfera mientras el fluido asciende hacia la superficie”, señala el experto.(Oro Información)