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En el shale gas hay que pasar la tormenta

En el shale gas hay que pasar la tormenta

Vaca Muerta está cruzada por las ambigüedades y los cambios drásticos de escenarios. En sólo un semestre, el barril tocó su techo máximo y su piso para volver a la senda del aumento. El caso de Fortín de Piedra, el desarrollo más importante de los dos últimos años del país en materia de gas no quedó exento de esos vaivenes: llegó a su pico de producción de la mano del mismo subsidio cuya caída ahora mostró la contracara de algo similar a una crisis.
Al margen del potencial de desarrollo, el área ya se acercaba a su máximo de producción. Con todo, lo más importante que sucedió tiene que ver con los precedentes que se establecen: aquello del cambio de reglas y el efecto que esto podría tener en los procesos de inversiones.
Hacia adelante, la caída del subsidio y la imposibilidad de que otras ocho áreas obtuvieran el incentivo de la resolución 46 del ex ministerio de Energía de la Nación implican un escenario similar al que se perfilaba hacia finales del 2018, antes de la precipitación del Brent, cuando la mayoría de las inversiones se orientaban a la producción de petróleo.
Las fuentes consultadas en la industria creen que hay un proceso de evaluación en las empresas. Pero en lo inmediato no se prevén nuevas bajas de equipos en la cuenca neuquina. La lógica de aplicación del subsidio parecería al mismo tiempo mostrar el escenario que viene. Tecpetrol era la operadora que recibía la porción más grande de aportes, que reserva para todo el 2019 unos u$s 700 M a los valores actuales de la divisa estadounidense.
Al mismo tiempo, el gobierno nacional, según pudo saber +e, trabaja en un nuevo plan de incentivo para la producción de gas en los meses de invierno.
En buena medida, esto va atado a lo que ya ofrecía durante el intento de nuevo subsidio que trató de imponer ante las operadoras, sin éxito, y que terminó con el nuevo contexto para el área que había sido un emblema los últimos años. La otra clave para el crecimiento, al mismo tiempo, estaba dada por el transporte de gas. Los troncales que parten de Neuquén están al borde de su capacidad, y por eso tampoco había tanto caudal para inyectar. En medio de esta tormenta, Nación modificó el marco regulatorio que permite la inversión de nuevos actores en el transporte, uno de los talones de Aquiles que afronta la cuenca neuquina a la hora de las proyecciones de largo plazo.
“El daño principal es la modificación de reglas. Había un acuerdo, y un proyecto que también marcaba un nuevo camino posible, que permitió pensar en una disrupción y nuevas oportunidades para ir hacia otros mercados”, planteó una fuente de una de las multinacionales que operan en la cuenca neuquina.
Los consultados por lo que le depara en este contexto a Vaca Muerta en el 2019 sostienen que el escenario no debería variar respecto del último año, si los valores del petróleo se mantienen en la franja de los 60/70 dólares. Es la puerta de salida para las actuales turbulencias, en buena medida. Se trata del precio que hace competitivos los desarrollos no convencionales, que veían una clara complicacion con el derrumbe de finales de año.
La foto de la última crisis en Vaca Muerta no tiene mucho que ver con lo que está sucediendo. Aunque, de hecho, este proceso de tensiones de los últimos quince días está vinculado a esa imagen. Fue a finales del 2016, durante el anterior ciclo de baja de precios del crudo.
YPF salió a anunciar entonces que bajaría 30 equipos de la cuenca neuquina. Gastaba u$s 100 M por año en mantenerlos sin producir. Eso dejó un tendal de 1500 trabajadores sin empleo. La resolución 46 es hija de esa crisis. Al igual que la adenda petrolera que modificó condiciones a la baja entre el personal con el argumento de obtener una mayor competitividad. El subsidio disparó la producción de gas. Pero también terminó exponiendo al gobierno nacional, cuyos funcionarios desfilaron por Vaca Muerta en 2018, y terminaron afectando parte del su desarrollo.
Ese contexto también le abrió un frente político con un gobierno con el que mantenía buena relación. Los 10.000 trabajadores que se manifestaron en Añelo son una foto elocuente de ese estado de situación.
Hay una cadena enorme de prestaciones de servicios que queda afectada con la salida de funcionamiento de un equipo perforador. Los efectos tienen que ver con el tipo de contrato que tengan las operadoras y las empresas perforadoras. Algunos convenios incluyen la posibilidad de una cobertura ante la salida de actividad. Así, las perforadoras pueden llegar a asegurarse un pago menor ante un escenario de este tipo, para esperar fuera de funciones hasta el retorno al área o el traslado a otro yacimiento de la misma empresa.
Dentro de las locaciones, entre las primeras afectadas están las empresas que proveen agua para las fracturas (en el segmento no convencional) y las transportistas de este insumo. También las que proveen arena. En este último rubro, otras afectadas son las empresas de almacenamiento de este material esencial para el fracking.
Luego, la afectación se propaga hacia las pymes locales. Entre otras, el efecto de la salida de actividad de un equipo llega a las de transporte de personal y las que se dedican a la seguridad en los yacimientos.
Fuentes consultadas sostienen que hay una veintena de rubros de este segmento de la prestación de servicios que sienten la salida de actividad: se dedican a certificaciones de procesos, servicios de hospedaje y de gastronomía en el sector petrolero, entre otros muchos rubros.
Dentro de este entramado se encuentra la mayoría de las 700 pymes neuquinas vinculadas al sector, que pujan por acceder a contratos con prestadoras que llegan desde otros puntos del país.
El resto del impacto es más difícil de medir: vía sueldos y caída de la actividad también se afecta el consumo.
Por lo pronto, en el caso de Fortín de Piedra, ya hay pequeños empresarios que salieron a poner el grito en el cielo por la caída de contratos producto del conflicto entre la empresa y el gobierno nacional. Algunos llegaron a endeudarse para poder dar sus servicios. (La Mañana de Neuquén, Neuquén)